¿Es posible salvar a los grandes iconos del automovilismo de la electrificación? Esta es la pregunta que resuena en la cabeza de aficionados, entusiastas y afortunados propietarios de este tipo de coches. Y aunque la total electrificación del automóvil parece un proceso inexorable, dos marcas de la talla de Porsche y Ford acaban de dar un paso al frente para asegurar el futuro de sus históricos deportivos.
Tanto Michael Leiters (CEO de Porsche), como Jim Farley (CEO de Ford), acaban de coincidir en el tiempo para reafirmar su compromiso con la no electrificación de sus deportivos estrella, los Porsche 911 y Ford Mustang para ser más exactos.
Esta férrea defensa del espíritu original no es sólo una declaración de intenciones, sino una muestra del compromiso de ambos fabricantes para con su clientela más fiel y apasionada, buscando con ello asegurar la continiudad de ambos deportivos en sus respectivas gamas y la protección de ambos de, al menos, la total electrificación.
Este es precisamente el punto más interesante de ambas estrategias, pues si bien ambas marcas buscan eliminar cualquier sospecha sobre la posibilidad de ver un 911 o Mustang totalmente eléctricos, no es menos cierto que ambos fabricantes sí que dejan la puerta abierta a una electrificación parcial como de hecho ya ha introducido Porsche en el 911 a través del sistema T-Hybrid instalado en las versiones GTS y Turbo.
Y sí, la llegada de este primer paso en electrificación en la gama 911 no ha gustado a todo el mundo, especialmente a los más puristas del modelo. Sin embargo, tras probar ambas versiones híbridas del 911, puedo decir sin tapujos que se tratan de variantes más que satisfactorias y que aportan interesantes ventajas en el funcionamiento y comportamiento del modelo, lo que vuelve a poner de manifiesto que la electrificación no tiene por qué ser algo negativo cuando se trata de coches deportivos… al menos cuando tienes a alguien de la talla de Porsche poniendo a punto esta tecnología para priorizar sensaciones y prestaciones en lugar de eficiencia.
En el caso de Ford, la electrificación del Mustang ni está, ni se le espera (aún), lo cual no quiere decir que la firma norteamericana no haya experimentado con diferentes configuraciones híbridas de forma experimental y que en algún momento éstas puedan llegar a las calles. La idea de un Mustang con motor V8 hibridado puede sonar poco menos que a locura, pero en mercados como el europeo, esa podría ser la única forma de mantener a la venta este coche en un futuro próximo.
Es por todo esto por lo que, aunque Porsche y Ford acaban de ponerse de acuerdo para perseguir el mismo objetivo, hay que tener claro que la electrificación tarde o temprano llegará, pero que lo hará de una forma progresiva para que ambos deportivos sean capaces de preservar su esencia. Descartar la total electrificación es una grata noticia, no cabe la menor duda, pero si quieres uno de estos históricos modelos con una mecánica que sólo se alimente de gasolina, yo que tú no esperaría mucho para comprarlo. Avisado estás.



