Hoy se abre un nuevo capítulo de las mil y una vidas del Renault 5. El clásico francés resucitaba, con una apuesta decidida por parte de Renault no solo para recuperar el nombre, sino también la imagen, de uno de los utilitarios más recordados, y con más historia, en Europa.
Como no podía ser menos, Renault no solo no debía perder la oportunidad de ofrecer una variante deportiva, en homenaje a los Turbo de antaño. Una versión deportiva que tenía todo el sentido del mundo que se comercializase bajo otra marca, Alpine, con un Alpine A290 que se ganaba una imagen más deportiva, pero también un regustillo aún más clásico que nos recordaba al pasado más brillante de la marca del rombo.
Alpine no perdió la oportunidad de trasladar esa idea a la competición, y así nacía el Alpine A290 Rallye. Y de este coche de carreras hoy nace una de las creaciones más exóticas que los franceses hayan hecho sobre la base del Renault 5.
En asociación con Lacoste, Alpine ha presentado una versión aún más radical del A290 Rallye, con vías ensanchadas, y una aerodinámica más trabajada, y como no podía ser menos una imagen inspirada en el cocodrilo de Lacoste.
Esto desde la parte automovilística. Y es que Alpine anuncia una línea específica de ropa y complementos, que incluirá polos, camisetas, prendas técnicas, y accesorios, de Alpine x Lacoste.
Alpine anuncia también un cortometraje que tendrá al piloto Pierre Gasly como protagonista.
Llamadme raro. Pero a mi también me ha recordado a una de las imágenes más exóticas y particulares del Renault 5… del Renault 5 clásico. Y una historia aún más curiosa. La historia del día en que el Renault 5 se convirtió en el Pace Car, el que ves sobre estas líneas, de la Indy Car, en 1982.
No sabemos hasta qué punto esta preparación inspirará versiones de calle aún más exóticas y deportivas del Renault 5 y su hermano, separado al nacer, el Alpine A290. Pero no nos quepa la menor duda de que este renacimiento de un clásico aún nos deparará muchas y agradables sorpresas.









