Nuestra experiencia Ecoboost en las 24 Horas de Ford 2012

 |  @davidvillarreal  | 

Tras haber publicado nuestra prueba del Ford Focus EcoBoost 1.0 de 125 CV no quería perder la oportunidad de comentaros como se mueve en circuito este compacto y lo que es aún más interesante, que tal funciona en una competición real de 24 horas en la que se entremezcla eficiencia, velocidad y resistencia con un bonito y benéfico fin. Y es que tras haber “catado” en la calle este motor tuve ocasión de participar en un evento que se celebra anualmente en el Circuito del Jarama, las 24 Horas de Ford, reuniendo a famosos y periodistas para pasar un fin de semana entretenido y recaudar fondos para diversas ONG.

Hace un año ya tuvimos ocasión de participar como equipo de Diariomotor en las 24 Horas de Ford, este año fuimos invitados como participantes para apoyar la causa solidaria del Programa cuidam del Hospital Sant Joan de Déu que ofrece tratamientos médicos y quirúrgicos a niños desfavorecidos que no disponen de ello por las limitaciones del sistema sanitario de sus países de origen. Pese a que ya había podido participar anteriormente en otras actividades de eficiencia en circuito, esta era mi primera participación en una carrera de esta índole, y lo que es aún más interesante, de 24 horas de duración.

Esta es mi experiencia de las 24 Horas de Ford 2012.

Lo primero: planificar una estrategia

Hay que ser rápidos y ahorradores, pero sobre todo constantes. La estrategia de equipo es básica para lograr el podio.

El objetivo final es ser el equipo que más vueltas pueda rodar en 24 horas antes de agotar el combustible disponible, que en este caso eran 235 litros de gasolina. Hay que ser rápidos, aunque en este caso la planificación lo es todo y lo más importante no es batir el cronómetro en cada vuelta sino lograr tiempos y consumos constantes. La estrategia de equipo por lo tanto debe establecer un rango de consumos y tiempos que nos deberían llevar a la victoria, por supuesto, si la constancia de todos los participantes se cumple y la suerte está de nuestro lado, ya que en 24 horas los contratiempos a los que nos tendremos que enfrentar son muchos.

A nivel personal mi objetivo era obtener ventaja de mi conocimiento técnico del vehículo, mis experiencias previas en el Circuito del Jarama y las técnicas de eficiencia que ya habíamos puesto en práctica en anteriores ocasiones. Dado que el equipo se componía de ocho participantes, al menos me tocaría rodar en tres turnos no superiores a 60 minutos, alguno de ellos nocturno. Conducir en circuito por la noche no es sencillo, aún menos en el Jarama, pero dado que las curvas no se iban a mover del sitio y ya las conocía acepté rodar dos turnos nocturnos y uno a plena luz del día.

Sobreponerse a las dificultades y tratar de ponerle al mal tiempo buena cara

En la tercera hora de carrera una salida de pista nos obligaba a afrontar las veintiuna restantes con varias vueltas perdidas.

Pero los contratiempos no tardaron en llegar. Nuestros ilustres invitados, Juanjo Ramos (del grupo Los Secretos) y José Manuel Seda (actor en series como Física o Química), hicieron un papel estupendo en las dos primeras horas de carrera y sin ser pilotos experimentados ni conocerse al dedillo los entresijos del Jarama lograron hacer tiempos bastante buenos (dentro de nuestras previsiones) y lo que es más importante, unos consumos insuperables.

Pero en la tercera hora surgían los primeros problemas y a falta de más de veintiuna para el final veíamos como nuestras posibilidades incluso de optar al podio se escapaban. Un ritmo demasiado alto e incidentes en pista lógicos de una carrera hacían que perdiéramos varias vueltas tras salirnos a la grava y requerir el apoyo de una grúa que nos devolviese a pista. No habíamos sufrido problemas mecánicos, ni tan siquiera un desllantado, pinchazo o reventón, pero la pérdida de vueltas respecto a nuestros contrincantes sería muy difícil de superar.

Con todo en contra nuestro objetivo ahora era replantear la estrategia, tratar de imponer un ritmo mayor sin penalizar en exceso los consumos y remontar vueltas y posiciones. Sabemos que este Ford Focus Ecoboost 1.0 de 125 CV es muy ahorrador a velocidad de crucero en carretera, decente en ciudad y nada descabellado a un ritmo alto, pero los consumos podrían dispararse hasta las nubes (cerca de los 15 litros) si no teníamos cuidado con el acelerador.

Replantear la estrategia y mejorar los ritmos

Evitar la retención del motor en punto muerto en pendientes y tomar las curvas en velocidades largas y con una buena trazada. Estrategias, por supuesto, sólo aptas para el circuito.

Fuera del circuito una estrategia interesante y segura para bajar consumos es emplear marchas largas y aprovechar la retención del motor en llano y pendientes descendentes. En el Circuito del Jarama y dado que también teníamos que rodar rápido pensamos que lo óptimo era aprovechar las pendientes para coger velocidad y evitar a toda costa la retención del motor, que en el caso del Ford Focus Ecoboost ya es de por sí bajísima – todo hay que decirlo -, para mantener la velocidad en puntos concretos del trazado desengranando marchas o desembragando.

Por un momento nuestra obsesión pasaba por tratar de tomar cada curva a la mayor velocidad posible, sin sacrificar en exceso el neumático y lo que aún es más importante, en velocidades largas y manteniendo la inercia suficiente para salir del giro con el ritmo necesario para afrontar la siguiente curva. De nuevo el factor más importante no era el consumo – puro y duro – sino hallar la trazada perfecta.

