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MINI

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Probamos el MINI JCW: ¿necesita apellidarse GP para proporcionar altas dosis de diversión?

José Luis Gómez | @jlgomez1995 | 5 Abr 2021
Review Prueba Mini Jcw 2021 Portada 03
Review Prueba Mini Jcw 2021 Portada 03

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En el momento de escribir estas líneas el reloj marca poco más de las ocho y media de la tarde de un Viernes Santo atípico marcado por la ausencia del olor a incienso en las calles, aunque mi mayor pesar es que mañana me despido del MINI John Cooper Works con el que me he divertido estos días, y de paso he probado para todos vosotros. Con ello creo que ya os podéis hacer una idea de las conclusiones de este MINI, que de entrada puede parecer una alternativa algo cara, ronda los 40.000 € con cuatro opcionales, y hasta incluso un sinsentido, pues cuesta más o menos lo mismo que un GR Yaris Circuit Pack. Sin embargo, ambos están dirigidos a un comprador diferente, pues mientras el japonés es como vestir con una buena sudadera, el MINI es llevar una camisa cara y pija.

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Exterior: “Tan discreto como lo puede ser un MINI convenientemente aderezado”

Como buen MINI, el John Cooper Works no defrauda a nivel estético, y es precisamente su característica imagen uno de los argumentos que hará decidirse a su futuro propietario por él. En líneas generales nos encontramos con el diseño ya conocido de la versión tres puertas, de sólo 3,87 metros de longitud que lo convierten no sólo en el rey de la ciudad, sino también de las serpenteantes carreteras de montaña donde se siente como en casa, además de contar con una rueda en cada esquina que ayuda a eso del “go feeling kart” que proclama la marca.

Sin embargo, no incorpora excesivos detalles o elementos que hagan gala del potencial que oculta más allá de los emblemas JCW en la parrilla y en el portón del maletero, un pequeño alerón que luce francamente bien o las inmensas pinzas de freno rojas que casi no caben en las llantas de 17” de serie y que cuentan con el buen hacer de Brembo.

A simple vista luce discreto, pero los emblemas JCW o las pinzas de freno delanteras de cuatro pistones delatan su potencial.

Respecto a la configuración de nuestra unidad de pruebas, he decir que es exactamente la que yo elegiría, pintada en color verde Revel Green en contraste con el techo y carcasas de los retrovisores en rojo y las franjas negras sobre el capó, poniendo el broche final varios detalles en negro piano, como el marco de la calandra, o los pilotos traseros LED con la imagen de la Union Jack que le sientan como anillo al dedo.

Pero no todo va a ser alabanzas, y es que la tapa del combustible nada tiene de cromado ni de metálica, es de plástico, y se siente realmente débil a la hora de poner en ella el tapón del combustible. Lo mismo sucede con las manillas de las puertas, aunque al menos proporcionan un tacto sólido.

Cuenta con numerosos detalles estéticos que le aportan este toque característico de MINI, como la Union Jack de los pilotos traseros.

Interior: “¿Quién dijo MINI no fuese espacioso?”

Pasamos al interior, y lo primero que te da la bienvenida son unos fantásticos asientos deportivos donde te sientes y te sientas bien. El reposacabezas integrado y los prominentes salientes de la banqueta ayudan a aumentar esa imagen racing, además de una combinación de piel vuelta aterciopelada que, junto a los marcados pétalos, te sujetan curva tras curva. No obstante, no son incómodos, ni por dureza ni por apretar en exceso, y de hecho, podrás hacerte una sentada de 500 km sin problema alguno por su parte.

Los asientos de corte deportivo y con el reposacabezas integrado sujetan francamente bien, a la par de ser lo suficientemente cómodos para un uso diario.

A partir de ahí destaca muy positivamente el espacio en las plazas delanteras, similar a la de cualquier urbano que ronde los 4 metros de longitud o hasta incluso a la de un compacto de hace una década, así como la sensación general de calidad y solidez que se espera de una marca premium: los mandos tienen buen tacto, el plástico del salpicadero es muy blandito y el de las puertas no es excesivamente duro, encontrándonos este último en la parte baja de los paneles de las puertas y en la consola central, lugar en el que en cierta medida se agradece, ya que aporta una mayor tranquilidad para dejar nuestras pertenencias en los huecos que dispone.

A nivel ergonómico me parece también un coche bastante trabajado, la posición de conducción es correcta y se encuentra fácil, aunque el asiento no se puede bajar tanto como me gustaría, dispone además de mandos físicos para la climatización, luces, modos de conducción y para el equipo multimedia a pesar de que cuenta con una pantalla táctil.

El interior destaca por una conseguida sensación de calidad y por unas "amplias" plazas delanteras.

Respecto al mencionado equipo multimedia, su funcionamiento es muy fluido, y sobre todo, intuitivo, aunque recomiendo encarecidamente añadir la conectividad Apple CarPlay opcional, ya que el funcionamiento del navegador no está a la altura del de nuestro smartphone. Otro extra que también calificaría de imprescindible es el techo panorámico, que aporta una gran luminosidad contribuyendo a aumentar la sensación de espacio percibida. Asimismo, el equipo de sonido Harman Kardon se escucha muy bien, aunque tampoco es excepcional.

