El pleno de bolos más rápido de la historia: con un coche de la NASCAR y a más de 225 km/h [Vídeo]

 |  @fernischumi  | 

Cuando unimos el concepto “pleno” con NASCAR solemos referirnos obviamente a otro tipo de momentos (más después de los Big Ones vistos este fin de semana en Talladega), pero lo cierto es que durante los últimos años no es la primera vez que vemos unirse a dos de los principales pasatiempos del norteamericano medio. Para los que nos hayáis seguido desde hace tiempo, recordaréis aquel programa de Servus TV en el que los principales pilotos patrocinador por Red Bull se unían para ‘hacer el cabra’, dejándonos una de las competiciones más curiosas aquella en la que utilizaban un stock car para tratar por parejas de tirar una serie de bolos, uno al volante y el otro con el resorte del lanzador de la bola.

Pero ahora se ha elevado el nivel. Solo tenemos que unir en una misma ecuación el Ford Mustang de Stewart-HAAS, con Aric Almirola al volante y el Motor Speedway de Charlotte. Como novedad el contar con un asiento en el lugar de la derecha, en este caso para el jugador profesional de bolos Jason Belmonte, el cual tendrá la difícil misión de contener la impresión de rodar en un óvalo a altas velocidades y además atinar en hacer el que posiblemente sea el pleno más espectacular de toda su carrera deportiva.

El de Florida, con dos victorias en la categoría reina de los Stock Cars es el encargado de mantenerse en la segunda línea del banking y de mantener el coche lo más estable posible, así como de alejarlo de ese proyectil en forma de bola que sale prácticamente disparado nada más tocar el asfalto. Si lo conseguirá ya no es un misterio si habéis leído el título, lo importante es comprobar cómo se hizo. El vídeo es posiblemente lo más satisfactorio que puedes ver hoy.

Enlace directo al vídeo de YouTube

Lee a continuación: Kyle Larson es el monstruo de Dover y consigue su primera victoria en dos años

  • Off road de corazon

    Son unos chingones Los2 uno por llevar el mustang de nascar estable y el otro por hacer la chusa