Sébastien Loeb: “sabíamos que el Peugeot 3008 DKR era más frágil que el Maxi”

 |  @fernischumi  | 

Terceros en el podio, Sébastien Loeb y Daniel Elena apenas tuvieron tiempo para asimilar que el Rally Dakar 2019 había llegado a su fin. Con los tiempos muy comprimidos, la pareja nueve veces campeona del mundo de rallyes cumplió con el trámite de llegar hasta el podio en Lima (obligatorio al formar parte del propio recorrido), antes de embarcar en un avión que los traía de nuevo a Europa. Era sábado por la tarde y los dos flamantes nuevos fichajes de Hyundai Motorsport ya estaban sentados en el i20 WRC Coupé, listos para una primera toma de contacto.

Antes de sentarse en el coche de los de Alzenau, Loeb tuvo un momento para dejar sus impresiones acerca de la carrera, siempre con una verborrea un poco mayor a la que luce frente a las cámaras y aquel contundente “he tenido suficiente” que espetó después de romper hasta en dos ocasiones la transmisión durante la penúltima etapa del Peugeot 3008 DKR de PH Sport.

Terminar en el podio de una carrera como el Dakar, con un equipo privado contra los equipos de “fábrica”, creo que no está mal, creo. Habríamos firmado antes del inicio este resultado. Después de eso, podríamos haber esperado un mejor desempeño. Podemos consolarnos con eso. Pero no ganamos el Dakar con ‘y si’ y Nasser y Mathieu han hecho un gran trabajo, su victoria es merecida. Ganamos cuatro etapas y deberíamos haber ganado otras tantas sin nuestras preocupaciones de WayPoints, nuestros problemas eléctricos y la rotura de dos transmisiones. Creo que en total perdimos no muy lejos de tres horas … Así que es una locura terminar en el último escalón del podio. ¡Este año realmente pilotamos a fondo todo el tiempo! El día anterior al día de descanso, realmente atacamos. Los doblamos uno tras otro y una vez en la meta, tuvimos tiempo de hacer las entrevistas, de preguntar un poco a Daniel… y todavía no había nadie. Es una sensación extraña que no te encuentras en un rally, ¡pero fue bueno!

Aunque se destacó en un primer momento que Sébastien Loeb contaría con la desventaja de prestaciones de llevar la versión del Rally Dakar 2017 y no la Maxi con la que ganó Sainz en 2018, finalmente donde más notó el cambio el alsaciano fue precisamente en la fiabilidad, concretamente en las roturas de transmisión que les persiguió durante la carrera. Hay que recordar que ya en el Shakedown previo al inicio de la prueba peruana, Loeb experimento problemas técnicos en el buggy de la firma del león, algo que finalmente le pasaría factura al dúo del WRC en carrera.

Desafortunadamente, encontramos algunos pequeños problemas técnicos. El 3008 DKR es más frágil que el 3008 DKR Maxi, especialmente en términos de transmisiones. Lo sabíamos antes del comienzo, el Dakar es una prueba difícil para los hombres, pero también para las mecánicas. Luego hubo este famoso problema de road-book la primera semana que nos retuvo. ¡No voy a volver sobre eso, Danos lo hizo ya dijo suficiente! Pasé mi tiempo teniendo que motivarlo entonces. Fue doloroso y al mismo tiempo, entendí su frustración. La mía llegó cuando rompimos el cardán. Como resultado del problema eléctrico, todavía creíamos porque el Dakar no se había terminado. Cuando la transmisión nos dejó, habíamos hecho tres cuartas partes del especial, acabábamos de doblar a todos, hicimos un gran ataque y luego todo se detuvo. Es difícil. Especialmente como la hora de cambiar el cardán, ¡nadie había llegado todavía! Hasta esta historia de los circlips, mi dedo… bueno, ¡ya sabéis el resto!

La última frase es sin duda la que deja abierta la posibilidad de volver a ver a Sébastien Loeb en el Rally Dakar en un futuro no muy lejano. Al igual que ya hiciera Daniel Elena, el piloto galo ha apuntado que “es realmente la competición en la que se pasan por absolutamente todas las emociones, ¡pero eso es ciertamente lo que debemos amar para regresar! Este año me divertí más pilotando, eso es seguro, pero también este año la decepción fue la más grande. Realmente creímos en esta victoria varias veces”.

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  • Ivoviedo

    Todos sabemos que Loeb es un monstruo 9 veces campeón del WRC y subcampeón del Dakar. Pero sus excusas este año… El llevaba posiblemente el mejor coche otra cosa es la infraestructura. Pero definitivamente el llevaba un coche que en 2017 arrasó y que únicamente no a ganado porque nasser y Mathieu hicieron un Dakar perfecto. porque el mini buggy este año estuvo muy lejos del rendimiento esperado. Y nani y Alex fueron 2 gracias a su gran estrategia y llevar un coche muy muy probado..

  • XQV

    La duda, entonces, es por qué se escogió el coche de 2017 en vez del Maxi… Disponibilidad de recambios, quizás…

    • Txesz

      Me suena haber leído que al ser piloto prioritario no podía llevar el Maxi, que esa versión no podía llevarla un conductor de ese tipo con una estructura privada. Pero no estoy muy seguro…

      Aunque puede que el hecho de que cuando decidió correr el Dakar aun estuviese en PSA le obligase a correr con PH Sport en luigar de con Easy Rally Raid.

      • Francisco Moreno

        No tenían permitidas las ventajas técnicas del 2018, sobre todo en el recorrido de la suspensión donde sacaban ventaja.

  • M.A.

    Quizá es que el Dakar como el de este año no está pensado para pilotos como Loëb. Con poca “conducción pura” y mucho “trabajo de pala”, no importa que seas 9 veces campeón de rallyes, no te sirve practicamente de nada.
    Por eso han sido especialistas del Dakar, (en eso, y en la navegación) los que han quedado por delante de Seb.
    Dentro de lo que cabe, un 3º no está mal. Pero si eres un ganador nato, pues eso. Te frustra…