El vídeo más americano que verás hoy: batalla a muerte entre los hermanos Hellcat y el Dodge Viper

 |  @sergioalvarez88  | 

El vídeo que os presentamos tiene ya unos meses, pero hemos querido rescatarlo para vosotros en este 4 de julio. Ya os hemos contado cuales son los cinco coches americanos más importantes de la historia, pero ahora vamos a ser un poco más gamberros, un poco más canallas. Lo que os traemos es una batalla en vídeo entre los hermanos Hellcat – los Dodge Charger y Challenger más potentes de la historia – y su primo el Dodge Viper. Una batalla cargada de burnouts, duelos de aceleración y mucha más goma quemada de la que imagináis.

Por vídeos como este, no os recomiendo comprar un Hellcat o un Viper de segunda mano. Hacedme caso.

Los contendientes del vídeo podrían resumirse en dos: el motor 6.2 V8 Hellcat HEMI de 707 CV y el brutal 8.4 V10 atmosférico de 640 CV del Viper. Ambos propulsores representan el exceso americano mejor que ningún otro. La aproximación a la potencia se consigue a base de cilindrada bruta en el caso del Viper y a base de sobrealimentar un V8 de 6,2 litros en el caso de los Hellcat. Aunque el Dodge Viper es un superdeportivo con todas las letras, su aproximación a la competencia es muy analógica, casi anacrónica.

Ha sido la primera generación del Viper en equipar ayudas electrónicas a la conducción, pero sigue siendo una máquina radical que puede morder a su propietario si no tiene cuidado. Los Hellcat son pura dinamita sobre ruedas, el resultado de montar el motor más potente jamás creado por Dodge en un coche de producción, y montarlo en una berlina de cuatro puertas y un coupé. Son máquinas radicales en todos los aspectos, todas ellas capaces de superar con holgura los 300 km/h, y convertir goma en humo en un abrir y cerrar de ojos.

No verás más goma quemada en ningún sitio durante el día de hoy.

Es precisamente lo que han hecho los chicos de Motor Trend en su canal de YouTube, y en su programa Roadkill. Un programa que consiste en explotar de forma extrema las posibilidades de estos coches. Por ejemplo, enfrentándolos a una batalla de aceleración de un cuarto de milla en la que los coches no pueden dejar de quemar rueda. O atándolos entre sí para hacer una batalla de burnouts a tres bandas: ¿cuál será el coche que consiga arrastrar a los otros dos? Posiblemente lo más excesivo que verás hoy.

Otra de las pruebas ha consistido en usar un circuito de motocross para hacer drifting con estas tres máquinas de altos vuelos. Sí, como lo oyes. Desde luego, los coches no salen bien parados y todos ellos deben pasar por chapa y pintura tras el meneo de Motor Trend. Con todo, SRT patrocina la serie Roadkill de Motor Trend: si nosotros hiciésemos algo parecido con un coche de prensa… sería el último coche que la marca en cuestión nos dejaría. Os lo garantizo. En cualquier caso, creedme que os divertiréis con el vídeo.

En Diariomotor: Vídeo: 7 normas para no hacer el ridículo en un SRT Hellcat de 717 CV

Lee a continuación: Aumenta la producción de motores Hellcat, ¿precios bajos para la gasolina o un nuevo miembro en la familia?

  • Walter Röhrl

    Que sentido tiene esto? Sin faltar, me parece estupido. Coches de impresión, tratandolos como basura?
    Quizas en eeuu sea algo normal. Me alegro de ser europeo en ese caso.
    Un saludo.

    • DOS EQUIS

      Pues que lloron…

  • nuevoenesto

    Una vez visto el video….. es inaceptable. Este tipo de pruebas, con coches viejos y escaso valor, están bien. Pero con este tipo de coches, debería de darles vergüenza.

  • Es cuestión de gustos sobre el tipo de pruebas con estos coches y comprendo que a la gente de Europa difícilmente le agrade hacer esto con sus coches -tras los primeros comentarios leídos-, pero así es el espíritu estadounidense, no hacen a los autos potentes como para tratarlos cual gentleman británico, los exprimen para probar su dureza, los tiempos de vuelta en el infierno verde les parecen un disparate (salvo excepciones), les muestran que les importa lo simple y rudo, los refinamientos que se los dejen a decoradores y demás ¡¡Músculo y más músculo!!.