Por muy complicada que sea la actual situación del mercado europeo para la mayoría de fabricantes que actúan en él, lo cierto es que para los que llevan actuando décadas aquí, las decisiones en cuanto a producto más acertadas acaban siendo las más sencillas. Más aún después de comprobar por enésima vez con el Renault 5 que traer de vuelta una denominación clásica bajo la forma de un coche moderno es un acierto.
No obstante, para que un coche de verdad tenga calado comercial en Europa, ha de llegar bajo la forma, al menos, de un coche híbrido, algo que el Renault 5 no es. Citroën podría haber aprovechado para lanzar al mercado algo como lo de la siguiente galería, cuyas imágenes son obra de Simulode, en forma de coche de gasolina de bajo coste incluso como microhíbrido, pero no lo hará.
Y es que todo indica que sí, que a finales de año veremos llegar un Citroën 2CV en forma de coche moderno, en pleno 2026, sí, pero como anticipo de lo que será, al final, un coche eléctrico de reducida autonomía para uso mayoritariamente urbano, dejando esa ilusión de un coche de gasolina, sencillo y con diseño de 2CV en el cajón de los proyectos de Citroën.
Por tanto, quienes quieran ese tipo de coche con algo de carisma francés, sólo tendrán como opción al actual Citroën C3, que a decir verdad dado el precio del que presume, su oferta mecánica y el tamaño que tiene, bien puede servir como el primer coche de una persona joven con una proyección de uso a largo plazo o, incluso, como el segundo coche de una unidad familiar.
La versión más sencilla del segmento B de Citroën, que comparte mimbres con el Fiat Grande Panda (con un diseño más original, a mi parecer), hace uso de un motor de gasolina turbo de 100 CV derivado del polémico PureTech, sólo que en esta ocasión se ha eliminado la correa para sustituirla por una cadena y pulir todos los fallos mecánicos de la versión anterior, resultando en un motor, ahora sí, sencillo y fiable, incluso estando turboalimentado.
La opción más atractiva, no obstante, es la Hybrid 110, que con 110 CV y el mismo motor pero con una batería de 890 Wh y un motor eléctrico de 29 CV, consigue en España la Etiqueta Eco de la DGT al convertirse en un híbrido que, en un coche como este, sí que consigue moverse una parte significativa del tiempo por ciudad y sus alrededores en modo eléctrico, reduciendo con ello el consumo de manera notable frente a las versiones de gasolina, tal y como indica su consumo homologado, de 5,1 litros en el caso del híbrido y de 5,6 litros en el turbo de 100 CV.
Se trata, eso sí, de un motor de precio superior. Los 16.340 euros que tiene el Turbo 100 al contado en acabado You se incrementan hasta los 20.800 euros al contado sin promociones no sólo debido al salto mecánico, sino también a que parte desde un acabado de equipamiento superior, el Plus.









