Aventureras, y verdaderas todoterreno, como Africa Twin y Transalp, definieron una categoría que a día de hoy se ha convertido en segmento de grandes volúmenes, en la moto de moda. Las aventureras están incluso desplazando a las deportivas como motos aspiracionales, pero sobre todo prácticas. Y si marcas como Honda han sido las que han desarrollado históricamente este tipo de motos, han sido las chinas las que precisamente las han popularizado, con sus precios competitivos, pero también con una oferta nutrida y sin precedentes.
Pero qué hay de un público cada vez mayor que ha hallado en las trail una moto práctica para el día a día, aunque sin demasiadas pretensiones de salir del asfalto, y sí de tener una solución de movilidad práctica, pero también competente en carretera y hasta para afrontar viajes.
Consciente de ello, Honda ha tenido a bien reforzar su catálogo de cuatro cilindros, no solo con nuevas deportivas de altos vuelos, sino también con una verdadera todoasfalto con la que Japón se reivindica frente a la presión cada vez mayor de China.
Una moto con más cilindros que tu coche
La nueva Honda CB1000GT representa una forma diferente de entender una moto viajera. Frente a la filosofía de las Africa Twin y Transalp, indestructibles, y concebidas para abandonar el asfalto cuando sea necesario, la nueva sport-touring japonesa pone todo el foco en la carretera.
Su receta parte de una base sobradamente conocida, la CB1000 Hornet, pero la transforma en una gran rutera con un importante trabajo aerodinámico, una ergonomía bien trabajada, y un equipamiento pensado para recorrer cientos de kilómetros con comodidad, así como un diseño del carrozado pensado originalmente para maximizar el espacio de almacenamiento.
No deja de resultar curioso que esta moto disponga de un motor de cuatro cilindros, una configuración que hoy ya supera en número de cilindros a buena parte de los coches más vendidos en Europa, dominados por motores tricilíndricos. Honda mantiene así una arquitectura que sigue siendo una seña de identidad dentro de su gama más premium, acompañándola de maletas laterales de serie, pantalla regulable, control de crucero, puños calefactables, caballete central y cambio rápido.
| Peso | 229 kg |
| Longitud | 2.135 mm |
| Ancho | 930 mm |
| Alto | 1.290 mm |
| Altura del asiento | 825 mm |
| Capacidad del depósito | 21 L |
Japón se reivindica con calidad y tecnología… pero la calidad se paga
El corazón de esta moto es el conocido tetracilíndrico de 1.000 centímetros cúbicos compartido con la CB1000 Hornet. Desarrolla 150 CV (110,1 kW) a 11.000 rpm y un par máximo de 102 Nm a 8.750 rpm, asociado a un cambio de seis velocidades con embrague asistido y antirrebote. Todo ello se complementa con una electrónica de primer nivel, encabezada por una IMU de seis ejes, acelerador electrónico, suspensiones Showa EERA y ABS en curva.
La Honda CB1000GT ha sido, sin duda, uno de los lanzamientos más interesantes de Honda este año, y el complemento ideal de otra de las grandes viajeras de la marca, con una filosofía menos deportiva, la de la Honda NT1100MT, disponible con motor bicilíndrico y al mismo precio que esta CB1000GT, por 15.700 euros, y 17.450 euros si optamos por la versión con suspensiones electrónicas.
Sin salirnos de la gama tetracilíndrica, otro de los grandes lanzamientos de este año ha sido el de la Honda CB1000F, que bien podría definirse como la alternativa de estilo clásico y retro a la CB1000 Hornet, con un precio de partida de 13.000 euros.
Galeria de la Honda CB1000GT
Galeria de la Honda NT1100
Galeria de la Honda CB1000F











