Audi sigue mostrándonos por qué su nuevo coche eléctrico prescindirá de espejos retrovisores tradicionales (vídeo)

 |  @davidvillarreal  | 

Restan menos de 24 horas para la presentación del nuevo coche eléctrico de Audi. Y la marca de los cuatro aros, como no podía ser menos, sigue anticipándonos algunos detalles de un producto muy importante para la marca, crítico, incluso, puesto que definirá el devenir de la marca en los próximos años y su capacidad para mantenerse en la lucha, en un segmento tan importante como el de los eléctricos, con las premium europeas, y con la referencia más clara en estos momentos, que sigue siendo Tesla. Audi lanza uno de sus últimos adelantos del e-tron, antes de su presentación, destacando una de las características más llamativas de este coche, la ausencia de retrovisores al uso.

Aunque hasta ahora probablemente mucha gente no se lo hubiera planteado, un coche moderno puede, y debe, prescindir de retrovisores. Los retrovisores convencionales son complejos y problemáticos, sobre todo en un momento en el que una cámara muy económica puede captar imágenes con una calidad altísima, con un ángulo de visión muy amplio e incluso en condiciones de baja luminosidad, y las pantallas de alta resolución y tamaño muy compacto, o incluso formas muy caprichosas, también son una opción económica.

Aún tenemos muchas dudas acerca de cómo se plantea la comercialización de este sistema aunque, según parece, se ofrecerá opcionalmente en el nuevo Audi e-tron. Eso quiere decir que en la calle veremos dos versiones diferentes, la del Audi e-tron que aún conservará los espejos retrovisores tradicionales, y la que contará con unas pequeñas cámaras que sobresalen de la carrocería, y pantallas dentro del coche.

Los retrovisores sin espejo serán opcionales

La razón por la cual Audi ofrecerá opcionalmente este sistema no es únicamente su coste, sino también el hecho de que algunos mercados no vayan a permitir, por sus condiciones técnicas de homologación, la venta de coches sin espejos retrovisores convencionales. O al menos no lo permitirán hasta que se lleven a cabo cambios normativos que autoricen estos nuevos sistemas basados en cámaras y pantallas.

El Audi e-tron, en cualquier caso, necesitará mucho más que retrovisores sin espejo para convencer a los compradores. Llegará a los concesionarios meses después de que hiciera lo propio el Jaguar I-PACE, que ya hemos tenido ocasión de probar (ver vídeo al final de este artículo), y cuando acaba de presentarse el Mercedes EQC. El año que viene también llegará a los concesionarios la versión eléctrica del BMW X3.

Mientras seguimos esperando para la presentación del Audi e-tron ya sabemos que, dentro de muy poco, en apenas unas horas, durante la próxima madrugada, Audi presentará en Estados Unidos su nuevo e-tron y aquí mismo lo analizaremos mañana por la mañana.

Pruebas en vídeo de Diariomotor

Lee a continuación: Audi nos habla de la recuperación de energía al soltar el acelerador del su próximo coche eléctrico, el Audi e-tron

Ver todos los comentarios 1
  • javi

    ¿en qué quedamos?, por una parte deciis que una cámara y una pantalla con formas caprichosas son a día de hoy muy económicas, y por otro que se ofrecen como opción entre otros por el elevado coste, ¡ES QUE NO OS ACLARÁIS NI VOSOTROS!, pero vamos ya os lo digo yo, en primer lugar esas cámaras no son las que trae un juguete chino, y en segundo lugar dentro que que no sean baratas, (es más aunque así fuese), ya se encargaría el fabricante de que fuera mucho más caro que un espejo tradicional, de por sí nada barato; Y eso que que un espejo tradicional trae muchos mecanismos y que son muy delicados, ¿es que ese sistema de cámaras y pantallas no tiene los suficientes mecanismos al menos para igualarlo en complejidad?, seguro que sí, y además seguro que son menos fiables a largo plazo