Albert Costa gana en casa y contribuye a la exhibición de Lamborghini

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De invitado estrella a ganador en casa, ayudando de paso al Lamborghini #563 de FFF Racing Team a proclamarse campeón de todo. El regreso de Albert Costa a las Blancpain GT Series no pudo ser mejor, al imponerse en las 3 Horas de Barcelona junto a Andrea Caldarelli y Marco Mapelli, campeones tanto del certamen absoluto como de sus variantes al sprint y de resistencia.

La pareja italiana ya amarró la corona del ahora denominado Blancpain GT World Challenge Europe en Hungaroring a principios de mes y llegaba al Circuit de Barcelona-Catalunya con nuevo compañero pero la firme intención de poner la rúbrica a una temporada de ensueño. Y se mostraron competitivos durante todo el fin de semana, si bien en clasificación debieron conformarse con ser 3º por detrás del Porsche #98 de Rowe (Dumas/Müller/Jaminet) y sus rivales del #4 de Black Falcon (Engel/Buurman/Stolz). Lógicamente Costa fue el mejor de los españoles, seguido del Audi #2 de Alex Riberas. A Miguel Molina, aún candidato a todo, le tocaría remontar desde el 12º puesto con el Ferrari #72 de SMP, mientras que Andy Soucek fue 15º, Iván Pareras 20º (6º en Silver Cup) y Toni Forné 38º (4º entre los AM).

Costa sería el responsable de la primera hora de carrera con el #563 y salió decidido a dejar huella, marcándose una arrancada espectacular para situarse líder. Sin embargo al pisar la hierba abandonó totalmente la pista y ello forzó que tuviera que devolver posiciones, pasándose el resto de su relevo acosando al Porsche #98, a quien Black Falcon también logró superar. Justo es decir que el catalán tampoco pudo disfrutar de mucha acción en pista, pues el Safety Car rodó durante casi cincuenta minutos como consecuencia de un fuerte accidente en la primera vuelta, vuelco incluido del Porsche de Dinamic, sorprendente ganador de la primera carrera del año. Eso sí, le vino como anillo al dedo al Ferrari #72, pinchado nada más empezar la prueba.

La primera parada permitió al Lamborghini, ya en manos de Marco Mapelli, situarse segundo y empezar la caza del Mercedes de Black Falcon, con quien se jugaba los títulos. Y las apariciones del Safety Car jugaron a su favor, poniéndosele a tiro en una resalida mediada la prueba que Mapelli no desaprovechó, superando a Stolz al toque tras apostar por el exterior de la primera curva. El ritmo del Huracán GT3 fue muy superior, quedando sólo expuesto por los nuevos periodos de Safety Car, por lo que el foco de la lucha por el título pasó a estar sobre el Ferrari #72.

Un punto hubiera sido suficiente para que Molina, Rigon y Aleshin empataran en la general de la Endurance Cup y se llevaran el título. Y el coche de SMP Racing remontó hasta rondar la zona de puntos en la última hora de carrera. Pero rodando 12º quedó encajonado tras el Bentley #108. Molina debía adelantar sí o sí a Soucek para mantener viva la llama del campeonato y se pasó de frenada en la chicane, llevándoselo por delante. Ahí se esfumó todo, acabando 13º.

La victoria del Lamborghini #563 daba así todos los títulos a Mapelli y Caldarelli de la mano de Albert Costa en esta ocasión, completando el podio de la carrera el Aston Martin #76 de R-Motorsport (Kirchhöfer/Lynn/Dennis) y el otro Bentley oficial (Pepper/Kane/Gounon), viéndose beneficiado este último de un accidente entre el Mercedes #4 y el Audi #2. El coche de Riberas, Vanthoor y Pérez Companc fue finalmente 25º, por delante del Bentley #108 de Soucek (29º). Iván Pareras no estuvo afortunado, siendo 11º en Silver Cup y 34º absoluto, mientras que Toni Forné alcanzó el triunfo en AM Cup junto a Christoph Lenz y Stefano Costantini con el Lamborghini de Raton Racing by Target.

Foto | Blancpain GT Series

Lee a continuación: Albert Costa se suma a la traca final de las Blancpain GT Series en Montmeló

  • M.A.

    Lástima Molina. Por 1 solo punto. Que rabia....

  • Ferran Pistola

    ME alegro por Costa, al menos uno de los nuestros tuvo una alegría.
    Otra vez nos quedamos con la miel en los labios en este campeonato, el año pasado Riberas en Nurburgring y este año Molina en casa. Y ambos perdiendo sus opciones en maniobras casi suicidas con los españoles a los mandos.
    ¿Alguien sabe si había mucho público?