Confebus no consigue doblegar a BlaBlaCar, que no se verá obligada a irse de España

 |  @sergioalvarez88  | 

Por si no os habíais enterado, el futuro de BlaBlaCar en España estaba en entredicho. Confebus – la patronal de los autobuses españoles – había pedido su cierre ante el Juzgado de lo Mercantil número 2 de Madrid, y ante el mismo juez que ordenó el cierre de Uber en nuestro país hace unos meses. El Juzgado ha desestimado la denuncia de Confebus, dando a BlaBlaCar y a los servicios de car sharing un precedente legal en el que amparar su futuro. BlaBlaCar seguirá operando con completa normalidad, sin interrupciones.

En el fondo, BlaBlaCar sólo pone en contacto a particulares que buscan compartir gastos de viaje. No existe el ánimo de lucro de Uber.

La denuncia de Confebus a BlaBlaCar fue presentada ante el juzgado madrileño en octubre, alegando competencia desleal con respecto al transporte de pasajeros de larga distancia. La principal alegación de la patronal se centraba en el supuesto ánimo de lucro de algunos usuarios del servicio. Esta supuesta competencia desleal se presentaba como injusta para con el autobús, que requiere de varias licencias oficiales para llevar a cabo este transporte de pasajeros. Ningún conductor de BlaBlaCar posee dicha licencia.

Si bien es cierto que en algunos viajes puntuales algunos conductores pueden ganar algo de dinero, dicha cantidad es mínima y va destinada a cubrir además de los costes directos del viaje – peajes y gasolina – los costes indirectos del coche, mantenimiento, seguros, etc. El motivo por el que el Juzgado de lo Mercantil número 2 de Madrid ha desestimado la denuncia es por no creer que haya una urgencia que lleve a un gran perjuicio al sector del autobús. BlaBlaCar lleva 6 años operando en España.

El mismo juzgado también desestimó una denuncia contra Cabify por parte de la patronal del taxi.

Si bien es cierto que el servicio se ha popularizado de dos años a esta parte y ha explotado en 2015. Además, BlaBlaCar aportó multitud de datos sobre sus ingresos y modo de funcionamiento durante la vista celebrada en octubre, convenciendo al juez de que es un negocio transparente. España es uno de los principales mercados de una plataforma que nació en Francia. Su funcionamiento se basa en la confianza entre conductores y pasajeros, con una serie de valoraciones que aportan transparencia a los viajes realizados.

Aunque el conductor elige qué precio pone a su viaje, el sistema de pagos establece máximos razonables de los que no es posible pasar, precisamente para evitar un ánimo de lucro. Desde hace poco, BlaBlaCar también ofrece un seguro gratuito a los pasajeros del coche, disipando dudas en torno a la protección jurídica en caso de accidentes.

Fuente: El Confidencial
En Diariomotor:

Lee a continuación: ¿Quién compra coches en España? Una pista: solo la mitad van destinados a particulares