Cuando llega el buen tiempo, cualquier excusa es buena para disfrutar más del coche. Los descapotables y los modelos con grandes techos practicables vuelven a estar de moda porque permiten sentir el aire y el sol mientras conduces. Pero si eso te sabe a poco y quieres que cada trayecto se convierta en un espectáculo, hay alternativas mucho más atrevidas. La protagonista de hoy es una de esas propuestas capaces de llamar la atención allá por donde pasa y, de paso, dibujarte una sonrisa cada vez que te pones al volante.
Cambio manual y motor gasolina
- Divertido y diferente
- Con dos o cuatro plazas
- Equipo completo
Los buggys nunca han tenido demasiado éxito en España, aunque durante el verano es relativamente fácil encontrarse alguno recorriendo paseos marítimos o localidades costeras. Donde sí disfrutan de una enorme popularidad es en Brasil, convertido en uno de los vehículos favoritos para recorrer playas, dunas y caminos de tierra a los que un turismo convencional ni siquiera se atrevería a acercarse.
Entre las propuestas más curiosas están los Superbuggy Street y Cross, dos modelos de estética inconfundible que recurren a una mecánica de origen Volkswagen para mover este peculiar juguete sobre ruedas.
Mécanica conocida, prestaciones sorprendentes
Bajo su estética desenfadada se esconde un vehículo mucho más serio de lo que aparenta. Los Superbuggy Street y Cross recurren al conocido bloque 1.0 TSI de tres cilindros de origen Volkswagen, convenientemente adaptado para funcionar tanto con gasolina sin plomo como con etanol, un combustible muy habitual en Brasil.
En ambos casos la potencia alcanza los 105 CV cuando utilizan etanol, quedándose en 101 CV con gasolina. La mecánica se combina con una caja manual de cinco velocidades y tracción delantera para ofrecer unas prestaciones que sorprenden en un vehículo de este tipo: acelera de 0 a 100 km/h en solo 9,3 segundos y supera los 180 km/h de velocidad máxima.
Gran parte de ese rendimiento se explica por un peso de apenas 987 kg, conseguido gracias al amplio empleo de fibra de carbono en su construcción. A ello se suma un consumo bastante contenido, con medias que rondan los 6 litros cada 100 kilómetros en carretera y unos 7 litros en circulación urbana.
Buena dotación disponible
Aunque su aspecto invite a pensar en un vehículo pensado únicamente para divertirse, Superbuggy también ha prestado atención al apartado de la seguridad. Tanto el Street como el Cross incorporan de serie faros Full LED, airbag para el conductor, sistema antibloqueo de frenos ABS y control de tracción, una dotación poco habitual en este tipo de vehículos.
El equipamiento tampoco desmerece. Dependiendo de la versión pueden incluir aire acondicionado, pantalla táctil con compatibilidad con Apple CarPlay y Android Auto, conexión Bluetooth y USB, ordenador de viaje, volante multifunción, dirección asistida, retrovisores con ajuste eléctrico, faros antiniebla, llantas de aleación de hasta 20 pulgadas y dos tipos de capota, una para el verano y otra diseñada para los meses más fríos.
Uno de los detalles más curiosos es que buena parte de los mandos proceden directamente de Volkswagen. La instrumentación, el volante, los controles del climatizador, las palancas de luces y limpiaparabrisas, la parte inferior del salpicadero e incluso la palanca de cambios resultarán familiares a cualquiera que haya conducido un modelo de la marca alemana.
La única pega de estos originales buggys está en el precio. Con tarifas que superan los 30.000 € en Brasil, no son precisamente un capricho al alcance de todos, por mucho que su planteamiento sea tan diferente a casi cualquier turismo convencional.










