Algunas superberlinas clásicas con estilo, segunda parte

Sergio Álvarez  |  @sergioalvarez88  | 

Continuamos con nuestro repaso histórico a diez de las mejores superberlinas de época. Hemos querido recopilarlas para mostrar cómo el concepto de superberlina no es para nada nuevo y para evitar que auténticas joyas mecánicas caigan en el olvido. En la primera parte os hablaba de coches espectaculares como el Tucker Torpedo o prototipos olvidados como el Ferrari Pinin. Si tuviese que decidirme por uno sería sin duda alguna el increíble Aston Martin Lagonda.

Un auténtico mastodonte del asfalto, y un vehículo que jamás se pensó que Aston Martin pudiese construir. Llevaba un nuevo motor 5.3 V8 de 309 CV y es realmente el antecesor directo del nuevo Aston Martin Rapide, que es medio metro más corto, sin exagerar lo más mínimo. Pero quizá en esta segunda parte encuentre algún coche que me convenza más, puede que el De Tomaso Deauville o el radical Lotus Carlton/Opel Omega Lotus. Continúa leyendo y lo podrás descubrir.

Iso Rivolta Fidia (1967-1974)

Diseñado por Giugiaro mientras aún trabajaba para el carrocero Ghia, el Iso Rivolta Fidia es un auténtico clásico italiano con un corazón muy americano. Tras su carrocería de 4.97 metros de largo Piero Rivolta decidía irse a por una solución probada colocando varios V8 con el más puro sabor americano. En un principio se optaba por dos 5.4 y 5.7 V8 de origen Chevrolet Corvette, ambos convenientemente retocados para una salida de potencia máxima de unos muy cuantiosos 355 CV.

Producido desde el año 1967 al año 1974, en 1973 se ofrecía la opción de instalar un más modernos 5.8 V8 de origen Ford – el mismo que movía al mítico Gran Torino de Starsky & Hutch – y 325 CV de potencia. Sus prestaciones eran buenas pues sólo pesaba 1.620 kg. Unos periodistas que tuvieron el honor de probarlo en su época viajaron de Milán a Turín a una velocidad media de 170 km/h, rozando una punta real de 217 km/h. La velocidad máxima teórica era de 220 km/h, 240 km/h con el motor Ford.

Disponible con cajas automáticas Ford o manuales de origen ZF, fue un coche muy exclusivo del que sólo se vendieron 192 unidades hasta que la compañía quebró por la crisis del petróleo. Algunos clientes de quejaban de corrosión en las primeras unidades, así que Rivolta comenzó a fabricar las carrocerías en su fábrica en lugar de encargarlas a Ghia y todo fue bien. Se nota el paso de los años por esta berlina, pero aún sigue girando cabezas a su paso. El segundo Fidia fue propiedad de John Lennon.

Lagonda Rapide (1961-1964)

Uno de los predecesores del Aston Martin Lagonda de ayer es el Lagonda Rapide, lanzado bajo la marca Lagonda. Lagonda fue integrada en Aston Martin para el año 1947, pero a finales de los años 50 aún gozaba de cierta autonomía. El Rapide era una berlina lujosa de cuatro puertas con aspiraciones deportivas y un clásico diseño británico, aunque curiosamente se encargase a la carrocera italiana Touring. Era una berlina muy basada en el Aston Martin DB4, del que también heredaba el motor.

El seis cilindros en línea crecía de los 3.7 litros a los 4.0 litros gracias a un mayor diámetro de los cilindros. La potencia final del elegante clásico era de 236 CV a 5.000 rpm, aunque se podía montar en opción el 3.7 del Aston Martin DB4 Vantage con 266 CV de potencia. La arquitectura de suspensión del eje trasero se emplearía más tarde en el DBS de finales de los 60. Con 1.715 kg de peso y una longitud total de 4.96 metros aceleraba en unos 10 segundos hasta los 100 km/h, su punta era de 210 km/h.

Sólo 55 unidades se produjeron hasta el año 1964, de las cuales se conoce el paradero de 48 unidades. El resto pueden haber sido de accidentes o abandonos, nadie lo sabe. Entre otros avances del Rapide estaban frenos de disco servoasistidos en las cuatro ruedas y un chasis tubular. El habitáculo estaba cubierto en cuero y el salpicadero estaba rematado en madera de nogal. Como curiosidad, hubo una versión Shooting Brake, a título efectivo un Rapide con carrocería familiar.

De Tomaso Deauville (1971-1985)

De Tomaso nos tenía acostumbrados a superdeportivos de motor central como el Pantera, la presentación de la berlina deportiva Deauville fue todo un soplo de aire fresco al comienzo de los años 70. Se trata de un concepto similar al Iso Rivolta Fidia, pues combina carrocería y estilo italianos con músculo americano. Concretamente un motor Ford Windsor de 5.8 litros y 330 CV de potencia, acoplado a una caja de cambios Ford automática de tres marchas o una manual ZF de cinco marchas.

