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Una seguridad vergonzosa que debe dejar a Rusia sin Gran Premio de Fórmula 1

Ha sido lamentable lo que hemos visto durante este fin de semana en Rusia, el que según la FIA fue el mejor Gran Premio organizado de la pasada temporada. A muchos nos puede gustar más o menos su trazado, pero lo que ha quedado claro es que el Circuito de Sochi y los organizadores de las carreras de este fin de semana no pueden ni deben estar en el calendario de la próxima temporada.

Una locura tras otra, un atentado contra la seguridad de los pilotos tras otro, eso ha sido la edición 2015 del Gran Premio de Rusia. Comenzando desde el viernes, cuando muchos ya advertíamos en la absoluta majadería que era permitir rodar los GP3 ni siquiera un segundo en aquellas condiciones de visibilidad tan reducidas, algo que se volvió a repetir un día después, cuando los pilotos de GP2 tuvieron que disputar la carrera larga cuando el sol ya comenzaba a caer y en muchas zonas del circuito se hacía casi imposible abrir los ojos debido al deslumbramiento.

El problema es que no sólo ha sido eso, sino que se ha visto una falta de sentido común alarmante para la organización de un Gran Premio del Mundial. No sólo las categorías inferiores lo han sufrido, también la Fórmula 1, la cual tuvo que decir prácticamente adiós por completo a los primeros entrenamientos libres después de que una barredora sufriera una fuga y desparramase su diésel sobre el asfalto ruso.

Algo que simplemente puede ser considerado como una anécdota ha sido una gota más que ha hecho rebosar un vaso que en materia de seguridad ya admite mucho menos líquido que respecto a otras áreas. El sábado ya tuvimos un gran susto con el accidente de Carlos Sainz. Las famosas protecciones TechPRO no estaban correctamente ancladas, algo que llevó a que se levantaran ante el impacto del Toro Rosso registrado en unas 46 G.

De nuevo un error humano que es más doloroso cuando llegan a tus oídos rumores que hablan de que los organizadores rusos decidieron declinar la contratación de técnicos especializados del propio fabricante de protecciones con el objetivo de montar las barreras TechPRO con la intención de ahorrarse 15.000 €. De nuevo, si se demuestra, el error humano pasa a ser negligencia, un suma y sigue cuando los comisarios, poco cualificados tardaron hasta 15 minutos en extraer a Carlos Sainz después de su accidente, algo que podía haber sido fatal si el impacto del madrileño hubiera tenido consecuencias más graves.

Hoy hemos vuelto a ver que la ineptitud de los comisarios allí presentes (a buen seguro no por su responsabilidad, sino por la falta de preparación) con el accidente de Romain Grosjean. Además de la mala colocación de los hombres que han saltado a la pista para ayuda al francés de Lotus (estaban en el interior de la curva y por tanto han tardado mucho hasta llegar a la posición del accidente), el procedimiento de actuación no ha sido el correcto, yéndose directamente a limpiar los restos de monoplaza en lugar de interesarse por el que será en 2016 piloto de HAAS.

¿Podía ser peor? Sí. La pérdida de los frenos en el STR10 de Sainz le llevaba a terminar con su alerón trasero impactando contra las protecciones en su segundo trompo en carrera. Los daños producidos le hacían perder uno de los deflectores laterales, algo que provocaba la actuación de nuevo de los comisarios. “El ruso valientedecidía salir a pista justo cuando Sebastian Vettel se acercaba, provocando una situación de riesgo aún mayor de la que se hacía eco el tetracampeón a través de la radio.

En definitiva, un fin de semana de locos en un circuito que se hizo específicamente para acoger la Categoría Reina y que además de las habituales características de un trazado Tilke, algo que te puede gustar más o menos, ha demostrado no tener unas escapatorias adecuadas. Esto lo pudimos ver en GP2, donde tras la salida de pista de algunos pilotos, el famoso carril de incorporación que ya se utilizó en Singapur para que los pilotos que se salen no sean favorecidos, desembocaba en una ‘esquina’ formada por las protecciones que provoca nuevos accidentes en lugar de evitarlos. Ahora mismo, el mejor Gran Premio de la temporada 2014 no tiene el nivel de seguridad suficiente como para volver estar en 2016.