Cada vez de manera más evidente, el mercado europeo está aceptando en mayor medida la llegada de las nuevas marcas chinas. Es cierto que sus números todavía no nos especialmente altos, pero sí que llaman la atención los brotes verdes en cada categoría y segmento que deja tras de sí cada modelo que van lanzando. Esto, cuando estas marcas estén completamente arraigadas y sean conocidas, dará lugar a números de peso.
Por esto mismo, un coche como el Renault 5 es tan sumamente importante para Europa. Y ojo, no nos referimos sólo al Renault 5, sino también a otros ya existentes o que están por llegar, como el Citroën 2CV. Coches que, de momento, sólo están pensados como eléctricos pero que necesitan de una versión híbrida para poder despuntar comercialmente tanto como se merecen. Y es que sólo podemos imaginar qué podría llegar a ser el Renault 5 si, como en las siguientes imágenes, llegase a tener una versión híbrida.
El mismo coche, con el mismo diseño interior, la misma personalidad y los cambios mínimos que requiera la presencia de un motor térmico en su parte delantera que actúe como generador para convertirse, realmente, en un eléctrico de autonomía extendida que, como no me canso de decir, en la práctica juegan el mismo papel y tienen las mismas ventajas que un híbrido enchufable de gran autonomía.
Una pequeña parrilla delantera que, de paso, imite la de los últimos R5 producidos, incluso, colocando el logo de manera descentrada entre ambos faros para dar lugar a un frontal asimétrico. Tal vez un capó algo distinto para poder colocar de mejor manera el motor de gasolina bajo el mismo, que no tendría que ser de gran cilindrada, y un colín en su zaga que haga un guiño al pequeño tubo de escape que tenían los Renault 5 de antaño. Y ya lo tendríamos.
Que un Renault 5 E-Tech Hybrid, o como fuera que se acabe llamando, sería un éxito, es algo tan evidente que al que escribe estas líneas le cuesta creer que no sea un tema que esté sobre la mesa de debates de producto de Renault. Luca de Meo no lo quería, pero quién sabe si Prevost está dispuesto a ello con tal de maximizar los ingresos en una etapa en la que se deben amortizar las fuertes inversiones hechas por la anterior junta directiva del consorcio francés.
Todo lo anterior tendría lógica siempre y cuando Renautl mantuviera el precio de este hipotético Renault 5 híbrido en unas cotas contenidas, ya que lo realmente interesante es que rebajara de manera notable el precio del Renault 5 eléctrico, o que al menos mantuviera el de la versión más modesta del modelo, que actualmente tiene su versión de acceso emplazada en los 23.000 euros.
Aun así, la realidad es que de momento el Renault 5 seguirá siendo eléctrico, de igual manera que el resucitado Citroën 2CV parece que llegará bajo la misma forma. No obstante, el proyecto en paralelo, con los mismos pilares técnicos para un nuevo Fiat Panda con motor de gasolina, hace que esa llama de esperanza se mantenga viva.










