Nissan GT-R, Corvette Z06 y Shelby GT500, duelo de altura en vídeo

Sergio Álvarez  |  @sergioalvarez88  | 

La revista estadounidense Motor Trend ha comparado tres superdeportivos asequibles en vídeo. El requisito era una potencia superior a los 500 CV y un precio por debajo de los 100.000$, es decir, superdeportivos de “cinco cifras”. Para ello, han acudido a una pista de drag race y al circuito de Streets of Willow para comprobar cómo se desenvuelven en duelo las máquinas que responden al nombre de Corvette Z06, Shelby Mustang GT500 y Nissan GT-R 2011.

Para comenzar, son filosofías muy diferentes entre sí. El Nissan GT-R es pura electrónica, un ordenador con ruedas que toma ventaja de su tracción total y su motor 3.8 V6 turboalimentado (530 CV) para arrasar en aceleración y en salida de curva con una precisión letal. El Corvette Z06 es una máquina muy diferente, su motor LS7 casi dobla la cilindrada del japonés. Un 7.0 V8 atmosférico que pasa 505 CV a sus ruedas traseras a través de una caja de cambios manual de seis relaciones.

Nissan GT-R, Corvette Z06 y Shelby GT500, duelo de altura en vídeo

Aún así, no es un coche tan arcaico como se pueda pensar, tiene suspensión independiente en las cuatro ruedas y una construcción muy ligera que deja la báscula en menos 1.500 kg, casi 300 kg menos que sus competidores. Biplaza y muy bajo, el Z06 de Motor Trend lleva el Ultimate Performance Package, con frenos carbonocerámicos. A los efectos, es prácticamente un Corvette ZR1 con motor LS7. El precio de la unidad es de 98.000$, muy pocos miles de dólares más caro que el Nissan GT-R.

El tercero en discordia es el Shelby Mustang GT500. Es un deportivo de la vieja escuela, un pony car con exceso de esteroides, con un motor 5.4 V8 sobrealimentado hasta los 550 CV mediante un compresor volumétrico. Es el más potente del grupo, pero incluso con opciones, su precio no pasa de los 56.000$. Quizá tenga que ver con estar basado en coupé de producción masiva, tener un eje rígido trasero y pocas concesiones al lujo y los finos ajustes electrónicos de sus rivales.

Era de esperar que el duelo de drag racing terminase con el Nissan GT-R como vencedor claro gracias a la tracción integral, pero no por un margen demasiado amplio. El Corvette le pisaba los talones en cuanto los coches comenzaban a ganar velocidad, y si la pista hubiese sido más larga el ligero Corvette podría haberse impuesto. Ambos americanos pierden por culpa de la tracción, especialmente el Mustang, que es penalizado adicionalmente por su peso, aún siendo relativamente ligero.

Tras las vueltas lanzadas a la pista de “Streets of Willow” el probador profesional ha realizado el mejor tiempo en el Nissan, seguido por Corvette y Shelby. Aunque sea un dato importante lo son más sus sensaciones. El GT-R es una máquina de precisión y la tracción integral permite explorar límites físicos antes impensables. El Corvette es una máquina con unos frenos impresionantes y un tacto de conducción muy puro, pero que requiere mucho esfuerzo y concentración en cuanto se desconectan las ayudas.

El GT500 es una experiencia como las de antaño, más ruda por así decirlo, menos precisa pero igualmente excitante gracias a su brutal aceleración en rectas, el sonido de su motor y unas reacciones nobles en el fondo. ¿Con que superdeportivo asequibles os quedaríais? ¿Músculo americano o cerebro japonés?

Vía: Autoblog
En Diariomotor: Shelby Mustang GT500 2010, a prueba | Chevrolet Corvette Z06 | Nissan GT-R 2011

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El Nissan GT-R es la bestia más salvaje de Nissan, un superdeportivo que lleva la eficacia por bandera combinada con un precio muy competitivo

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