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Opinión
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Fernando Alonso y McLaren, un divorcio no tan evidente como parece

Al calor del desastre de Indianápolis no han faltado voces preguntándose por qué Fernando Alonso sigue en McLaren, por qué el asturiano mantiene su confianza en Zak Brown o directamente criticándole por preferir la comodidad y un teóricamente lucrativo contrato a competir en las mejores condiciones posibles. Sin embargo son reflexiones sesgadas fruto del cabreo generalizado por el ridículo protagonizado en el Brickyard. Lo cierto es que hablamos de una relación beneficiosa y que no es tan sencilla de romper como pudiera parecer.

Siendo críticos el balance es claro, Fernando Alonso y McLaren no han ganado nada juntos. Es más, han coleccionado fracasos. Pero Fernando Alonso sí ha ganado con McLaren. Difícilmente otro proyecto le hubiera permitido a estas alturas de su carrera deportiva presumir de un triunfo en las 24 Horas de Le Mans, otro en las 24 Horas de Daytona y acariciar un Mundial de Resistencia. Aún teniendo en cuenta todos los peros que le puedan poner sus detractores por fin ha aumentado un palmarés que era muy complicado ampliar en Fórmula 1 y lo ha hecho siendo protagonista.

Y el responsable principal de todo ello es Zak Brown. Fue él quien le ofreció el caramelo de Indianápolis en 2017, fue él quien permitió que compaginara Fórmula 1 y resistencia en 2018, o quien puso un volante en su equipo (United Autosports) para que realizara un test con cámaras en las 24 Horas de Daytona de 2018 para así familiarizarse con al resistencia. Sin Brown posiblemente no hubieramos visto a Fernando Alonso reenfocar con tanto acierto su carrera post-F1. De ahí que exista una lealtad, posiblemente a prueba de la bomba que supone lo sucedido en Indianápolis el pasado fin de semana.

Brown ha dado a Alonso una nueva orientación de su carrera deportiva y también un lavado de imagen (fuera de España) gracias a su influencia en medios especializados y su dilatada trayectoria en marketing. En otras palabras, ha hecho con él como muchos deportistas en EEUU hacen en los últimos años de carrera deportiva, buscar una franquicia que le permita encarar una nueva etapa (véase la mudanza de LeBron James a Los Ángeles...). Ha sido el "mánager" que el español ha echado en falta durante tanto tiempo y el jefe con el que más cómodo se ha sentido desde tiempos de Flavio Briatore en Renault. Y de momento no cuenta con tantos cadáveres en el armario como el italiano. ¿Por qué iba a traicionarle diciendo adiós a McLaren sin antes tener claros los planes de los de Woking? Por muy superficiales que puedan sonar todos estos argumentos a un aficionado a las carreras sin ellos no se puede juzgar la fotografía al completo.

Por otra parte es absurdo reducirlo todo a un tema de sintonía personal entre Alonso y el estadounidense. Para McLaren también ha sido una relación provechosa. Quizá no en lo deportivo, pero sí en cuanto a exposición y atractivo. La casa británica ha permanecido en el candelero mucho más de lo que lo merecían sus resultados en pista y en este negocio ser irrelevante cuando no ganas es el equivalente a echar sal en una herida abierta. Las aventuras de Fernando Alonso fuera del Mundial de F1 les han permitido vender buenas nuevas pese a la mala salud de su equipo. Indianápolis, incluso a pesar del chasco de la edición 103ª, ha abierto una ventana a nuevos patrocinadores no tan familiarizados con la Fórmula 1. Recordemos igualmente que hoy McLaren ya no es sólo un equipo de Fórmula 1, cobrando tanta importancia sus divisiones Applied Technologies y Automotive como la división de competición Racing. Es una empresa rentable y bajo la batuta de Zak Brown McLaren Racing puede presumir ya de brotes verdes en F1.

Ahora le tocará a los accionistas de McLaren analizar y ver si les compensa mantener a Zak Brown y Fernando Alonso a bordo, pero quien crea que es una decisión fácil sólo se deja llevar por la reciente decepción o la antipatía personal hacia cualquiera de ellos. Y si es Fernando Alonso quien debe escoger, con independencia de los planes de futuro que creamos oportunos para el piloto asturiano, no me cabe duda de que aguantará hasta conocer qué pretende hacer McLaren con los cimientos puestos en Estados Unidos.

Foto | IndyCar Series

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