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5 razones por las que Tesla ha de eliminar, inmediatamente, Autopilot de sus coches

David Villarreal | @davidvillarreal | 17 Jul 2016
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Soy un gran defensor de la evolución tecnológica de los coches, incluso cuando esta va encaminada a ese día en el que esta tecnología nos desplazará a los conductores, sustituyéndonos en una de las tareas que más satisfacciones me genera. Pero tras lo visto en las últimas semanas, y tras reacciones, como la de Consumer Reports, pidiendo a Tesla que elimine inmediatamente Autopilot del Tesla Model S y el Tesla Model X, estaréis conmigo en que esta opción, como mínimo, debería plantearse. ¿Se ha impacientado Tesla a la hora de trasladar tecnologías que nos acercan al coche autónomo a sus coches de calle? ¿Deberían eliminar Autopilot hasta que la tecnología esté más desarrollada?

1. Autopilot no puede definirse, en su propio nombre, como un piloto automático.

Tesla tuvo la brillante idea de definir a los sistemas de su coche como un piloto automático, que es lo que significa a fin de cuentas Autopilot. Esquivó la definición de coche autónomo, pero aún así está comercializando un producto que no responde estrictamente a la funcionalidad real que se puede obtener de Autopilot. Ese es el gran problema, y la gran contradicción de Autopilot.

Es cierto que Autopilot es capaz de llevar a cabo todas las maniobras que ejecutaríamos como conductores en carretera. El gran problema es que definir como piloto automático a un sistema que exige nuestra permanente atención es, como mínimo, un exceso. Un exceso que tras lo sucedido en los últimos días podrían pagar caro.

2. Tesla debería contener sus mensajes y evitar contradicciones.

Tal y como demandaba Consumer Reports estos días, no es razonable que Tesla anuncie la llegada de sus ayudas a la conducción como "ha llegado su piloto automático". No es razonable, porque está generando una expectativa en el cliente muy superior al resultado real.

Pero el mayor problema, ciertamente, está en la contradicción de hablar en estos términos para, más adelante, recordarnos que el conductor debe permanecer constantemente supervisando la conducción de su coche.

Tesla no solo se enfrenta al problema, importante por cierto, de haberse excedido en sus mensajes, sino también a las consecuencias legales que podrían conllevar esos mensajes en caso de accidentes graves como el que conocíamos estos días.

3. El cliente no debe tener tanta responsabilidad en sus manos (como delegar la responsabilidad de conducir en el coche).

Por mucho que pidas a tus clientes que atiendan a la conducción, también cuando circulan en modo Autopilot, dejar que el cliente active el modo Autopilot y decida si presta o no atención a la conducción ha sido, como mínimo, un atrevimiento excesivo. No solo porque, a posteriori, se haya producido un accidente. La prueba más clara la tenemos en todos los vídeos que hemos visto en los últimos meses de Autopilot en los que el conductor incurría en prácticas irresponsables, e incluso ilegales.

Hemos visto a conductores que no atendían a la conducción como exige Autopilot, y pide Tesla en sus comunicados y sus manuales de utilización. Hemos visto a conductores que, incluso, utilizaban Autopilot en tramos que no son adecuados para esta tecnología.

Insistimos en que la tecnología de Tesla no es muy diferente a la que ya está presente en productos como el nuevo BMW Serie 7. Con la sutil diferencia de que en BMW, aún siendo conscientes de que sus coches podrían circular sin que intervenga el conductor, han tomado precauciones como desactivar el sistema si el conductor suelta las manos del volante durante unos segundos.

4. Autopilot puede acabar, o como mínimo retrasar, la aspiración del coche autónomo.

La repercusión de un accidente, como el sufrido por un Tesla Model S en modo Autopilot, es tanta que podría generar una gran desconfianza en los clientes, y destrozar cualquier aspiración a que un día aceptemos que nuestro coche conduzca sin nuestra intervención. Es algo que ya veníamos alertando desde hace tiempo.

La gravedad de los hechos se une a un tratamiento en muchos medios que, desde nuestro punto de vista, no está siendo el adecuado. Reconocemos que el accidente de Autopilot ha de emplearse para reflexionar acerca de los dilemas que plantea el coche autónomo, pero habitualmente se está utilizando para conectarlo directamente a un accidente de un coche autónomo, lo cual no es justo, ni tampoco riguroso.

5. No puede apelarse a la condición Beta de la tecnología para probarla en la vida real.

Con cierta dureza, Consumer Reports conminaba a los fabricantes, y en concreto a Tesla, a no utilizar a sus clientes como conejillos de indias. Es decir, una tecnología que no ha sido probada convenientemente para garantizar un grado de fiabilidad próximo al 100%, y que presenta problemas como los anteriormente mencionados, no puede ponerse en práctica en entornos reales apelando a la responsabilidad del conductor.

Según Tesla, esos miles de kilómetros que ya están recorriendo sus clientes en modo Autopilot servirán para mejorar sus funcionalidades, y su fiabilidad, y por lo tanto crear coches con mayor autonomía, menos dependientes del conductor.

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