Probamos el Toyota Yaris GRMN: el juguete que estabas esperando

 |  @ClaveroD  | 

Gazoo Racing hace su desembarco oficial en Europa y la fabricación de 400 unidades del Toyota Yaris más radical jamás visto es su carta de presentación. Hoy ponemos a prueba el Toyota Yaris GRMN, un coche que ofrece una propuesta diferente a lo que estamos acostumbrados en su segmento y en donde coches como el Ford Fiesta ST o el Renault Clio RS son los referentes. El Toyota Yaris GRMN es una receta de vieja escuela, un coche pensado para los más petrolheads y estas son nuestras impresiones tras probarlo a fondo.

Sólo 400 Yaris GRMN serán fabricados, un capricho “racing” de 29.900 euros que desafía a todos sus rivales

Debemos hacernos a la idea de que Gazoo Racing ha llegado para quedarse y eso solo puede traer muy buenas noticias. Aprovechando su experiencia y su más reciente etapa en competición, Toyota ha decido explotar todo el potencial de Gazoo para sus coches de calle. Esto significa que Toyota está decidida a fabricar coches como el Yaris GRMN, versiones deportivas donde además se pretende imprimir mucho carácter e incluso apostar por planteamientos poco habituales como ha sido el motor 1.8 Compresor de este Yaris GRMN. A futuro ya os adelantamos que veremos más versiones con las siglas GRMN, además de alguna que otra sorpresa donde han colaborado.

Que las opciones deportivas dentro del segmento de los urbanos son muchas y muy buenas es algo que todos sabemos, algo que beneficia indudablemente al comprador pero que pone difícil a los fabricantes ofrecer algo realmente nuevo y rompedor. El Toyota Yaris GRMN no es una revolución, esto queda reservado para cuando decidan sacar de una vez por todas algo del tipo Yaris Hybrid-R, pero sí que es un coche que se desmarca de la tónica general con un planteamiento técnico donde además de su peculiar motor, encontramos una puesta a punto muy personal y una fabricación limitada a tan solo 400 unidades para toda Europa. Encontrarse con uno será muy difícil.

Hemos podido probar el nuevo Toyota Yaris GRMN en diferentes tipos de carretera tomando así el pulso a este Yaris hipervitaminado del primer al último tornillo. Sin andarnos por las ramas os diremos que el Yaris GRMN es todo diversión, ese es su objetivo y lo deja patente en cada una de sus reacciones. Los cambios a nivel de chasis se han desarrollado con la vista puesta en la mejora de la estabilidad, en el incremento del control para domar sus 212 CV, pero sobre todo en hacer que el coche fluya de forma ágil con mucha información para el conductor y un toque de nervio cuando decides llevar el coche al límite. Podemos decir sin tapujos que los cambios introducidos en el Yaris GRMN son tantos y tan importantes que su comportamiento nada tiene que ver con cualquier otro Yaris que hayas visto o probado.

Si eres de los que añoras los motores atmosféricos, el Yaris GRMN y sus 212 CV están hechos para ti

A nivel de chasis encontramos suspensioness Sachs Performance con un tarado bastante duro y una rebaja de altura de 24 mm, equipo de frenos revisado con pinzas delanteras Advics de 4 pistones y discos delanteros de 275mm y traseros de 278mm, una dirección asistida revisada para ser más rápida y directa (incluido volante del Toyota GT86), estabilizadoras más gruesas, caja de cambios específica reforzada en sus 6 relaciones, un diferencial Torsen… un cóctel que sobre el papel promete, pero que en la práctica es aún mejor. El Toyota Yaris no es un coche pensando para digerir los 212 CV anunciados, por lo que prácticamente todo ha sido revisado por Gazoo Racing para estar a la altura.

Hacer uso de un compresor en lugar de un turbocompresor es ya de por sí un importante cambio de carácter en el motor, pero Toyota y Lotus han acentuado esas diferencias para crear un motor progresivo que estira hasta las 6.800 rpm de forma muy lineal (corta a 7.000 rpm). Si buscas patada y contundencia desde las 1.800 revoluciones este no es tu coche, pero si eres de los que añoran los atmosféricos y gustas de mecánicas muy elásticas, el Yaris GRMN es tu candidato. La respuesta es buena en todo el tacógrafo, pero la zona de trabajo ideal aparece en las 4.000 rpm que es donde sus 4 cilindros empujan con más decisión y el sonido más se acentúa. El combo de transmisión manual y diferencial Torsen ayudan en los buenos resultados del grupo, y realmente sorprende lo bien que tracciona y se coloca en las situaciones más comprometidas. En un conjunto motopropulsor muy bien resuelto sólo echamos en falta una palanca de cambios con un tacto y recorridos más racing y una suspensión delantera capaz de mitigar el Torque Steer que aparece cuando das alas a la mecánica.

Con sólo 1.135 Kg para 212 CV está claro que la agilidad es uno de sus puntos fuertes. Los cambios de dirección se producen con mucha facilidad, sin extraños de ningún tipo y con un alto grado de control incluso cuando notas a la trasera perder peso. El equipo de frenos del GRMN me convenció por potencia y capacidad de dosificación, realmente aguantaron bien el tipo durante una intensa jornada, pero puestos a pedir no me importaría que añadieran más tolerancia al abuso. Ver esos pequeños discos “ocultos” en las llantas forjadas BBS de 17″ sorprende, pero gracias al contenido peso del coche sorprende aún más de lo que son capaces de hacer.

Sin abandonar la conducción exigente también merece la pena mencionar el buen trabajo de sus asientos semibaquets delanteros, tapizados en Ultrasuede que es un tejido similar a la Alcántara pero que soporta mejor el desgaste y agarra más, ofreciendo el justo equilibrio entre confort para el día a día y agarre para conducción deportiva. La única pega en estos asientos la encontramos en la altura de los mismos ya que se encuentran en una posición elevada, como en el resto de Toyota Yaris, y aunque el del conductor permite el reglaje en altura, la posición final siempre queda demasiado alejada del suelo del coche.

Las siglas GRMN llegarán a más modelos Toyota, aunque aún no se han confirmado nuevos lanzamientos

A la hora de abordar tramos realmente revirados el Toyota Yaris GRMN nos demostró que cuenta con una trasera viva, que te permite deslizar cuando ahuecas o te tiras al vértice sin salvavidas. En definitiva hablamos de un coche pensado para divertirse, capaz de rodar a un ritmo muy alto, pero donde la efectividad para marcar tiempos en un circuito no es su fuerte, y eso es justamente lo que nos ha encantado. Toyota ha buscado un planteamiento que parece ya extinto en el mercado, y por desgracia no sólo entre los urbanos deportivos. Hasta cierto punto nos recuerda a la receta que defiende el Toyota GT86 donde la experiencia de conducción es la verdadera razón de ser, pero quizá las coincidencias no lo sean tanto y es que gran parte del desarrollo del Toyota Yaris GRMN se ha llevado a cabo por los mismos ingenieros que concibieron el GT86.

Hablamos de uno de esos coches que debes conducir algún día pero que por desgracia será muy difícil de ver, una lástima que el Toyota Yaris GRMN sea un verdadero unicornio.

Lee a continuación: Temblad Turbos: así es el motor 1.8 del Yaris GRMN con el que Toyota y Lotus se ríen del downsizing

El Toyota Yaris es un utilitario disponible en carrocería de 5 puertas y 5 plazas. Es el primer polivalente del mercado que cuenta con versión híbrida.

Ver todos los comentarios 0