Born in the U.S.A.: los cinco coches estadounidenses más importantes de la historia

 |  @sergioalvarez88  | 

Suena Bruce Springsteen en mi ordenador. Suena Racing in the Street pero la canción que resuena este 4 de julio debería ser Born in the U.S.A.. Hace exactamente un año celebraba en Nueva Jersey el 4 de julio en excelente compañía, pero este 4 de julio lo paso en España, escribiendo para vosotros una breve crónica sobre los cinco coches estadounidenses más importantes de la historia. La historia de amor de América con el automóvil ha contagiado a todo el mundo y estos cinco coches marcaron un antes y un después.

Ford Model T (1908-1927): la producción en masa

La producción en cadena y en masa, permitió al Ford Model T reducir su coste en dos tercios desde el inicio de su producción.

La mayor contribución de EE.UU. a la historia del automóvil posiblemente fue el Ford Model T. La visión de Henry Ford permitió que la clase media accediera a un medio de transporte asequible y eficaz, reemplazando de manera efectiva a los caballos y carromatos. El precio del Ford Model T pasó de más de 800 dólares en 1908 – prohibitivo para un trabajador medio – a 260 dólares a finales de los años 20. El famoso salario de cinco dólares diarios permitió a muchos trabajadores de Ford adquirir un Model T con sus ahorros.

Desde un punto de vista estrictamente empresarial, la producción en cadena móvil revolucionó la organización industrial del automóvil. Permitió a Ford construir más de 15 millones de Ford Model T en menos de 20 años. El modelo productivo fue replicado por General Motors y otros fabricantes, dando lugar a la producción masiva que caracteriza hoy en día a la industria. Este es el verdadero mérito del Ford Model T. Además, no todos eran negros, como el mito nos quiere hacer creer.

Chevrolet Corvette (1953-presente): la deportividad según Detroit

El último Corvette Z06 es una máquina tembible, equipada con un 6.2 V8 de 640 CV de potencia bruta.

El Corvette nació en 1953 como una aproximación estadounidense al típico roadster británico. Pretendía ser un simple coche de nicho, que durante sus primeros años ni siquiera tuvo motores de ocho cilindros. De construcción ligera – tenía una carrocería con paneles de fibra de vidrio – y diseño muy cuidado, todo cambió cuando a alguien se le ocurrió la genial idea de calzar un V8 bajo su capó. Tras el arrollador éxito de la primera generación, nacía el mito: el mejor deportivo estadounidense.

Su evolución ha sido imparable, siempre con el foco en la dinámica y las altas prestaciones. Aunque su cuarta generación no sea recordada con especial cariño, todos los Corvette han sido el deportivo estadounidense por excelencia. Lo mejor es que su filosofía no ha cambiado desde hace más de 50 años: un peso contenido, un motor V8 en posición delantera-central y muchas ganas de tocar las narices a lo mejor de Europa. Más de 60 años demostrando que América sabe fabricar auténticos deportivos.

Ford Mustang (1964-presente): el muscle car

Seis generaciones de deportividad asequible basada en motores de alta cilindrada y fácil modificación.

No podía faltar en este listado el Ford Mustang. Nació como un coupé asequible de cuatro plazas y aspecto dinámico, pero pronto se convirtió en uno de los pilares fundamentales de la era muscle car. Con motores V8 de altas prestaciones y el combustible a precios irrisorios, muchos Ford Mustang se convirtieron en adictos a las carreras de aceleración, ya fuesen reguladas o callejeras. Fue el primer coche de muchos baby-boomers, una generación de americanos que ha perpetuado el legado muscle car hasta hoy.

Con los muscle car también nació la afición por las modificaciones mecánicas y mejoras prestacionales a gran escala. La era hot-rod fue sólo un anticipo de la búsqueda de la mejora constante a bordo de estos muscle car, que nos ha dado ejemplares para el recuerdo como los Shelby Mustang GT500, sin ir más lejos. El éxito del Ford Mustang aceleró el nacimiento de toda una generación de muscle car rivales, como los Dodge Challenger o los Chevrolet Camaro, cuya rivalidad con el Mustang aún pertenece al presente.