Siguiendo con esos detalles más negativos nos encontramos con un apoyabrazos central, que es necesario plegar para poder poner el freno de mano, y si lo abrimos, nos encontramos con un soporte donde colocar nuestro móvil y usar la carga inalámbrica, pero ¡sorpresa! Mi iPhone XS Max no cabía en el hueco, así que antes de configurarlo con este extra saca el metro y comprueba que tu móvil entre, pues sino deberás recurrir a las tomas USB (normal y tipo C) para poder cargarlo.

Ojo, porque lo que si es mini es el soporte para la carga inalámbrica: no todos los smartphone caben.

Por otro lado, posee otros detalles que justifican el sobreprecio de un MINI respecto a cualquier otro urbano, como por ejemplo el remate de la tapa del doble fondo del maletero o el pulsador que tiene para fijarla cuando la levantamos, de forma que no necesario sujetarla con la mano.

Para terminar con el interior del MINI JCW de tres puertas me gustaría volver al tema espacio. Lo justo es pensar en él como en un biplaza con unas buenas plazas delanteras, válidas para adultos de casi cualquier talla, junto a dos asientos traseros que son capaces de solventar cualquier emergencia con bastantes garantías (ofrecen más espacio que los de un Audi TT o algunos cabrios de cuatro plazas) y un maletero de 211 litros válido para el día a día y que al abatir el respaldo trasero da pie a ir al IKEA más cercano a por algún pequeño mueble.

Por espacio es más grande de lo que parece: dos buenas plazas delanteras y un maletero de 211 litros que se vuelve "inmenso" abatiendo el respaldo de las plazas traseras.

Al volante: “No necesita llamarse GP para proporcionar grandes dosis de diversión”

No te voy a mentir, si estás pensando en comprarte este MINI JCW todo lo anterior no creo que te importe mucho. A mí tampoco me importaría. Sin embargo, lo que transmiten sus 231 CV sí que es un factor crucial y decisivo.

Así pues, partimos de un bloque de 1.998 cc turboalimentado que desarrolla 231 CV desde 5.200 rpm hasta 6.000 rpm y un par motor de 320 Nm desde sólo 1.250 rpm hasta superar las 4.800 vueltas, cifras con las que tiene que hacer frente a poco más 1,3 toneladas de peso en orden de marcha. De un vistazo puede parecer que no es muy potente, ni que los 6,1 segundos que necesita para alcanzar los 100 km/h sea lo que se dice un tiempazo, pero todo lo contrario.

Las pequeñas carreteras de montaña son el hábitat natural del MINI JCW, y donde más dosis de diversión aporta.

En ningún momento echaremos en falta más potencia, y es que la forma de acelerar cuando pisamos el acelerador a fondo en una de esas estrechísimas carreteras de montaña perdida es adictiva. Las ruedas delanteras no son capaces de digerir el torrente par que se les avecina de golpe y las sacudidas en el aro del volante son notables, proporcionando una sensación parecida a la que debe experimentar un piloto de rally, la cual se ve acrecentada por el funcionamiento del cambio automático en modo Sport, que tras subir cada marcha da un pequeño golpe a propósito que no existe en el modo convencional.

Llegas a la próxima curva en menos de un abrir y cerrar de ojos y hundes el pie derecho en el pedal de freno, los cuales actúan de forma sumamente eficaz, y acto seguido trazas la curva haciendo uso de una dirección durita y que te informa de qué sucede ahí abajo, no como las de antaño, pero sí más que las actuales, a la vez que compruebas que vira completamente plano. Pero no te confíes, este es un coche de esos que como les cuento a mis amigos, “si te flipas no perdona”, y es que en el momento que cruzas la barrera las reacciones son bruscas y la zaga tiende a querer bailar más de lo deseable. No obstante, unas ruedas un poco más anchas que las 205 mm que montaba nuestra unidad, quizá unas 225 mm, y un neumático más prestacional, como el estupendo Michelin Pilot Sport 4S, en lugar del Pirelli P Zero que calzaba, ayudaría a endulzarlo un poco.

Es muy divertido y efectivo, pero acercándose al límite sus reacciones son bruscas, espontáneas... y no perdonan.

Un apunte a destacar es el especial cuidado que han mantenido los ingenieros en ofrecer un chasis lo suficientemente rígido como para poder abordar las curvas de la forma que lo hace, lo cual se ve en detalles como el hecho de que aunque cuenta con ventanillas sin marco, no prescinde el pilar B que es ocultado magistralmente, de forma que desde el exterior no se aprecia, y además, el techo panorámico está divido en dos mitades, lo que se traduce en un travesaño que sigue aumentando esa rigidez torsional. Finalmente, no podía dejar pasar por alto otros detalles como el compuesto que se ha empleado en zonas como la unión de aletas para rigidizar, y no confiar simplemente a unos puntos de soldadura como sucede en otros casos.

