Europa se propuso frenar a la industria del automóvil china, que con sus vehículos – especialmente los eléctricos – amenazaba a la industria europea, con unos precios mucho más competitivos que desde Bruselas se interpretó – y así se justificó a la hora de imponer aranceles – se debía a prácticas que contravenían las reglas de un mercado libre.
Pero mientras Bruselas levantaba un muro arancelario frente a los eléctricos más baratos, los fabricantes chinos encontraban una puerta abierta de par en par, la de apostar en Europa por automóviles que sí conservasen motor de combustión, como los híbridos enchufables.
El dato. Los híbridos enchufables chinos ya representan más de una cuarta parte del mercado europeo, y copan el podio de los tres modelos más vendidos de la categoría.
El caballo de Troya de China no es (únicamente) un coche eléctrico
La Unión Europea impuso aranceles adicionales a los coches eléctricos fabricados en China con la intención de compensar las ayudas públicas recibidas por sus fabricantes. Dependiendo de la marca, esos gravámenes pueden alcanzar el 35%, al que todavía hay que sumar el arancel ordinario del 10%.
La medida ha conseguido – como mínimo – reducir la ventaja competitiva de los coches eléctricos chinos. Pero no afecta de la misma manera a los híbridos enchufables. Y las marcas chinas han aprovechado ese resquicio para acelerar su desembarco europeo con coches que combinan una batería, un motor eléctrico y otro de gasolina.
Oliver Blume, consejero delegado del Grupo Volkswagen, considera que Europa debe reaccionar con urgencia. “No tenemos tiempo que perder”, aseguró durante la presentación de los resultados del primer semestre de la compañía (Automotive News).
“La regulación sobre los eléctricos está funcionando. Ahí somos competitivos en términos de precio. Donde no está funcionando es con los híbridos enchufables”, sostuvo el máximo responsable de Volkswagen.
China se está quedando con el mercado
Durante los seis primeros meses del año, las marcas chinas vendieron 208.368 híbridos enchufables en Europa y alcanzaron una cuota del 27,3% en esta tecnología. Los tres híbridos enchufables más vendidos en Europa fueron modelos chinos: el BYD Seal U ocupó la primera posición, seguido por el BYD Atto 2 y el Jaecoo 7.
El Volkswagen Tiguan, líder de la categoría el año anterior, cayó hasta la cuarta plaza.
Indudablemente, los precios tan competitivos en los que están situando las marcas chinas sus coches – especialmente los enchufables – está haciendo que sean ellas las que estén haciéndose con un pedazo del pastel cada vez más grande del mercado.
Mientras Europa miraba al eléctrico, China duplicaba sus ventas
La ofensiva no se limita a los híbridos enchufables. Las marcas chinas matricularon 685.990 coches en Europa durante la primera mitad del año, un 101% más. En ese mismo periodo, el mercado europeo creció un 5,9%, hasta alcanzar los 7,2 millones de unidades.
Como resultado, la cuota conjunta de los fabricantes chinos pasó del 5% al 9,5% en solo un año. La feroz competencia y la debilidad del mercado doméstico están empujando a esas compañías a buscar fuera de China el crecimiento que ya no encuentran en casa. Blume lo resumió así: “Los competidores chinos están sometidos a presión en su mercado nacional y exportar es su única oportunidad para tener éxito”.
https://www.autonews.com/volkswagen/ane-vw-blume-eu-phev-tariff-demand-0726/
Galeria del BYD Seal U
Galeria del BYD Atto 2
Galeria del JAECOO 7










