Volkswagen T-Cross, primer contacto: cara a cara, en Amsterdam, con el nuevo coche de Volkswagen [Vídeo]

 |  @HerraizM  | 

El Volkswagen T-Cross es el nuevo SUV de Volkswagen, un SUV que llega para enfrentarse a uno de los mercados más competidos, el de los SUV pequeños, una alternativa a coches como el Peugeot 2008, como el KIA Stonic, que ya hemos tenido la oportunidad de conocer en Amsterdam, en un primer contacto que te mostramos en vídeo, en un vlog desde la premiere mundial y en el que este nuevo Volkswagen T-Cross nos ha dejado una grata sensación, ¿los puntos fuertes del Volkswagen T-Cross 2019? ¿Qué no nos ha gustado? Hora de conocer al nuevo SUV de Volkswagen.

El nuevo Volkswagen T-Cross en vídeo

El Volkswagen T-Cross cuenta con un diseño con bastante personalidad

El Volkswagen T-Cross llega con un diseño con bastante personalidad, apostando por nervios rectos, apostando por una parrilla en la que se integran las ópticas delanteras, plásticos sin pintar contorneando la parte inferior de su carrocería, para conferirle un aspecto más aventurero, cierto toque offroad en sus paragolpes y unas ópticas traseras, unidas por la parte central, que se convierten en su principal reclamo estético.

He de reconocer que me ha sorprendido que Volkswagen haya diferenciado estéticamente así al Volkswagen T-Cross, marcando distancias con el Volkswagen Polo, con el Volkwagen T-Roc y también con el SEAT Arona. Es un coche que se ve juvenil, que asociado a ciertos colores tiene un toque desenfadado muy propio de este segmento y que podemos considerar una alternativa relativamente atractiva en un segmento donde, a mi juicio, debemos colocar en lo más alto, en lo que a estética se refiere, al Mazda CX-3, pero claro, esto ya es una cuestión del todo personal.

En su interior Volkswagen ha recurrido a la fórmula de Volkswagen T-Roc

Frente a la originalidad de su exterior Volkswagen ha apostado por una línea más conservadora en su interior, con un diseño parejo al del Volkswagen T-Roc, con ajustes y materiales muy próximos también a lo que vimos en este crossover que, en su momento, criticamos por ofrecernos un habitáculo con gran presencia de plásticos duros pero que en el caso del Volkswagen T-Cross, siendo un coche del segmento B, cobra sentido, ofreciéndonos en contraposición a estos plásticos duros buenos ajustes.

La pantalla del Volkswagen T-Cross es de 8 pulgadas de serie, una buena declaración de intenciones sobre lo que demanda gran parte del público de este segmento, como la presencia de 4 tomas USB. Esta pantalla se convierte, gracias a su integración con la instrumentación, en la gran protagonista de un interior que podremos personalizar con diferentes molduras, con diferentes tapicerías…

El Volkswagen T-Cross cuenta con un maletero de 385 litros que puede aumentar hasta los 455 litros

En lo que a habitabilidad se refiere las plazas delanteras cumplen muy bien, con la posibilidad de plegar rápidamente la plaza del acompañante para así poder cargar con objetos largos, como una tabla de surf, encontrándonos con unas plazas posteriores en las que sí que me gustaría disponer de un poco más de espacio a la altura de las piernas. Con una altura de 1.80 metros podría viajar en la fila posterior del Volkswagen T-Cross sí pero me gustaría un poco más de espacio. En el asiento central nos encontramos con una elevación en el suelo que entorpece ligeramente la colocación de los pies, pero el respaldo no me ha parecido en esta zona especialmente duro como sí suele ocurrir con otros coches.

En cuanto a su maletero nos encontramos con una capacidad de carga de 385 litros pero el Volkswagen T-Cross tiene la particularidad de que podemos desplazar la banqueta posterior de asientos para aumentar su maletero, hasta 12 cm, dejándonos con una capacidad máxima de 455 litros, aunque en esta posición, con el maletero más grande, perdemos la capacidad de llevar a gente en las plazas posteriores.

El Volkswagen T-Cross está desarrollado sobre la plataforma MQB A0

El apartado mecánico queda definido por una gama sencilla de motores y una plataforma ya conocida, la plataforma MQB A0. Esta plataforma la hemos podido disfrutar ya en el Volkswagen Polo, en el SEAT Ibiza, en el SEAT Arona… Y es una plataforma que siempre nos ha dejado con una grata sensación, con un pisar firme, con una calidad de rodadura muy próxima a la de un coche compacto y debemos esperar un comportamiento semejante en este crossover, que aún no hemos podido conducir y que recurre a un motor gasolina con dos niveles de potencia y a un único motor diésel.

De este modo tendremos un Volkswagen T-Cross con un motor 1.0 TSI, de 3 cilindros, gasolina, turbo, con 95 o 115 CV, mientras que si lo queremos con un motor diésel sólo podremos recurrir a un motor 1.6 TDI de 95 CV. Desde la marca alemana confían en que el grueso de las ventas, con un porcentaje muy alto, se concentren en los motores gasolina. En otros mercados nos encontraremos con un motor 1.5 TSI de 150 CV y Volkswagen nos ha confirmado que, por ahora, no habrá una alternativa con un motor movido por GNC o una alternativa híbrida.

Volkswagen aún no ha anunciado el precio del Volkswagen T-Cross

Mientras esperamos impacientes una primera prueba para conocer su dinámica, mientras esperamos detalles sobre su gama y la distribución de equipamiento y acabados, no te pierdas nuestro primer contacto en vídeo con el Volkswagen T-Cross.

Lee a continuación: Volkswagen T-Cross 2019, a fondo: todos los detalles del nuevo SUV, el hermano del SEAT Arona

El crossover pequeño más asequible de la firma alemana se produce en España y ofrece varias alternativas mecánicas en gasolina y diésel, destacando también por su comportamiento dinámico y posibilidades de equipamiento

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