Entendible el enfado de Carlos Sainz después de la clasificación al sprint. El madrileño, al igual que otros pilotos, se había visto afectado en la SQ1 por lo que aparentemente había sido un error de software que ha supuesto la pérdida del Modo Adelantamiento para algunos monoplazas. Evidentemente, esto ha llevado a que muchos no descarten la posible impugnación de los resultados después de que la propia FIA haya confirmado públicamente que se ha producido un problema.
Comunicado oficial emitido por la FIA el 9 de octubre:
“Durante el primer período de la Clasificación Sprint, hubo un error humano en la Dirección de Carrera no relacionado con el problema de cronometraje también encontrado en SQ1. El problema en cuestión significó que el Modo Adelantamiento no estuvo disponible después del período de bandera roja durante SQ1. Cuando se hizo evidente que el Modo Adelantamiento no estaba activo después del reinicio, se activó entonces durante un período de 27 segundos antes de ser desactivado nuevamente. La FIA reconoce que este desafortunado error humano tuvo un impacto en el rendimiento de ciertos coches basado en el momento de su vuelta y su posición en el circuito. Los segundo y tercer períodos de la Clasificación Sprint no se vieron afectados.»
Esta situación se suma a lo ocurrido la semana pasada en el arranque del Gran Premio de Bahréin en Singapur. En ese punto, un problema con el software en condiciones de mojado, cuando los monoplazas rodaban más lento, supuso que muchos monoplazas entraran en una especie de ‘safe mode’ que los dejaba sin empuje en sus unidades de potencia. Tras ello, los técnicos de la FIA tuvieron que trabajar en una actualización de dicho código in situ para que los equipos se lo pudieran descargar, sin embargo, hoy se ha vuelto a las especificaciones previas.
Un nuevo problema, en este caso tras un error humano, vuelve a poner el foco sobre las actuales unidades de potencia y el intervencionismo que pueden tener elementos ajenos sobre el rendimiento de las mismas.







