Es un fabricante de nicho, de muy bajo volumen. Tanto que son muchos los que desconocen que sigue en activo, pero la británica AC Cars sigue produciendo pequeñas obras de arte en tiradas muy limitadas que hacen las delicias de los aficionados al automóvil, como es precisamente su último lanzamiento.
Se trata del AC Cobra GT Coupé, un deportivo que no se limita a añadir un techo fijo al ya conocido Cobra GT Roadster, que es lo que llama la atención (ambos comparten aproximadamente el 75 % de su ingeniería), sino que el Coupé se desmarca al haber recibido un importante trabajo de desarrollo específico para reforzar su personalidad.
Tanto es así que AC Cars lo define como un gran turismo de altas prestaciones, sin llegar coche de circuito radical. Su diseño parte del modelo conceptual presentado en 2024, que toma como referencia directa el AC A98 Coupé que compitió en Le Mans en 1964. Esa inspiración se aprecia especialmente en la zaga, donde aparece una característica terminación tipo Kammtail. Esta solución aerodinámica, utilizada históricamente en competición, permite mejorar la eficiencia del flujo de aire sin necesidad de recurrir a una carrocería excesivamente larga como son las de tipo long-tail.
Otro de los elementos más distintivos es el techo de doble burbuja o «double bubble». Además de aportar una imagen muy característica, permite reducir la altura general del vehículo manteniendo un buen espacio para la cabeza de los ocupantes.
El chasis utiliza una estructura de aluminio extruido diseñada para ofrecer una elevada rigidez con un peso contenido. Gracias a ello, el GT Coupé se queda en torno a los 1.600 kg y mantiene un reparto de pesos cercano al ideal 50:50. Las dimensiones también reflejan la evolución del concepto Cobra. Con 4,22 m de longitud, 2,57 de batalla y 1,98 de anchura, es notablemente más grande que los Cobra clásicos.
El apartado mecánico sigue confiando en el motor V8 atmosférico de origen Ford, el famoso V8 Coyote, un 5.0 litros disponible en dos configuraciones: una versión de acceso que desarrolla 456 CV y 555 Nm de par, y una variante sobrealimentada que alcanza nada menos que 730 CV y 820 Nm. Esta última es capaz de acelerar de 0 a 60 mph en menos de 3,5 segundos. Los clientes podrán elegir además entre una caja manual de seis velocidades o una transmisión automática de diez relaciones con levas en el volante.
En el interior, AC Cars mantiene una filosofía muy diferente a la de la mayoría de fabricantes actuales, que diseñan interiores de personalidad anodina. Predominan los materiales artesanales, las superficies tapizadas en cuero y numerosos elementos personalizables, aunque no hay imágenes del interior. Sin embargo, no renuncia a la tecnología moderna, incorporando instrumentación digital, sistema multimedia con navegador, climatizador y diferentes opciones de configuración a medida.
La exclusividad, para acabar, seguirá siendo uno de sus mayores argumentos. Cada unidad se fabricará específicamente para su propietario y la producción será extremadamente limitada. El precio arranca en 234.300 libras para la versión atmosférica, unos 275.000 euros al cambio actual antes de impuestos, mientras que la variante sobrealimentada parte de 256.300 libras, aproximadamente 301.000 euros.










