Me cuesta creer que el coche que va a protagonizar esta entrada, no se comercialice en Europa, pues tiene todo lo necesario para cosechar buenos números y ser mucho más relevante de lo que está siendo, honestamente, el modelo que en su lugar tiene apostado Nissan en su categoría, que es el Nissan Juke.
Y es que el Nissan Kicks ha evolucionado hasta convertirse en una alternativa especialmente interesante dentro del segmento de los SUV urbanos y más aún ahora, que estrena un motor e-Power ideado bajo el mismo concepto que el que tiene el Qashqai disponible en Europa, convirtiéndolo en un coche ideal para España.
La clave de esta tecnología reside en que, aunque se trata de un coche híbrido, su funcionamiento es muy distinto al de los sistemas convencionales que emplean la mayoría de fabricantes. En el Nissan Kicks son siempre los motores eléctricos los encargados de mover las ruedas, mientras que el motor de gasolina se limita a generar la electricidad necesaria para alimentar la batería y mantener el sistema funcionando.
En este caso, Nissan ha sustituido el bloque de 1,5 litros y cuatro cilindros del Qashqai por un bloque de tres cilindros y 1,4 litros que desarrolla 97 CV. La versión de tracción delantera equipa un único motor eléctrico situado en el eje delantero que desarrolla 141 CV. Es esta unidad la responsable de impulsar el vehículo en todo momento, independientemente de si la energía procede de la batería o del generador de gasolina, así que en cuanto a sensaciones y manera de entregar la potencia, se comportan como un coche eléctrico.
Para quienes buscan una mayor capacidad de tracción, Nissan también ofrece una variante equipada con el sistema e-4ORCE. En este caso se añade un segundo motor eléctrico sobre el eje trasero con una potencia de 67 CV, creando un sistema de tracción total sin necesidad de recurrir a árboles de transmisión o diferenciales convencionales.
Además, Nissan asegura que esta nueva generación del sistema e-Power mejora la eficiencia de combustible en más de un 10 % respecto al Kicks híbrido anterior. Una evolución especialmente importante para un modelo que pretende combinar las ventajas de un coche eléctrico con la practicidad de no depender de una toma de recarga externa.
El Kicks se asienta sobre la plataforma CMF-B del consorcio formado por Renault, Nissan y Mitsubishi, así que bajo la carrocería estamos ante un coche de tecnología prácticamente calcada a modelos como el Dacia Duster, aunque es cierto que el rumano tiene mejores prestaciones fuera de asfalto que el japonés.
A pesar, para acabar, de que por concepto, tecnología y tamaño se trata de un cochde ideal para España, donde ha tenido lugar parte de su desarrollo (en el centrao de desarrollo que Nissan tiene en Barcelona), la realidad es que no está ni se le espera, más aún cuando Nissan ha confirmado una nueva generación eléctrica del Juke, aunque bien sea cierto que este Kicks sería el coche perfecto para comercializarse de manera paralela a su segmento B.








