Saab Phoenix Concept (2011): recordando el que podría haber sido el prometedor futuro de Saab

 |  @sergioalvarez88  | 

La bancarrota y posterior muerte de Saab fue una de las efemérides más oscuras de la industria automovilística en 2011. Un proceso largo y doloroso, en el que ningún inversor se decidió a rescatar a uno de los emblemas del automóvil escandinavo. La bancarrota de General Motors trajo consigo una reducción de “pesos muertos”, en la que Saab fue abandonada a la deriva. El Saab Phoenix Concept fue el último intento de renacimiento de la marca sueca, que desgraciadamente, no logró emerger renovada y fuerte de las cenizas.

Saab entró en concurso de acreedores en 2011, y nunca fue rescatada. Su desaparición aún es dolorosa.

El futuro de Saab no pintaba tan mal, ya alejada de la órbita de General Motors, a la que había ocasionado no pocas pérdidas en la primera década del siglo XXI – ya fuese por la excesiva burocracia de GM, una mala gestión o el lanzamiento de productos poco atractivos. Fuera como fuera, el Saab Phoenix Concept representaba el futuro de la marca, inmersa en un complejo plan de inversiones cuyo objetivo último era el desarrollo de una plataforma modular llamada Phoenix, que habría estructurado sus futuros lanzamientos.

El Saab Phoenix Cocncept fue presentado en el Salón de Ginebra de 2011, hace ya cinco años y medio. Diseñado por Jason Castriota – que antes había trabajado en Bertone – inauguraba una filosofía de diseño llamada “Aeromotional”. De nuevo, el leit motiv era la conexión de Saab con el mundo aeronáutico, la misma que ha definido a la marca desde su nacimiento. La aerodinámica jugaba un papel clave en aquél bonito prototipo, plagado de flaps y soluciones aerodinámicas enfocadas a mejorar tanto dinámica como consumos de combustible.

Sus flaps laterales estaban encargados de estabilizar el vehículo a alta velocidad, y su aspecto era innovador.

El frontal del coche estrenaba una nueva filosofía de diseño, con una calandra en forma de herradura invertida que aún hoy se ve moderna, flanqueada por finas ópticas LED. Llantas en forma de turbina y unas puertas de apertura “tipo Lamborghini” acaparaban la atención, pero no tanto como su spoiler trasero o su zaga, oscurecida y dotada de una gran matriz de luces LED. Su caída trasera era de tipo Kammback – como la de un Toyota Prius, aunque más bonito – diseñada con el menor coeficiente aerodinámico en mente.

Curiosamente, el diseño final del BMW i8 de producción es muy parecido a este coupé de 2+2 plazas diseñado por Saab en el lejano año 2011, quizá por sus puertas y el aspecto general de su carrocería. Me quedo con la innovadora zaga del Saab Phoenix, y la multitud de detalles aerodinámicos presentes en su diseño. Su puesto de pilotaje – parecía que estábamos entrando en un avión de combate – era inmersivo y toda la presencia era de un único reloj central, en el que se aglutinaba toda la información necesaria.

Su sistema de infoentretenimiento empleaba el entonces (año 2011) novedoso sistema operativo Android.

Sí, era claramente típico de un prototipo, pero algunas soluciones habrían posiblemente terminado en los vehículos de producción – cuyo diseño final habría sido este. Llamaba la atención la incorporación de un nuevo sistema de infoentretenimiento llamado IQon, basado en el entonces novedoso entorno Android. El Saab Phoenix Concept empleaba un sistema de propulsión híbrido, consistente en un motor de gasolina propulsando el eje delantero y un propulsor eléctrico de 34 CV para el eje trasero.

Este sistema híbrido se denominaba eXWD. Fue en parte desarrollado en asociación con BMW/PSA, que suministraba el motor 1.6 THP de 200 CV que movía el eje delantero del Saab Phoenix – Saab prescindía ya de motores de origen General Motors. A nivel dinámico, este híbrido de más de 200 CV disponía de varios modos de conducción, y prometía una dinámica muy interesante. Por desgracia, jamás llegó a materializarse en un vehículo de producción. La plataforma Phoenix tampoco llegó a las calles.

Aún hay miles de Saab en funcionamiento y un museo en Tröllhattan, antigua sede de la marca.

Varias empresas chinas se interesaron por la tecnología, y algunas compraron derechos de la marca, llegando a vender en china los Saab 9-3, fabricados localmente. La plataforma Phoenix aún tenía un 10% de componentes de origen General Motors y se rumorea que fue uno de los impedimentos técnicos para garantizar el futuro de Saab. Hoy por hoy, lo que queda de Saab es el recuerdo, y NEVS, una empresa que fabricará un coche eléctrico destinado al mercado chino usando la plataforma del antiguo Saab 9-3 como base.

En Diariomotor:


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  • Joaquín Cruz

    Recordar este concepto es bastante doloroso, porque el futuro de Saab, ya libre del yugo de GM, parecia prometedor. Me gusta mucho la filosofía nórdica a la hora de crear coches, y es una pena que una marca legendaria acabe como acabó. Por cierto, me llaman muchísimo la atencion todos los diseños de Jason Castriota, muy buen lápiz.

  • X 2.0

    Muy injusto el trato de General Motors hacia Saab, presupuestos ahogados y pocas aprobaciones, los suecos hacían lo que les dejaban hacer, una pena. Poca publicidad, apenas participacipó en competición a nivel internacional…..Aún con todo consiguieron fabricar coches Premium, no tan competivos como los del triunvirato alemán, pero si buenos coches. Siempre quedarán el Saab 900 turbo, y el último Saab 93 cabrio aero, una máquina muy completa.

    Es muy triste que un país pierda uno de sus iconos automovilísticos e industriales, tanto por los despidos como el vacío que supone para la industria como y la identidad del país. Jamás España sería igual sin Seat.

  • Cuántas historias hay detrás de Saab, pero la culpable de todo esto fue la misma General Motors que zanjó cualquier proyecto o futuro lanzamiento propio de una de sus marcas que podía pelear sin problemas contra rivales alemanes, británicos y Volvo en la mira. Solo le dejaron remarcar sus productos Chevrolet, usaron Subaru y cuando tuvieron al fin un producto digno como fue el 95 ND ahí empezó todo el calvario y las trabas cuando este ya estaba fuera de la órbita del grupo, no le dejaron seguir, hasta el 95 Kombi jamás vio la luz. Después de eso solo fueron ilusiones de vivir una segunda vez que jamás tuvieron un poco de suerte.
    Pero quien sabe alguna vez alguien se anime a recuperar todo y lo relance (pero en secreto), recuerdo ver las maquetas del nuevo 93 con el diseño Phoenix eran únicos y tenían algo de los clásicos 900.

    • X 2.0

      Hasta llegó a haber un Saab Delta, deribado del Lancia Delta!!

      • Si, lo recuerdo cuando la marca tenía sinergias con FIAT y gracias a los suecos pudieron mejorar el tema de la corrosión que adolecia a los vehículos del Grupo italiano.

  • Fuck Da Shit

    Me duele más la muerte de Hummer. Pero bueno cada quien lo suyo…

  • ADN

    La muerte de SAAB fué más bien una larga y constante agonía, languideciendo por largos periodos y mostrando mejoría unos pocos momentos. Desde décadas atrás una gama muy, muy, muy reducida, gestión desastroza y la imposibilidad de salir adelante sin el permiso de GM poco a poco cabaron una profunda tumba que arrastró consigo a Spyker también.