Tres márgenes de error de los que no has de fiarte para no ser “cazado” por un radar

 |  @davidvillarreal  | 

Seguimos a vueltas con un tema un tanto polémico, el del margen de error de los radares. Ya hace tiempo que os venimos alertando de que confiar en el margen de error que desde hace tiempo considerábamos asumían los radares encargados de perseguir los excesos de velocidad suponía, como mínimo, un gran riesgo de ser sancionado. Hace años, la propia DGT establecía como mínimo un margen de error, por exceso, del 10% para considerar que un conductor hubiera cometido una infracción. Pero de un tiempo a esta parte la situación ha cambiado y conocer el funcionamiento de esos márgenes de error, y desconfiar de ellos, nos puede ahorrar alguna sorpresa desagradable, alguna multa por exceso de velocidad. ¿En qué consisten esos márgenes de error?

1. El margen de error del cinemómetro, del radar de velocidad

Como ningún sistema de medición es infalible, siempre existe un margen de error máximo permitido para los radares, pero el margen de error homologado, el que se considera al tramitar las multas, es variable según el aparato que se utilice.

Ningún sistema de medición es infalible, siempre existirá un margen de error, por mínimo que sea, por debajo del cual no puede garantizarse que un vehículo excediera el límite de velocidad. Es decir, solo se puede afirmar que un vehículo excedía la velocidad máxima permitida, si la velocidad que identificó en cinemómetro es superior al límite de velocidad de la vía, más el margen de error estipulado para el aparato de medición.

Los aparatos de medición en instalaciones fijas utilizados por la Dirección General de Tráfico tienen un margen de error máximo permitido, y repito, máximo, de 5 km/h para velocidades inferiores, o iguales, a 100 km/h y de un 5% para velocidades superiores a 100 km/h. Eso significaría que en una vía limitada a 120 km/h, cualquier radar fijo sería capaz de afirmar, con total rigurosidad según la ley y su homologación, que un coche detectado a al menos 126 km/h habría superado la velocidad máxima permitida. Y repito que hablamos de márgenes máximos. Evidentemente hay cinemómetros aún más efectivos, con un margen de error mucho más bajo que el del 5% que estipula el protocolo de actuación de Tráfico.

En el caso de instalaciones móviles, el margen de error máximo del aparato no ha de superar los 7 km/h a velocidades inferiores, o iguales, a 100 km/h. Y no ha de superar el 7% a velocidades superiores a los 100 km/h. El margen de error máximo para los cinemómetros de velocidad media es del 5%.

En cualquier caso, siempre estaríamos hablando de cinemómetros homologados y verificados periódicamente siguiendo las condiciones de servicio recomendadas por su fabricante. Tráfico tiene la responsabilidad de velar por el correcto funcionamiento de los aparatos de medición, que siempre han de estar identificados por un número de serie único, que figurará también en la comunicación que reciba el infractor.

2. El margen de error considerado por Tráfico

El margen de error de los cinemómetros es cada vez menor. Superar en 1 km/h el límite de velocidad de la vía puede ser razón más que suficiente para que recibamos una sanción.

Ya os decíamos que hasta ahora Tráfico, y cada jefatura particular de España, tenía un protocolo concreto para considerar el margen de error mínimo que determina un exceso de velocidad. Pero esos márgenes fueron acotándose cada vez más desde hace unos años. Estoy seguro de que más de un lector, como le sucediera a un servidor, habrá recibido en los últimos años alguna sanción por exceso de velocidad en carreteras limitadas a 120 km/h por circular a 130 km/h, incluso por circular a velocidades inferiores. ¿Pero no habíamos quedado en que existía un margen de error del 10%? He aquí la razón por la cual ese margen ha quedado obsoleto.

El problema al que nos enfrentamos, por lo tanto, es que Tráfico ha dejado de considerar en la mayoría de las jefaturas ese margen de error considerado hasta la fecha. A partir de ahora el único margen de error que se consideraría para determinar una posible sanción, es el margen de error máximo que homologa el propio cinemómetro. Y tened en cuenta que en nuestra geografía hay radares muy precisos, de manera que no hay garantía de que no recibamos una multa si pasamos junto a un radar a una velocidad que supere el límite de la vía en 1 km/h. Eso es un hecho.

