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Control Stop. Esapekka Lappi ya se ha ganado su lugar entre los grandes

Fue el fin de semana grande para los finlandeses. Hasta cuatro de sus pilotos pudieron conseguir la victoria en el rally de casa y el talento demostrado por los jóvenes aprendices de finlandés volador en categorías inferiores terminó de reconfortar a todos aquellos que un día temieron que esta larga estirpe estuviera llegando a su fin con la actual generación de los Jari-Matti Latvala, Mikko Hirvonen o Kimi Räikkönen. Hay esperanza para todos ellos y en el Rally de Finlandia 2017 sólo se dejó ver una pizca de su potencial.

Dolió y mucho volver a ver a Jari-Matti Latvala entregar una nueva victoria por un problema ajeno a él. Todos somos conscientes de su velocidad y de que en muchas ocasiones sus errores vienen precedidos por un exceso de fogosidad, es por ello, que un problema en la Centralita del Motor, elemento del que se encarga uno de los suministradores del equipo, propició uno de los finales más agridulces de la temporada para el equipo Toyota, el cual estuvo incluso en disposición de colocar a sus tres pilotos dentro del podio. Algo, que sin duda nadie se hubiera ha atrevido a predecir hace ocho meses, cuando el proyecto de Tommi Mäkinen parecía haberse construido sobre unos cimientos temblorosos. Ahora, llevan ya dos victorias, en Suecia y Finlandia, donde sólo unos pocos han conseguido triunfar

Las tornas han cambiado en este medio año. Tommi Mäkinen ha ido confirmando que cada una de sus decisiones han sido acertadas hasta el momento, desde la elección de pilotos, hasta el hecho de haber desarrollado un modelo desde cero, sin contar con la base del Toyota Yaris WRC de TMG que ha quedado únicamente relegada al museo de los de Colonia. Un coche construido específicamente para el nuevo reglamento, sin ningún vicio de la anterior normativa. A pesar de haber tentado a Sébastien Ogier, Jari-Matti Latvala ha ocupado su hueco de la mejor forma, confirmándose como el motor de un equipo en el que Juho Hänninen hizo el trabajo sucio con un coche del que puede estar muy orgulloso y ahora la irrupción de Esapekka Lappi nos hace preguntarnos de con qué otras actuaciones nos podría haber sorprendido el campeón del WRC2 y del ERC de haber tenido listo su montura antes.

Cuatro rallyes le ha costado a Lappi conseguir su primera victoria, sin haber probado antes un WRC 1.6 de la anterior generación y sin haber pisado previamente el podio

Lo cierto es que la llegada de Esapekka ha sido un soplo de aire fresco. El joven finlandés llegó a estar durante una etapa de su carrera estancado, temiéndose que su progresión se vería cortada si seguía mucho tiempo más centrado en un programa en el WRC2 al volante de los Skoda Fabia R5 oficiales. El final del programa de Volkswagen Motorsport le abrió nuevas posibilidades y, lejos de buscar un salto a uno de los Polo R WRC, el mejor vehículo del Mundial, tuvo que aceptar una de las ofertas que le llegaban desde fuera del Grupo VAG. Decisión correcta, y sus cuatro rallyes hasta el momento demostraron a Tommi y Jarmo Lehtinen que tampoco se equivocaron con él. Puntos en su primera Power Stage, scratchs en su segunda prueba y victoria en la cuarta. Uno de los pocos pilotos junto a Grönholm y el propio Mäkinen que ha logrado su primer triunfo sin haber pasado antes por el podio.

El tercer as del póker de finlandeses fue Teemu Suninen. No había sido injustificada hasta el momento la confianza que se ha puesto en la nueva perla de M-Sport. TMG vio algo en él, ORECA le dio una oportunidad para mostrarse en WRC2 frente a los Fabia oficiales, incluido Lappi, y Malcolm Wilson, una vez más demostró su inteligencia y su visión para hacerse con él prometiéndole su debut al volante en un World Rally Car a mediados de este mismo año. Sólo dos errores le privaron de llegar al final del Rally de Finlandia 2017 luchando con Lappi. El último de ellos le dejó incluso sin podio, sin embargo, Teemu ha demostrado que merece que ese programa de dos rallyes aumente de aquí a final del año, al menos con una oportunidad más en Gales, terreno en el que ya atosigó en 2015 a un Eric Camilli con mucha más experiencia con el R5.

