El asunto de la autonomía de los coches eléctricos ha dejado de ser un problema. No hay más que ver la nueva generación de eléctricos que está saliendo, con el BMW i3 como mejor ejemplo. El nuevo eléctrico de BMW anuncia 900 km de autonomía, prácticamente como un diésel, y la gente parece como loca por hacerse con uno habida cuenta de lo que ha tenido que hacer la marca.
Y es que BMW comenzará a aceptar pedidos para una versión especial «1st Edition» del i3 a partir del 18 de junio según recoge Automobilwoche citando fuentes cercanas a la marca. El plan original contemplaba abrir los pedidos en otoño, pero, aunque BMW no ha confirmado públicamente el cambio, el enorme interés de los clientes tras la presentación del coche en marzo ha motivado esta decisión -que todavía no es oficial-.
No nos pilla del todo por sorpresa porque BMW ya dijo, poco después de la presentación, que el i3 había tenido una respuesta «excepcionalmente positiva». Desde la marca aseguraron que superó incluso la buena acogida del iX3, el cual acumula unos 50.000 pedidos desde su presentación y más de 10.000 ventas en Europa en solo dos meses.
Lo que sí es un poco más sorprendente es que cause tanto revuelo una berlina. En un mercado plagado de SUV, la berlina estaba languideciendo. Con el vehículo eléctrico y la necesidad de hacer coches más eficientes aerodinámicamente, esta carrocería parece resurgir. Con el nuevo i3, hay buenos motivos, sin duda.
El punto álgido del nuevo BMW i3 es, sin duda, su tecnología. Es el segundo modelo de la «Neue Klasse», la nueva generación de eléctricos de BMW, que no solo traen una pequeña revolución a nivel tecnológico, sino un gran salto en cuanto a eficiencia y consumos. El iX3 está dando buena prueba de ello y el i3, con mejor aerodinámica y menos peso, debería ser todavía mejor.
De momento, BMW solamente ha presentado una versión: el i3 50 xDrive. Tiene dos motores eléctricos con 469 CV de potencia (345 kW) y anuncia 900 kilómetros de autonomía WLTP. Cuenta con tecnología de 800 V y puede cargar a 400 kW, permitiendo recuperar unos 400 km de autonomía en 10 minutos. Esto hace que viajar en eléctrico esté a la altura de un coche de combustión.
La marca no ha comunicado la capacidad de la batería, pero entendemos que, en esta versión, es la misma que utiliza el iX3 50 xDrive con 108,7 kWh de capacidad neta. Una batería enorme, desde luego. Me surge la duda de si BMW se atreverá a poner esta batería en una versión aún más eficiente con tracción trasera y un solo motor.
La otra clave está en el precio. Todavía no conocemos los precios del nuevo i3, pero si repiten una estrategia similar al iX3, podríamos estar hablando de un pelotazo. El iX3 arranca en 63.650 euros (iX3 40), más barato que el X3 gasolina de acceso (65.850 €). El iX3 de mayor autonomía, con 805 km en ciclo WLTP, cuesta 71.850 euros, no muy lejos de los 68.100 que piden por un X3 híbrido enchufable. Un i3 por poco más de lo que cuesta un Serie 3 suena realmente bien, aunque quizá la diferencia será mayor que en el caso del X3/iX3. En cualquier caso, la siguiente pregunta es si BMW será capaz de dar abasto con él.
Vía Automobilwoche