3. El margen de error del velocímetro del automóvil

Generalmente el velocímetro de nuestro automóvil también tendrá un error en su medición más o menos acusado, a la baja. De manera que circularemos a una velocidad inferior a la que nos indica. Ese margen de error puede variar notablemente según el fabricante, el modelo e incluso las especificaciones del coche.

Por otro lado hemos de tener en cuenta que los velocímetros de los automóviles que conducimos ya gozan de otro margen de error, aún mayor, de fábrica. Salvo que hayamos realizado modificaciones a mayores sin corregir el velocímetro – por ejemplo un cambio en la medida del neumático con respecto al empleado de serie – lo habitual es que la velocidad que nos muestre el velocímetro sea superior a la velocidad real a la que circulamos. Es decir, que teóricamente, puesto que el error del velocímetro entre diferentes fabricantes y modelos también puede variar notablemente, cuando nuestro velocímetro nos indique que circulamos a 121 km/h, es probable que la velocidad a la que circulemos sea inferior a 120 km/h.

¿Hemos de fiarnos del error de nuestro velocímetro? Cada conductor será consciente del error que, en menor o mayor medida, ofrece el velocímetro de su coche. Pero, una vez más, jugar con esos márgenes, valga la redundancia, también nos puede jugar una mala pasada.

Y como consideración personal me gustaría decir que, aún más importante que la precaución para no confiarnos con los márgenes de error que considerábamos hace años, el hecho de conducir con tranquilidad y sin temor a que circulando a 120 km/h por autovía, kilómetro por hora arriba, kilómetro por hora abajo, pensemos que nos puede llegar una multa a casa. Y lo digo refiriéndome, sobre todo, a aquellos que acostumbran a frenar bruscamente al pasar bajo un pórtico con un radar fijo. Porque en el fondo esa obsesión con evitar las multas nos puede costar un disgusto mayor, un accidente, por ejemplo.

En Diariomotor: Tabla de sanciones por exceso de velocidad

Lee a continuación: Este Jaguar golpeará tu hombro para evitar que atropelles a un ciclista o una motocicleta

  • Siro

    No molesten tanto a la DGT que está contando nuestro dinero…
    A veces es más caro el radar y toda la infraestructura que lo que recaudan. Ejemplo los famosos helicopteros.

  • ruben

    Eso nunca amigo siempre recaudaran mas dinero, es increible que la posicion del 100% de los conductores no sea la misma cuando estamos viendo claramente que la dgt nos intenta convencer de que salvara vidas haciendo que la gente este mas pendiente del velocimetro que de la carretera, y ya todos sabemos cual es la causa numero 1 de accidentes, la distraccion, nos hacen ir a un limite bajisimo y sin margen, o que quieren que vallemos a 80 o 90 por hora como si fueramos en 600?, en francia tienen un margen de error de mas de 20 km hora que es como deberia de ser, ya que estos chupop…. Saben perfectamente que con un coche moderno, se puede ir sin ningun tipo de peligro a 120 en una autopista a 100, o a 140-150 en una a 120, lo saben perfectisimamente, lo que pasa es que en francia ya hicieron una quema de radares los ciudadanos, aqui niñunca se hace nada, somos borreguitos, pero el pueblo tiene el poder, yo voto por destrozar radares, en 6 meses estarian fuera nada mas que haya 1000 personas en toda españa que se dediquen a romperlos. El pueblo al poder!!

    • Granprix

      En Francia son peores con los radares, te lo digo yo por experiencia que todos los años voy mucho por ahí. No sé como andarán los márgenes de los radares, pero el de los móviles bastante bajo que me multaron. Además ya no está señalizado casi ninguno, los radares fijos son muy muy compactos, poco más anchos que el poste de una farola, siempre dispuestos detrás de árboles o postes. Hay muchísimo hijoputismo con los radares y casi nunca dispuestos en sitios peligrosos, sino en bajadas (como aquí vamos) o sitios en los que dudas sin son tramos de 70 o de 90. En España los radares son armatostes y se ven, y aun están anunciados la mayoría, además de que hay bastante menos (aunque parezca mentira).
      Si vais a Francia en coche mucho ojo.