Completando el póker, en el año en el que los finlandeses volvieron a brillar en casa, Juho Hänninen, el que poco a poco ha sido relegado al tercer puesto en Toyota. El experimentado finlandés volvió a encontrar el ritmo e inclusos e vio en más de una ocasión en disposición de completar ese triplete soñado del que Akio Toyoda estaba siendo testigo desde Japón. Finalmente, no pudo ser así e incluso en la Power Stage se dejó la oportunidad perfecta de sumar un segundo puesto que hubiese sido un buen reconocimiento para él mismo. No cuenta con la explosividad de ninguno de sus dos compañeros (lleva dos scrachts por los 12 de Latvala o los seis de Lappi) y su regularidad ha sido puesta en duda en más de una ocasión. Su puesto parece peligrar ahora que se han hecho públicas las conversaciones entre Ott Tänak, sin embargo, puede estar orgulloso de su trabajo realizado en las entrañas del equipo.

Elfyn Evans y Craig Breen compartieron protagonismo, cada uno realizando una actuación distinta, en el caso del de Citroën de más a menos, mientras que el galés de M-Sport realizó una actuación el sábado y domingo absolutamente deslumbrante. En teoría, Elfyn debe ser el siguiente en conseguir su primer triunfo, ya han sido varias las oportunidades y la llegada a la prueba de casa tanto para él como para M-Sport y DMACK, deben permitirles dar el salto definitivo. Lástima el fallo de Ott Tänak tan pronto, a buen seguro hubiera estado en la pelea por el Top 5.

Cuatro finlandeses peleando por la victoria y el podio, Huttunen venciendo en WRC y Emil Lindholm dejando su impronta entre los JWRC. Timo Mäkinen estaría orgulloso.

En cuanto a Breen, sigue siendo el seguro de vida para Citroën e Yves Matton, sin él, las actuaciones del equipo galo esta temporada hubieran sido aún más sonrojantes. Este fin de semana Meeke sólo dejó ver su rabia durante el shakedown, después de ese mejor tiempo, los problemas volvieron a aparecer y de nuevo se puede apreciar una trasera demasiado inestable, especialmente en curvas de tracción, en las que se busca dar gas muy pronto. Siguen los problemas en la firma de los dos chevrones, y una jornada de test de un día con Loeb no creo que pueda solucionarlos.

Si hace unas semanas comentábamos que el Hyundai i20 WRC Coupé se había mostrado rápido en todos los rallyes, por fin encontramos una de los terrenos a los que no se adapta. Finlandia fue un desastre para los de Michel Nandan y los puntos de Thierry Neuville y salir líderes, aunque sea empatados a puntos, de la clasificación de pilotos ha sido la mejor noticia. Los dos abandonos de Hayden (que acabe pronto la temporada 2017 para Paddon), los tiempos poco competitivos del belga y la retrasada posición de Dani Sordo al finalizar la prueba sin haber tenido ningún gran percance durante la misma, nos dejan el que sin duda ha sido el peor fin de semana de Hyundai en lo que llevamos de año y lo que parece más grave, es que a simple vista no parecen saber la razón.

Sin embargo, el mal fin de semana de los surcoreanos quedó completamente compensado cuando a mitad del primer bucle, Sébastien Ogier decía adiós a la prueba después de romper el amortiguador trasero derecho e intentar no dejarse demasiado tiempo atacando. Mal momento para que el Ford Fiesta RS WRC vuelva a tener problemas mecánicos (no es habitual que un amortiguador claudique de esa forma en una recepción de un salto y menos del eje posterior) en plenas negociaciones para conocer el futuro de la estrella gala y su copiloto. La decisión de no competir al no encontrarse Julien Ingrassia apto fue sin duda la acertada. Lo primero la integridad y la cercanía de Alemania podría haber obligado a sentar a Benjamin Veillas, el copiloto que habitualmente utiliza el tetracampeón en test y con el que tuvo la salida en los test previos. Una nueva Power Stage que no consigue Ogier y un cero que le hace perder por segunda vez el liderato esta temporada.

No me gustaría terminar esta pequeña reflexión previa a estas dos semanas de vacaciones veraniegas, sin hablar de lo acaecido en el resto de categorías, especialmente fijándonos en los nuevos talentos finlandeses que llegan por detrás y que han pasado ciertamente algo desapercibidos debido al tirón que tiene la joven figura de Esapekka Lappi y al hecho de que los debuts de Lappi y Suninen con los WRC han sido ciertamente asombrosos. Jari Huttunen y Emil Lindholm han dejado asombrados a propios y extraños este fin de semana en casa, especialmente el primero, que realizaba su segunda prueba con un R5 tras el breve calentamiento que supuso el Rally AutoGlym antes de su accidente. En cuanto al segundo, se peleó con grandes tiempos frente a los habituales del JWRC, categoría en la que de nuevo Nil Solans brilló con luz propia gracias a un final muy sólido que le pone en una buena línea para ser el dominador absoluto del año entre los júnior.