Medía 4.85 metros de largo y pesaba 1.940 kg, pero ello no le impedía alcanzar los 230 km/h. Su presentación a la prensa fue muy curiosa, se citó a la prensa en la factoría de De Tomaso, pero Alejandro De Tomaso, que se encontraba en Roma no pudo salir de la ciudad hasta dos horas antes con la unidad a presentar. Su velocidad media fue de 250 km/h, aunque se tiene muchas dudas de ello. Lo que si aportó el empresario fue la receta que le pusieron los Carabinieri por exceso de velocidad.

Se produjeron un total de 244 unidades, hasta el año 1985. Dos de ellas estaban blindadas, una de ella fue a parar a Estados Unidos y la otra se fabricó para el Gobierno de Italia, que actualmente la expone en un museo, el Museo delle Auto della Polizia Di Stato. El último Deauville producido era un familiar, que fue a parar a la esposa de De Tomaso, que acostumbraba a mover a sus perros en el coche. Ford se planteaba importarlo a Estados Unidos, pero en el último momento se negó a ello.

Opel Omega Lotus (1989-1991)

Ya hemos tratado a fondo este coche en Diariomotor, pero jamás me cansaré de escribir sobre él. El proyecto nacía en 1986, con la adquisición de Lotus por parte de General Motors. Aprovechando una coyuntura económica favorable se encargó a Lotus la radicalización de un Opel Omega, para convertirlo en la berlina más rápida del mundo y superar al BMW M5 E34, el rey del momento. Los primeros cambios afectaron al propulsor, que pasó a ser un 3.6 doblemente turboalimentados de seis cilindros en línea.

Un doble turbo Garrett se encargaba de producir un total de 377 CV y 580 Nm de par máximo. Para soportar todo ese par se acopló al coche la caja de cambios de seis relaciones de un Corvette ZR1. Era capaz de acelerar hasta los 100 km/h en 4.9 segundos y a alcanzar una velocidad punta oficial de 283 km/h. El escándalo público limitaba esta cifra, así como el dato oficial de potencia. Algunos test independientes revelaban que la potencia rondaba los 400 CV y la velocidad máxima los 300 km/h.

Frenos AP Racing de 330 mm y un chasis afinado por Lotus completaban un conjunto de absoluto vicio, que se vendió en números muy limitados debido a la crisis de finales de los 80. Sólo 950 ejemplares vieron la luz, siendo la mitad de ellos destinados al mercado británico. Se vendió poco debido a un precio muy elevado para la época, 60.000€ de los años 80. Esta impresionante berlina, muy lejos del Opel Omega del que partía, se puede encontrar hoy en día en buen estado por unos 15.000€.

Monteverdi 375/4 (1967-1977)

Cerramos esta recopilación con un clásico de origen italo-suizo con potencia americana, un hecho recurrente en esta segunda parte. El increíblemente grande Monteverdi 375/4 tenía una estampa siniestra y amenazadora, que no dejaba dudas a tener lo que habitaba bajo el capó. Inicialmente se ofrecía con un 7.2 V8 Magnum 440 de origen Chrysler, pero lo que realmente quería el cliente era el 7.0 V8 HEMI, una bestia estadounidense que oficialmente daba 375 CV, pero que realmente rondaba los 450 CV.

Procedente de los mejores muscle car americanos, el Monteverdi – también llamado High Speed – tenía unas prestaciones de infarto, y un tamaño que superaba con comodidad los cinco metros: 5.310 mm. Es complicado encontrar datos fiables de aceleración y velocidad máxima, pero la mayor parte de las fuentes coinciden en un 0 a 100 km/h de unos 7 segundos y una velocidad punta de alrededor de 250 km/h. Nada mal para un coche que se fabricó en el intervalo temporal 1967-1977.

No hay acuerdo sobre el número total de coches que produjo este exclusivo fabricante, algunos lo cifran en 24 unidades, otros en 18 y algunos más en 7. Hay cuatro unidades en el museo Monteverdi, imagino que el resto estará en manos de particulares. Su precio es desconocido, pero con acres de espacio en las plazas traseras e incluso una TV - CRT, por supuesto – creo que a sus dueños les parecería una buena inversión.

Esto es todo, espero que hayáis descubierto algún coche desconocido y os haya parecido interesante esta recopilación.

Vía: Jalopnik, Monteverdi, Wikipedia (1, 2 y 3), Wikipedia,
En Diariomotor: Opel Lotus Omega, un clásico moderno | Algunas super berlinas clásicas con estilo, primera parte

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