Los MINI JCW Buggy y los Peugeot 3008 DKR ya están listos para llevar su duelo a la arena del Rally Dakar

 |  @fernischumi  | 

Prácticamente todos han apurado los últimos días antes de embarcar las monturas en el Puerto de Le Havre, Francia, para que ASO desplace todo el material en este viaje transatlántico casi interminable que dejará todo listo para que el próximo 6 de enero comience el Dakar 2019 en Lima. Ante la necesidad de tenerlo todo listo para los días 23 y 24 de noviembre, MINI y X-Raid aprovecharon su visita a la planta de Magna a principios de esta semana para realizar un último shakedown en Europa con los MINI John Cooper Works Buggies.

Concretamente los 4×2 de los de Sven Quandt rodaron en la pista de pruebas que tiene la compañía en sus instalaciones en la ciudad austriaca de Steyr, un enclave muy importante ya que es donde también el Grupo BMW desarrolla y fabrica sus motores de tres, cuatro y seis cilindros, tanto de gasolina como diésel, estando basado el propulsor del MINI JCW Buggy en el motor de producción BMW 50d. Obviamente, pocas conclusiones se pudieron sacar sobre el asfalto gélido, incluso con presencia de nieve, que presentaba el Centro de Ingeniería de Steyr, en St. Valentin, sin embargo, al menos pudieron descartar cualquier problema de última hora.

Además de este breve contacto, también se aprovechó para presentar la decoración definitiva que utilizarán Stéphane Peterhansel y David Castera en su unidad, algo que hasta ahora no se había mostrado ya que no habíamos visto hasta el momento a Monsieur Dakar al volante de uno de los buggies de X-Raid con los que competirán los tres ex-pilotos del equipo Peugeot Sport.

A miles de kilómetros de la base de Magna, concretamente en las instalaciones de Langres (Haute-Marne), PH Sport también ha ultimado sus vehículos para la edición de este año de la carrera. Finalmente serán tres unidades las que la estructura francesa desplazará a la carrera sudamericana. Sin duda será curiosa la variedad mecánica entre las tres, con Pierre Lachaume al volante del Peugeot 2008 DKR, Sébastien Loeb con el 3008 DKR y Harry Hunt de nuevo con el 3008 DKR Maxi que ya ha estado utilizando este año en las pruebas en las que ha competido.

El británico, que al igual que Lachaume lucirá los icónicos colores que portaban los Peugeot 205 T16 Grand Raid además de las banderas de sus respectivos países, se convierte de esa forma en uno de los pocos pilotos que podrá llevar un Peugeot 3008 DKR en su configuración Maxi, la misma con la que consiguió Carlos Sainz la victoria en el Dakar 2018, mientras que Loeb, al ser considerado piloto Elite por ASO (lista en la que también están Sainz, Nani, Pons, Peterhansel, Despres, Nasser, Despres, Al Qassimi o Chicherit) no podrá recurrir a una de estas unidades y tendrá que llevar una de las que utilizó Peugeot en la edición de 2017 en gran parte por las limitaciones en cuanto a dimensiones y peso. Recordemos que el resto de 3008 DKR Maxi fue adquirido por el equipo Easy Rally Raid.

Los pilotos Elite, cuya lista puede ser modificada en cualquier momento por parte de la organización francesa de la prueba, también restringe otras series de elementos, entre las que nos encontramos la no posibilidad de utilizar ‘motores prototipo’, la de elegir un solo dibujo de neumático o la de que todos los 4×2 que participen con un competidor de esta categoría deberá tener un peso mínimo de 1.580 kilogramos sin importar el cubicaje del motor utilizado.

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  • Txesz

    Vaya liada los de PH a la hora de llevar piezas XD.

    Ua cosita: la empresa se llama Magna-Steyr (antes, un conglomerado enorme llamado Steyr-Puch) y están en Graz.