Es evidente que no manejábamos velocidades de impresión, pero sí un ritmo constante. El chasis del Ford Focus ayuda bastante, sobre todo a la hora de afrontar puntos críticos del circuito como Pegio, la curva de izquierdas tras la bajada de Bugatti.

La noche debía ser nuestro aliado para remontar posiciones

Nos encomendamos a la noche para remontar posiciones con nocturnidad y alevosía… pero parece que el resto de equipos también creyeron oportuno que este era el mejor momento para decidir la carrera.

Nuestra estrategia en las 24 Horas de Ford había estimado que la noche sería decisiva para remontar posiciones, pero parece que no éramos los únicos que así lo habíamos estimado. Al desaparecer el calor los neumáticos podían trabajar a un ritmo mayor sin tanto desgaste y la conducción se antojaba más placentera dado que la temperatura en el habitáculo sería inferior, ya que recordemos que la penalización del consumo nos impedía utilizar el climatizador, un lujo que no nos podemos permitir en una carrera de estas características. Nuestros tiempos fueron buenos, pero aún mejores por su constancia, pero en general todos los equipos rodaron a un ritmo muy alto que nos impedía recortar distancias.

El primer repostaje nos permitía analizar con detenimiento los consumos de este primer depósito, dado que las mediciones del ordenador de a bordo fueron reiniciadas durante nuestros problemas en la tercera hora. Aparentemente en nuestras previsiones podíamos subir unas décimas de litro a los 100 kilómetros y mejorar el ritmo. La clave era apurar al máximo las horas nocturnas y retrasar en la medida de lo posible el cambio de neumáticos, exigido por el reglamento a primera hora de la mañana o cuando los técnicos de Continental considerasen que el neumático estaba demasiado desgastado, lo que sucediera primero.

Cambiamos las gomas delanteras, visiblemente desgastadas y nos preparamos para las últimas horas, las más duras, mañana y tarde con apenas descanso en nuestros cuerpos y mucho calor.

24 horas después cruzamos la bandera a cuadros

No fuimos los últimos, fuimos los primeros por la parte baja.

Finalmente y sin esperanza alguna de tan siquiera remontar hasta la penúltima plaza, más aún cuando descubrimos que nuestra previsión de repostajes era equivocada, optamos por terminar la carrera con absoluta tranquilidad y dignidad. Agradecimos a nuestros invitados su presencia durante todo el fin de semana y que sin apenas haber descansado durante la noche regresasen para apoyarnos y volver a salir a pista, con unas vueltas sin la presión de la competición a falta de menos de una hora para que se desplegase la bandera a cuadros. Curiosamente pese a los errores de cálculo del combustible y los excesos con el acelerador, nuestro coche no se paró y pudo llegar “por su propio pie” a boxes.

No ganamos y por desgracia no pudimos obtener el premio máximo para nuestra ONG. Pero al menos podemos estar muy contentos de la experiencia y de los 9.000€ que fueron a parar para las actividades solidarias del Hospital Sant Joan de Déu.

Todo esto sin duda gracias a nuestros famosos Juanjo y José Manuel y al resto de participantes del equipo La Razón con el dorsal número 3 Carlos Rodríguez-Quiroga, Álvaro Rodríguez-Quiroga, Emilio Olivares, María José Blázquez, Miguel Ángel Giménez, Santiago Sainz de Ford y nuestro coordinador Xavier Navarro, que acompañaron a un servidor en esta bonita experiencia.

Actualización:
Ante vuestras peticiones os dejo una estimación del consumo aproximado. Se trata de una estimación en tanto los consumos del ordenador de a bordo los reiniciamos durante la prueba para planificar la estrategia y al final de la carrera aún teníamos combustible, aunque nuestro Ford Focus llegó al box con la autonomía a cero. En total recorrimos 530 vueltas al circuito del Jarama (3.850 metros), lo que nos deja un total de 2.040,5 kilómetros y un consumo aproximado de 11.52 litros al cruzar la bandera a cuadros. La velocidad media, incluyendo paradas para cambio de piloto, sustitución de neumáticos y repostajes, fue de 85 km/h.

En Diariomotor: Diariomotor en las 24 Horas de Ford, una gran experiencia | Diariomotor en las 24 horas de Ford: octavo puesto | Diariomotor correrá en las 24 Horas de Ford por una buena causa

Lee a continuación: Ford Focus Ecoboost 1.0 125 CV, a prueba (II) Breve análisis y precio del acabado Individual

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  • Miguel

    Hola. Me gustaria saber qué consumos medios sacasteis y a que velocidad media se rodó.

    • Mira que sois…..

      Hombre, que menos, despues del ladrillo de post no son capaces de poner lo que da sentido a dicha prueba, el consumo y la velocidad media

      • Anónimo

        He actualizado el artículo. La cifra no es definitiva, sino una estimación. El ordenador de a bordo lo reiniciamos durante la prueba para planificar la estrategia y al cruzar la bandera a cuadros aún teníamos combustible.
        En total estimamos un consumo de 11.52 litros.

  • Bonita causa.

  • Vinze

    Eh chicos, aunke quedarais los ultimos, enhorabuena por participar en el evento y en tan buena causa. Seguro que fué muy emocionante participar en tan peculiar resistencia.