Que viene el lobo, que viene el lobo es lo que parecemos escuchar cada vez que analizamos la evolución de China y sus fabricantes dentro del mercado europeo y, en realidad, también del panorama global, pero lo cierto es que Europa todavía está a tiempo de recuperar el terreno perdido tanto en el sentido comercial como en el tecnológico, dos planos inherentes a la hora de calar fuerte en el mercado y que la industria evolucione con ello, como demuestra el que está siendo el coche más importante de BMW.
Y es que, tal y como acaba de hacer oficial la marca de Múnich, el BMW iX3, su primer coche eléctrico basado en la plataforma Neue Klasse, acaba de superar la barrera de las 50.000 unidades producidas.
La unidad número 50.000 ha salido de la fábrica de BMW en Debrecen, Hungría, apenas nueve meses después del comienzo de la producción en serie. Según la propia compañía, ninguna otra planta nueva del grupo había conseguido fabricar tantos coches en tan poco tiempo.
El dato resulta especialmente relevante porque no estamos hablando de un coche eléctrico económico precisamente, ni concebido para generar grandes volúmenes gracias a un precio contenido, aunque sí números de peso dentro de la marca. En España, el BMW iX3 parte desde 63.360 euros y, durante buena parte de estos nueve meses, la única versión disponible para reservar ha sido la inicialmente lanzada, cuyo precio asciende hasta los 71.850 euros.
Por tanto, alcanzar las 50.000 unidades producidas en este plazo permite entender mejor la acogida que ha tenido el modelo. Aun así, conviene diferenciar entre producción y demanda: BMW ha fabricado 50.000 coches, pero todavía no ha alcanzado los 100.000 pedidos. Esa es la siguiente barrera que la marca espera superar próximamente.
Buena parte de su argumento frente a otros coches eléctricos de precio y planteamiento similares está en la relación entre la carga tecnológica, su precio y la autonomía. La versión más eficiente del BMW iX3 homologa 805 kilómetros, mientras que la versión con menor autonomía, el iX3 40 (el de la galería de imágenes inferior) mantiene el tipo con 637 kilómetros homologados. Es decir, el BMW iX3 no basa su atractivo en ofrecer un precio reducido, sino en ofrecer una autonomía más «barata» dentro del segmento prémium en el que compite.
El aumento de la demanda, de hecho, ha llevado a BMW a introducir un segundo turno de producción en Debrecen durante febrero de 2026. Esta ampliación se puso en marcha antes de lo previsto inicialmente y permitió acelerar el ritmo de fabricación hasta alcanzar las 50.000 unidades actuales.
El iX3 también tiene una importancia que va mucho más allá de sus propias cifras comerciales. Es el primer modelo de producción construido sobre la arquitectura Neue Klasse y el primero fabricado en serie en la nueva planta de Debrecen, levantada desde cero para esta nueva generación de vehículos. Al D-SUV alemán le ha seguido el lanzamiento del i3, la variante eléctrica del Serie 3, que cabe esperar que esté disponible para reservar después de verano en nuestro país.
Por esto mismo, el iX3 funciona como punto de partida para extender sus tecnologías y su nuevo lenguaje de diseño al resto de la gama aunque, como siempre, no deje de ser polarizante. BMW tiene previsto presentar 40 modelos nuevos o actualizados hasta finales de 2027, todos ellos incorporando en distinta medida soluciones procedentes de la Neue Klasse.
Para acabar, las 50.000 unidades producidas no significan que BMW haya resuelto por sí sola el desafío planteado por China. Sin embargo, sí demuestran que un fabricante europeo puede lanzar un coche eléctrico caro, tecnológicamente avanzado y con una autonomía de referencia, y conseguir que su nueva fábrica aumente la producción a un ritmo nunca visto anteriormente dentro del grupo, algo clave en la guerra abierta con China, que tiene en los tiempos de desarrollo y su capacidad industrial su mayor palanca de avance.











