Control Stop. Dani Sordo se encontró la victoria que siempre le correspondió

 |  @fernischumi  | 

Habían sido muchos los años en los que Dani Sordo había visto desde el segundo cajón del podio como otros saboreaban el champán de la victoria. El cántabro acumulaba hasta el momento 25 segundos puestos entre los 44 podios que lucían su palmarés. En todos y cada uno de ellos, el cántabro no había contado con la fortuna de su lado de que el líder abandonara. La misma que llevó a que Esapekka Lappi ganara su primera prueba en el WRC a su cuarto intento con el Yaris en Finlandia 2017, la misma con la que consiguió Mads Ostberg su único triunfo en Portugal después de que Mikko Hirvonen fuera descalificado, o la misma que ayudó a Sébastien Loeb a conseguir alguno de sus nueve mundiales.

El propio Dani Sordo sabía que podía llegar, por ello cada revés en forma de problema era un doloroso final. Su competitividad en tierra con el Hyundai i20 WRC Coupé es mayor, hasta tal punto que en un rally en el que no siempre se ha encontrado cómodo, especialmente en los tramos con menos agarre, estaba en condiciones de ser el más rápido del resto. Solo Ott Tänak podía presumir de mejorar tanto la velocidad como la regularidad del de Puente San Miguel.

Sin embargo, Toyota ya se ha acostumbrado a que la técnica le traicione y estos dolorosos desenlaces ya no solo se producen en el Mundial de Resistencia, sino que poco a poco están afectando a las opciones de título. Los pinchazos en Monte-Carlo y Córcega, los problemas eléctricos en Argentina y el fallo en la dirección asistida han supuesto una importante pérdida de puntos apara el nuevo líder del WRC. El único capaz de ganar tres pruebas en lo que llevamos de año que podrían haber sido cuatro de no ser por este final tan despiadado para el estonio, habituado ya a este tipo de resoluciones que le dejaron sin triunfo en Polonia 2016 y que cortaron su racha de triunfos en 2018 con el abandono en Gales.

Con un mes y medio para reponerse de este varapalo, Tänak puede reconfortarse en la idea de que siguen siendo el dúo más rápido, grandes favoritos a ganar en Finlandia a principios de agosto. El estonio ya ha superado otros momentos bajos y esta ocasión debería presionar a los de Tommi Mäkinen a no dormirse y seguir trabajando en la fiabilidad, el absoluto talón de Aquiles del Yaris WRC con problemas de alternador, suspensión dirección que ya han afectado en numerosas ocasiones a sus pilotos.

En esta ocasión, esa fragilidad del Toyota le dejaba el triunfo en bandeja a Dani Sordo, de nuevo en una Power Stage que daba alas al equipo Hyundai Motorsport después de que en Córcega también el pinchazo de Elfyn Evans abriera la puerta a un Thierry Neuville que todavía no había ganado en 2019. Andrea Adamo era consciente al término del Rally de Italia-Cerdeña que no pueden seguir viviendo de los errores ajenos, de nuevo reteniendo e incluso ampliando su ventaja al frente de la general de los constructores. Victoria al fin y al cambio y un tercer puesto que hacen que el botín sobre el desastroso fin de semana de Toyota sea oro. Una buena muestra de que pueden lograr el triunfo en este apartado, sin embargo, en la lucha individual, Thierry tiene un deficit evidente en cuanto a prestaciones respecto al coche de sus rivales.

Muy temprano en la etapa final, algo muy extraño sucedió con la dirección y, básicamente, estaba bloqueada. Estuvimos parados por un tiempo, luchando para que funcionara la dirección. De alguna manera nos las arreglamos para ponernos en marcha de nuevo, pero hubo mucho tiempo perdido y también la victoria. Estoy frustrado, pero también me siento muy triste por el equipo. Todos han puesto tanto esfuerzo en este rally y, al final, perderlo de esta manera es realmente una pena. Estoy seguro. de que el equipo trabajará duro para resolver el problema y seguiremos luchando. Hasta el momento ha sido una temporada difícil, pero la situación del campeonato es mucho mejor que en el mismo momento del año pasado. Ahora es el momento de descansar y estar lejos de los rallyes por un tiempo, y luego volver a los negocios.

