Ford cerró 2025 con un récord que ningún fabricante quiere batir: 12,9 millones de vehículos llamados a pasar por el taller en 153 campañas distintas. Fue, con diferencia, la marca con más recalls, muy por delante de Stellantis, que registró 2,7 millones de vehículos afectados. Ford tiene un problema importante y la propia compañía lo ha reconocido. Ahora, mientras intenta recuperar la confianza de sus clientes, el fabricante estadounidense asegura haber encontrado la solución en España.
La fábrica española que Ford ha puesto como ejemplo al resto del mundo
Más concretamente en Valencia. La compañía ha reconocido que una de las medidas que está implantando en sus fábricas de motores de todo el mundo nace de una práctica que ya llevaba años aplicándose en su planta española.
Durante una entrevista concedida a Road & Track, Neil Wilson, responsable de la fábrica de motores de Essex (Canadá), explicó que Ford ha cambiado radicalmente la forma en la que supervisa la calidad de sus motores.
Hasta hace poco, la compañía desmontaba un motor para inspeccionarlo en profundidad cada tres meses o cuando sospechaba que podía existir algún problema concreto. Desde 2025, esa estrategia ha desaparecido. Ahora se desmonta un motor cada día.
La aplicación de esta medida llegó tras analizar el funcionamiento de las plantas con mejores indicadores de calidad dentro de la red de fábricas de Ford. Y la referencia, la fábrica con mejores indicadores de calidad, resultó ser la fábrica valenciana de Almussafes. La planta española ya trabajaba con un sistema de desmontaje e inspección diaria de motores, una práctica que ahora se está replicando en el resto de fábricas de la compañía en todo el mundo.
Ford quiere reaccionar antes de que exista el problema
El funcionamiento de este sistema es sencillo: cada día se coge un motor de la línea de producción, se somete a diferentes pruebas y posteriormente se desmonta pieza por pieza para analizar cualquier anomalía. El objetivo no es investigar un fallo conocido, sino encontrar señales tempranas de problemas que todavía no se han manifestado.
Ford asegura que este enfoque está proporcionando información mucho más valiosa que los controles tradicionales y que permite corregir desviaciones antes de que se conviertan en averías, llamadas a revisión para pasar por el taller o reclamaciones en garantía, con el consecuente coste económico y reputacional que tiene todo ello.
La gran novedad es el uso de inteligencia artificial para seleccionar los motores que serán inspeccionados. En lugar de elegir un motor al azar, Ford utiliza sistemas de análisis predictivo capaces de monitorizar miles de parámetros durante el proceso de fabricación.
Cuando la IA detecta comportamientos estadísticamente anómalos, aunque todas las piezas estén dentro de tolerancias y especificaciones, ese motor pasa a convertirse en candidato para una inspección completa. Los técnicos reciben entonces instrucciones específicas sobre qué zonas deben analizar con especial atención durante el desmontaje.

Actualmente, en Almussafes se fabrica el Ford Kuga.
El problema no desaparecerá de la noche a la mañana
Ford también reconoce que los resultados tardarán años en reflejarse plenamente en las estadísticas. La compañía admite que gran parte de las campañas de revisión actuales tienen su origen en vehículos desarrollados y fabricados hace años. Por eso, aunque las mejoras de calidad empiecen a dar resultados hoy, los efectos sobre el volumen total de llamadas a taller no serán inmediatos.
Aun así, la marca asegura que ya está observando una reducción significativa en varios indicadores internos relacionados con reclamaciones de garantía y posibles incidencias futuras. Después de protagonizar el peor año de su historia reciente en cuanto a llamadas a revisión, Ford ha encontrado la solución a sus problemas de calidad tras fijarse en lo que llevaba tiempo funcionando en una de las fábricas que menos cariño y atención está recibiendo en los últimos años.
La planta de Ford en Almussafes produce actualmente el Ford Kuga, en exclusiva para Europa, pero ya se está preparando para fabricar un nuevo modelo «multienergía» con varios tipos de propulsor y también el Ford Bronco europeo, un 4×4 asequible que se empezará a fabricar a partir de 2028.








