Sigue dando mucho de qué hablar el que ha sido el coche más relevante de todos cuantos se han lanzado en Europa esta década, al menos en lo que respecta al peso que ha tenido en los titulares y el número de veces que ha hecho acto de presencia en los mismos.
Y es que, realmente, no es para menos, pues el diseño con el que ha llegado a las calles el Renault 5 ha hecho que muchos acaben comprando un coche eléctrico, por el mero hecho de tenerlo en su garaje. No obstante, no esta la única excusa con la que se está comprando el pequeño en Europa, ya que en su versión más económica, denominada Renault 5 Five, está resultando, incluso, una alternativa al que puede ser el coche chino de precio más competitivo, el BYD Dolphin Surf.

Imágenes del Renault 5 Five, el más barato de la gama en España.
Cuando decimos que está siendo una alternativa, lo decimos teniendo en mente que actualmente el modelo chino se vende en España más que el francés. Según los datos publicados por ANFAC y Faconauto relativos a los cinco primeros meses del año, el Renault 5 es el séptimo coche eléctrico más vendido de España, con 1.472 unidades matriculadas, mientras que el BYD Dolphin Surf es nada menos que el tercero más vendido del ejercicio, con 2.463 registros.
Y es que en su versión más económica es unos contundentes 4.275 euros más económico que el modelo francés en su variante de precio más bajo, denominada Renault 5 Five, pero frente a la vesrión Active del Dolphin e incluso frente a la Boost, el Renault 5 tiene atributos suficientes, más allá de su diseño, identidad y comportamiento dinámico superior, para justificar su compra frente al Dophin Surf.
Para empezar, está el hecho de que es más compacto, algo a tener en cuenta cuando lo que se valora es un coche lo más compacto posible, ya que con 3,99 metros, el Dolphin Surf es en realidad un coche mucho más grande de lo que aparenta. El Renault 5 mide 3,92 metros de largo. Es decir, quien esté interesado en ambos coches pensando en un turismo lo más compacto posible para moverse por ciudad, tiene que tener claro que el Dolphin Surf, a pesar de sus proporciones y estética, tiene un tamaño superior al del Cinco. Es cosa de pocos centímetros, pero es más grande, y ha de tenerse en cuenta.
Ambos ofrecen más o menos las mismas cifras de prestaciones porque tienen potencias parecidas (88 CV el BYD y 95 el Renault), pero donde sí hay una diferencia notable es en la autonomía, donde, curiosamente, no gana el chino, sino el fracés, que homologa 312 km de autonomía mientras que el modelo de BYD se tiene que conformar con 220 km. Una diferencia de 90 km, aunque sean los teóricos, es muy notable en coches de autonomías urbanas. Esto es gracias a una batería superior, de 40 kWh, que son 10 kWh más que los 30 kWh que tiene el Dolphin.

En el campo del equipamiento, acabando, y a pesar de estar ante una versión de corte esencial, el Renault 5 hace gala de una potencia de carga de 70 kW (por los 65 kW del BYD), mientras que presume de una doble pantalla interior de 7 pulgadas para el cuadro de mandos y 10 para la central. No tiene Apple Carplay o Android Auto pero sí replica la pantalla de nuestro teléfono en la misma, además de tener sensores traseros de aparcamiento, regulador y limitador de velocidar y sensores de luces y lluvia.