Chrysler Voyager (1984-presente): el precursor del monovolumen moderno

El Renault Espace europeo fue lanzado unos meses después del Chrysler Voyager.

La idea de las Chrysler Voyager fue de Lee Iacocca, un visionario ejecutivo de Chrysler. Cuando trabajaba en Ford propuso la idea de un monovolúmen moderno a la dirección. Era 1974 y el proyecto fue rechazado. El proyecto sí fue aceptado unos años después por Chrysler, dando lugar en 1984 al primer monovolúmen moderno, con siete plazas reales. Un tipo de vehículo tremendamente práctico y que ha dado lugar a una nueva generación de vehículos destinados a hacer más cómodo y sencillo el transporte de personas.

El monovolúmen de Chrysler ha compartido protagonismo con el Renault Espace europeo, lanzado apenas unos meses después. Producido por Matra, ha tenido un éxito comparable. Un pequeño detalle: Matra perteneció a Chrysler hasta principios de los años 80… y no creo en ese tipo casualidades. Sea como fuere, han sido los precursores de la era SUV moderna y de la era crossover. Un detalle curioso: se conoce como Chrysler Voyager, pero su denominación de lanzamiento fue Dodge Caravan y Grand Caravan.

Tesla Model S (2013-presente): los coches eléctricos son una alternativa real

Su mayor éxito es demostrar que los eléctricos son ya una alternativa real a los coches “tradicionales”.

Y llegamos al presente. El Tesla Model S es uno de los coches más importantes de la historia contemporánea del automóvil, y es producido en EE.UU. por una empresa estadounidense, por lo que debe estar en esta lista. Es el coche eléctrico moderno que ha demostrado que un coche eléctrico no tiene por qué ser feo, lento o barato. En definitiva, ha roto la asociación que había entre coches eléctricos y aburrimiento. Pero su principal éxito es demostrar que los eléctricos ya son una alternativa real al coche tradicional.

Además, ha demostrado que las altas prestaciones eléctricas – el Tesla Model S P85D Performance tiene 700 CV y acelera hasta los 100 km/h en unos dos segundos – son compatibles con una autonomía cercana a los 500 km. Autonomía muy inteligentemente explotada gracias a una red de estaciones de recarga llamadas Supercharger, que en 20 minutos recargan las baterías del coche eléctrico. Esta red de recarga tiene cientos de estaciones en EE.UU. y son gratuitas para los usuarios de un Model S.

En Diariomotor: Esencia americana: cinco vehículos idóneos para celebrar el 4 de julio

Lee a continuación: Desmontando mitos: ahorraré más, porque es diésel y gasta menos

  • Almafuerte

    Las listas siempre son controvertidas, pero creo q esta no tiene discusión posible. Excelente.

  • humberto

    Quitaría el Chrysler, que no me gusta nada y pondría una F150 que es la pick up más vendida exceptuando la Hilux.

    Yo hoy probé el Camaro SS descapotable una hora para celebrar el 4 de julio: sin palabras. Qué suerte tenéis al probar estos coches chicos de DM jaja.

    • Inochna

      Estoy de acuerdo contigo en lo de la F150. De hecho pensaba que sería uno de los fijos de esta lista.

    • Aarón Ramírez

      Es que el único mérito de la F-150 es el ser el vehículo más vendido en Estados y nada más, no es y nunca ha sido muy diferente a otra pick up, mientras que los que están en esta lista han innovado segmentos y/o replanteado las reglas, la F-150 no.

  • Daniel Aguilar

    yo quitaría la voyager y el tesla y los cambiaría por el camaro y el charger

    • mike

      no es una lista de muscle cars….

  • ADN

    Mmm, las pick-up en mi opinión deberian tener su lugar. Pero me gusta la lista, el Ford T definitivamente tenía que estar, y siempre ocupará los primeros puestos incluso a nivel mundial.