Uno mira a su alrededor y no puede hacer otra cosa que sorprenderse por cómo está cambiando el mercado y cómo esa irrupción de nuevas marcas, en su gran mayoría chinas, está cambiando también el aspecto de nuestros garajes y las calles de nuestras ciudades.
Y eso supone cuanto menos un reto, si no incluso una cuestión existencial, para marcas que como Volvo se han erigido como la referencia del coche premium europeo, además vinculada siempre a unos valores tales como el confort, la calidad y, por supuesto, porque no es ni mucho menos un cliché, la seguridad de sus pasajeros.
Cómo adaptarse, la gran pregunta. Y ante nosotros una de las fórmulas más particulares, la de este SUV, que cuesta menos que ir en moto, que es un premium europeo, y que es capaz de desafiar a los fabricantes chinos… confraternizando con ellos.
- El Volvo EX30 se ha convertido en uno de los SUV eléctricos premium más competitivos del mercado.
- Volvo ha utilizado la estructura industrial y tecnológica de Geely, sí, un fabricante chino, para competir en un mercado cada vez más complejo, también con sus rivales chinas.
- Con producción europea y precio agresivo, el EX30 plantea una alternativa real a los SUV eléctricos chinos.
Un SUV premium compacto pero práctico
Hablamos de un SUV premium con todas las letras. El Volvo EX30 mide 4,23 metros de longitud y entra de lleno en una de las categorías más competidas del mercado europeo. Un segmento en el que compite contra propuestas como el Smart #1 o el KIA EV3, pero manteniendo un enfoque claramente escandinavo, tanto en diseño como en planteamiento tecnológico. Volvo ha apostado por un interior tremendamente depurado, con materiales agradables y la calidad percibida que tradicionalmente han trasladado a sus productos. Y todo ello sin renunciar en un envase compacto, pero práctico y perfectamente válido como coche familiar.
Este Volvo no solo presume de imagen de marca y tecnología, sino también de un coste de uso realmente contenido. Con recargas domésticas, el coste por kilómetro puede ser inferior al de una moto de gasolina convencional. Y eso cambia por completo la percepción de un eléctrico premium.
Desafiar a las marcas chinas… confraternizando con ellas
La historia del EX30 no se entiende sin China. Y precisamente ahí reside una de las grandes paradojas de este SUV. Volvo pertenece desde hace años al gigante chino Geely, uno de los conglomerados automovilísticos más potentes del mundo y responsable también de marcas como Smart, Zeekr o Polestar. Geely también está abordando en estos momentos su lanzamiento en España – y Europa – como marca, tal y como os venimos contando estos días.
Esa relación permitió desarrollar un producto mucho más competitivo en costes y acelerar la llegada de un eléctrico compacto premium capaz de plantar cara al resto de fabricantes, también a los chinos.
Volvo decidió inicialmente fabricar el EX30 en China para abastecer el mercado europeo. Pero posteriormente Volvo amplió la producción a su histórica fábrica de Ghent, en Bélgica.
Todo un Volvo a precio de SUV chino
En el momento de elaborar este artículo, el Volvo EX30 arranca de los 27.950 euros, con todos los descuentos y promociones, y financiando la compra, y teniendo en cuenta que aún podemos descontar de ese precio las ayudas del Plan Auto+ (hasta 4.500 euros) y considerar que podremos aplicar a la desgravación del IRPF (hasta 3.000 euros).
Definitivamente, cuando el precio acompaña los eléctricos triunfan. Uno de los mejores ejemplos lo encontramos en el Toyota C-HR+ Electric, uno de los últimos lanzamientos de este año, más caro que el Volvo EX30, pero que por 33.375 euros con ofertas y descuento por financiar (antes de aplicar las ayudas), se ha convertido en el coche eléctrico más vendido en España.