Dani Sordo y Carlos del Barrio eran los hombres más felices en Cerdeña este fin de semana, pero no eran los únicos a los que les daba alas este fin de fiesta. Además del espectacular trabajo realizado por los hombres de M-Sport, con un Teemu Suninen renacido y con la valiosa cuarta plaza de Elfyn Evans, Sébastien Ogier y Julien Ingrassia respiraban tranquilos después de lo que seguramente sea uno de los peores fines de semana de la pareja gala en el WRC, al menos hasta la Power Stage. El de Citroën fallaba a su cita con el podio por primera vez desde Suecia y cometía dos errores impropios en él, aunque de nuevo conseguía reparar parte del desaguisado con su espectacular actuación en el último tramo (segundo mejor tiempo a pesar de ser el primer World Rally Car en el orden de salida) y ayudado porque sus contrincantes vuelven a desaprovechar de forma continuada las pocas brechas que suele dejar el galo en sus actuaciones.

Las vacaciones serán amargas para gran parte de los equipos restantes, incluso Esapekka Lappi ya ha reconocido abiertamente que no habrá demasiadas opciones de descanso después de un rally en el que tampoco se han dado los mejores resultados para el finlandés. Séptimo y evidenciando la tensión de los reproches recibidos durante las últimas semanas cuando se confirmó que la falta de prestaciones en el Citroën C3 WRC venía de la mano de un error del equipo. Seis semanas sin competición y la llegada a Finlandia pueden ser el acicate que necesitan, algo que se puede precisamente extrapolar a Kris Meeke y Jari-Matti Latvala después de otro fin de semana en el que el norirlanés volvió a pinchar y en el que el nórdico de Toyota ha sumado otra actuación olvidable. A ver el 'reseteo' veraniego...

Entre los competidores de las categorías teloneras, brillaron especialmente Kalle Rovanperä, los tiempos de Mads Ostberb y Ole-Christian Veiby (los dos obligados a consolarse con los registros puntuales) y un Jan Solans que está dispuesto a vencer de tú a tú a los pilotos suecos. De nuevo sus actuaciones fueron de menos a más, con un sábado brillante que dio paso a un domingo contundente que le da el liderato del Mundial Junior al Campeón de la Beca R2 en 2018.

 

Lee a continuación: Rally de Italia-Cerdeña 2019: Ott Tänak pone la directa hacia su tercera victoria consecutiva

  • Txesz

    Que esta segunda victoria haya sido sobre tierra es tal vez lo que más me alegra. Cierto es que no siempre ha sido lo bastante competitivo en dicha superficie, pero en el caso de que sea la última (¡¡ójala que no!!), por lo menos habrá variedad de terrenos.

    Así son los números. Dentro de 50 años nadie se acordará de que la victoria en Cerdeña llegó de rebote, pero tampoco de que muchos de sus segundos puestos fueron impuestos para asegurar la victoria de Loeb.

    Por lo demás, imagino que Malcon Wilson debe haber tomado buena nota de lo sucedido.

  • Glemt

    Podran haber algunos que puedan minimizar la victoria, pero la carreras terminan y se ganan cuando se cruza la linea de meta del último tramo. En ese sentido, merecida la victoria de Sordo, que fue muy regular, exento de errores y con un auto que por fin funcionó, y por sobre todo en tierra, que confirma que es competitivo en esa superifcie.

    Por otro lado, gran carrera de Suninen al llegar segundo, al parecer tener de Lehtinen al lado le ha dado un nuevo impulso y se pueda concretar ganando en Finlandia a la vuelta del campeonato