En más de una ocasión, en Diariomotor (particularmente un servidor), hemos apuntado a que una de las mejores maneras que puede haber para la supervivencia de los denominados GTI es que pasen por apostar por motores híbridos. No es que el que escribe estas líneas lo prefiera, pero puestos a dejar de existir, como ha pasado con casi todos, mejor que pasen por el aro de la electrificación de esta manera.
Algo similar pueden estar pensando en Hyundai. La firma coreana entró tarde con los Hyundai i20 N e i30 N, así como con el Kona N, en Europa, pero de qué manera. Ahora parece que estudia cómo adaptar esa fórmula a una nueva generación del i20 N, cuya presentación se espera para 2027.
La cuestión para Hyundai no es solo reducir las emisiones del i20 N. También debe conservar aquello que ha hecho reconocible al modelo entre los pequeños deportivos: una respuesta inmediata, una conducción que implique al conductor y un carácter propio. Según Jonathan Lam, responsable de planificación de producto de Hyundai Australia, la electrificación no tendría por qué alejar a quienes ya compran un i20 N.
Una posibilidad, recogida por *Drive*, es que el nuevo modelo mantenga un **cuatro cilindros turbo de 1,6 litros** y lo combine con una transmisión híbrida dotada de uno o dos motores eléctricos de tracción. Bajo esa hipótesis, la potencia pasaría de los actuales 204 CV a unos **305 CV**, mientras que el par aumentaría de 275 a **380 Nm**. Conviene insistir en que ninguna de esas cifras constituye todavía una especificación anunciada por Hyundai, pero desde luego que no estamos ante algo disparatado, teniendo en cuenta el abanico tecnológico disponible a estas alturas de 2026.
Es más, coches pequeños con motores híbridos ya son una realidad. Sin ir más lejos, un sencillo y simple MG3 consigue anunciar 211 CV de potencia a cambio de sólo 5,4 litros de consumo. Hyundai, con un gran expertise en la materia, «sólo» tendría que adaptar el comportamiento, la entrega de potencia y las sensaciones a las que el perfil de comprador de un GTI espera. Bajo esta idea, quién sabe si un híbrido enchufable puede llegar a ser más viable que uno convencional.
Donde más difícil se antoja el desarrollo, por contra, es el sentido del cambio. Un sistema híbrido de estas características apunta hacia una **transmisión automática**, casi irremediablemente, lo que supondría despedirse del cambio manual que equipa el i20 N actual. Hyundai ha patentado una solución capaz de simular una palanca con patrón en H y un pedal de embrague: este último interrumpiría electrónicamente la entrega de potencia, sin accionar un embrague convencional. La patente muestra una posibilidad técnica, pero no confirma que vaya a llegar al próximo i20 N.
Si finalmente se presenta en 2027 con un motor híbrido, será una forma de comprobar si un pequeño GTI puede adaptarse a las exigencias de emisiones sin perder los atributos que buscan sus compradores, aunque una posible llegada a España sigue siendo una incógnita. Hyundai no ha confirmado siquiera los mercados del nuevo i20 N, que sí que está más que confirmado que está en desarrollo.