Pero este MINI JCW también sabe hacer otras cosas bien además de sacarle más de una sonrisa a su conductor. Con él puedes enfrentarte a cualquier viaje por vías rápidas con el suficiente aplomo y calidad de rodadura de un buen compacto, siendo en esta situación en la que encontrarás con sus dos principales hándicaps, aunque si estás pensando en comprar este coche no creo que te molesten: el primero de ellos es una suspensión muy dura en cualquiera de los tres modos de conducción, y que si en firmes en buen estado es perfecta, por autovías rotas como la A4 en tierras toledanas o cruzando Despeñaperros en la parte jiennense es insufrible. El otro problemilla es un bonito sonido del escape, que no llega a ser molesto, pero su presencia es notable, y no porque el aislamiento acústico sea deficiente.

En cuanto a su uso en ciudad, hábitat que se presupone el natural para cualquier MINI, de nuevo volvemos a encontrarnos el contratiempo de las suspensiones a la hora de enfrentarnos a cualquier calle o plaza empedrada. Sin embargo, su pequeño tamaño y rápida respuesta lo convierte en el rey de la urbe y la envidia de cualquier scooter, aunque no me ha transmitido un radio de giro tan bueno como los 10,8 metros que declara.

Con sólo 3,87 metros de longitud, una agilidad pasmosa y 231 CV, es el rey de la ciudad para sortear el tráfico como si de The Italian Job se tratase.

Y sí, nuestro MINI JCW cuenta con un cambio automático de ocho relaciones. Quizá un manual sea más, ¿adecuado?, pero te diré que le des una oportunidad a este Steptronic. En lo personal casi ningún cambio automático me convence, pero lo cierto que este es uno de esos pocos que sí lo ha hecho. Salvo que te dispongas a ir con el cuchillo entre los dientes, siendo esta la única situación que es totalmente satisfactorio el uso del modo Sport, que por cierto, hace una recreación de punta-tacón al reducir, en el modo Normal podrás disfrutar de una forma de cambiar adecuada, suave en ciudad y progresiva en carretera. Asimismo, también es posible controlarlo en modo manual, tanto desde la propia palanca, como desde las levas situadas tras el volante, a las cuales obedece sin rechistar ni trabarse en las reducciones.

¿Consumos? Bueno, son 231 CV a los que hay que dar de beber, así que los 6,2 l/100 km según el ciclo WLTP deben de ser a punta gas. Lo normal son unos ocho litros dependiendo de lo que te pese el pie derecho, siete si haces mucha autovía a 120 km/h, nueve si te das alguna pequeña alegría. Como apunte, en el momento de recoger nuestra unidad marcaba un histórico de 9,3 l/100 km, siendo incluso posible rebasar los 13 ó 14 litros practicando una conducción muy deportiva.

El cambio automático de ocho relaciones tiene un funcionamiento francamente bueno, tanto para conducción muy deportiva en modo Sport, como para todo lo demás en modo Normal.

Conclusiones y opinión personal: “Si te gusta, cómpralo”

Un MINI John Cooper Works es un coche que se compra con el corazón y no con la razón, y que además, posee defectos que son parte de su propia personalidad. Con ello claro, estamos ante un urbano que cumple con lo que promete, diversión al volante, imagen y usabilidad diaria, en ese orden. ¿Caro? Diría que no, ciertamente un Toyota GR Yaris Circuit Pack cuesta lo mismo, pero va dirigido a un público diferente, un Abarht 595 Competiozione es unos diez mil euros más económico, pero ni es tan usable, ni tan rápido, mientras que un Audi TT, que aunque no lo creas, es el más similar por nicho de mercado (otro 2+2, premium, 1,3 toneladas, 245 CV…) se sitúa en los 50.000 €.

El MINI John Cooper Works está disponible desde 35.500 €.

¿Me lo compraría? No existe el coche perfecto, y cuantos más pruebas, más lejos lo ves, pues siempre quieres lo mejor de cada uno. Dicho lo cual, sí me lo compraría como actual coche, sin más condicionantes. Es muy divertido, con un toque de practicidad, con potencia de sobra para el tráfico abierto y, sobre todo, no se llama GP, lo que significa que transcurridos unos años su cotización en el mercado de ocasión será realmente interesante y asumible por casi todos los bolsillos, pero es que además, tampoco necesita esas dos letras para nada.

VersiónMINI JCW 3 puertas Auto.
Potencia máxima231 CV
Par máximo320 Nm
Motor térmico2,0 litros turbo twin scroll
Caja de cambiosautomática 8 relaciones
Velocidad máxima246 km/h
0 - 100 km/h6,1 segundos
Consumo ciclo mixto WLTP6,2 l/100 km
Etiqueta DGTC
CombustibleGasolina 95/98
Longitud3.874 mm
Anchura1.727 mm
Altura1.414 mm
Batalla2.495 mm
Masa en O.M.1.340 kg
Capacidad maletero211 litros
Plazas4 ocupantes
Precio base35.500 €