Hay alguien en Japón que quiere nadar a contracorriente y, a la vez, demostrar que es posible cumplir con las leyes actuales. Y así lo deja patente nuestro protagonista, un SUV de 7 plazas que recurre a un seis cilindros diésel de 254 CV que no solo capaz declara un consumo de 5,7 l/100 km, sino que también cuenta con la etiqueta ECO de la DGT. Y todo ello por 30.000 euros menos que sus rivales europeos.
Es el SUV de 7 plazas que, con etiqueta ECO y un seis cilindros diésel, nada a contracorriente
- Es uno de los SUV de 7 plazas con mejor relación calidad-precio.
- Cuenta con un sistema de tracción total.
- Desarrolla 254 CV y 550 Nm de par.
Y es que de esto se encarga Mazda de la mano del Mazda CX-80. Hablamos no solo del hermano mayor del CX-60, sino también de una opción muy sensata para toda la familia y por bastante menos dinero que sus rivales de este lado del charco.
Cuenta en sus entrañas con un seis cilindros diésel de 3.3 litros sobrealimentado por turbo que desarrolla 254 CV y 550 Nm de par. Son cifras que se gestionan por medio de una caja automática de 8 relaciones de tipo convertidor de par, y permiten un 0 a 100 en 8,4 segundos y una velocidad punta de 217 km/h.
Pero lo mejor no es eso, sino su capacidad para tener la etiqueta ECO de la DGT en España y poder acceder a cualquier ZBE del país. ¿Cómo es posible? Gracias a un sistema MHEV, lo que se combina además con autonomías de aproximadamente 1.000 km y un consumo combinado de tan solo 5,7 l/100 km.
| Motor | 6 cilindros diésel 3.3 turbo |
|---|---|
| Potencia | 254 CV |
| Par motor | 550 Nm |
| Transmisión | Automática de 8 velocidades (convertidor de par) |
| 0 a 100 km/h | 8,4 segundos |
| Velocidad máxima | 217 km/h |
| Etiqueta DGT | ECO |
| Consumo combinado | 5,7 l/100 km |
¿Qué condiciones plantea Mazda?
- Al contado son 62.608 euros.
- No es barato, pero sí bastante más que sus rivales europeos.
- El acabado de acceso ofrece un buen equipamiento de serie.
Ahora bien, ¿cuánto tengo que pagar por el CX-80? Mazda pide un mínimo al contado de 62.608 euros. No, no es una cifra apta para cualquier bolsillo, pero es considerablemente inferior a los 96.150 euros que pide BMW por un X5 o a los 82.200 euros que pide Volvo por el XC90.
Eso sí, el precio del nipón es con el acabado de acceso llamado Exclusive-Line, que incluye un equipamiento de serie con llantas de 20 pulgadas, faros LED, cámara de visión trasera, ayuda al aparcamiento delantero y trasero, control de crucero, acceso y arranque sin llave, asientos delanteros con ajuste en altura, climatizador tri-zona, cuadro de mandos digital de 12,3 pulgadas y pantalla central de 12,3 pulgadas entre otros.
Las alternativas del Mazda CX-80







