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Fórmula 1
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¿Y quién tiene el mando en Renault?

En la escudería Renault todo parece tan confuso, en gran medida porque Frederic Vasseur, director de la escudería de Fórmula 1; Cyril Abiteboul, director deportivo de Renault y Jérôme Stoll, presidente de Renault Sport, emiten declaraciones contradictorias acerca de las decisiones que, en nombre del equipo, toma alguno de ellos. Para la carrera de Singapur, Abiteboul indicó que solo Max Verstappen tendría la nueva especificación del motor, pero a las pocas horas se informó que todos los pilotos tendrían la actualización. La misma confusión aplica para la selección de sus titulares en 2017, por ello nadie tiene certeza de quién es el jefe de los amarillos.

Renault es una escudería oficial y se supone que serían más profesionales que su antecesor, equipo Lotus, pero tales muestras de faltas de coordinación, además de los deficientes resultados, preocupan a propios y extraños. Desde mediados de temporada se anunció que tendrían una decisión tomada, en cuanto a determinar su pareja de pilotos para 2017, y ya agoniza el mes de septiembre y todavía no tienen idea, incluso Vasseur ha dicho que no hay razón para apresurarse.

Vasseur incluso es de la opinión que podrían esperar hasta el primer test de invierno, pero al escuchar tal propuesta, Kevin Magnussen declaró que no esperaría tanto porque tiene malas experiencias en situaciones similares. En cuanto a Carlos Sainz Jr. la opción tampoco es nada clara ya que el piloto estuvo disponible buena parte de la temporada y una vez renovado por Toro Rosso, luce ilógico y absurdo pagar para rescindir su contrato o compensar con motores.Sergio Pérez y Esteban Ocón también están en la lista de elegibles, pero el tiempo pasa y no hay pronunciamiento oficial alguno.

El programa Renault luce interesante ya que el proyecto 2017 estará firmado por Bob Bell, quien ya tiene experiencia ganadora junto al equipo y además lleva tiempo enfocado en la propuesta técnica del año que viene, pero lo que preocupa es la ausencia de liderazgo en la estructura. Tantos jefes, y cada quien actuando a su criterio y sin coordinación, atentan contra un equipo ya que se advierte desunión en la jefatura, entonces con qué moral se le puede exigir al resto de los integrantes que empujen en una misma dirección.

Vía | Speedweek