Quizás no es uno de los prototipos más conocidos de Peugeot, pero sí que se puede decir que es uno de los más curiosos y exóticos. Corría la etapa final de la década de los setenta, y en medio del deseo de mostrarse al mundo compitiendo frente a las marcas rivales en los tramos de los rallyes más duros del planeta, la firma del león también tenía espacio para presentar su visión más revolucionaria.
El Peugeot 504 se convirtió en uno de los modelos más icónicos del fabricante de Sochaux durante esos años, tanto es así, que decidieron incluso convertirlo en una versátil pick-up, retirando en este caso toda la carrocería de la parte posterior y situándole una gran caja que se encargaría de hacer esa función para el transporte de material de trabajo o simplemente elementos más voluminosos.
No se trataba ni mucho menos del concepto que actualmente tenemos de una pick-up con grandes capacidades 4×4 y muy robusta por su diseño, sino que era un coche que había demostrado ser fiable y resistente cuando se les sometía incluso a los terrenos más duros, y que, gracias a su simpleza mecánica, su buena tracción y su fiabilidad, consiguió ser el elegido para afrontar con él una creación que incluso llegamos a ver competir en el 1.000 Lagos finlandés o en el París-Dakar.
Si muchos vieron a ese Peugeot 504 pick-up como un buen compañero en la labor, otros, como fue el caso del famoso carrocero francés, Heuliez, lo eligieron porque se podría convertir en una base perfecta para hacer una variante mucho más exótica y lujosa. Con el nombre de Peugeot 504 Loisirs, que traducido al castellano significa ‘ocio’, consiguió volver a darle una utilidad mucho más recreativa a la parte trasera, creando lo más parecido a una Peugeot Rifter camperizada.
El prototipo pasaba a recibir un habitáculo grande y espacioso, con grandes superficies acristaladas que ayudaban a generar todavía más esa sensación de gran habitabilidad. Su presentación, en el Salón de París de 1979, sirvió para restarle algo de protagonismo al recién lanzado Peugeot 505, pero evidentemente no iba a ir más lejos de un prototipo destinado a llamar la atención y mostrar las múltiples posibilidades que podrían tener dichos vehículos en manos de un carrocero muy experimentado, capaz de trabajar sobre el Peugeot 2025 T16 de calle o el Renault 5 Turbo, modelos que convirtieron a la compañía de Cerizay en un mito, incluso más allá de su cierre.
Precisamente en ese momento se optó por subastar este prototipo del Peugeot 504 Loisirs by Heuliez junto a otras posesiones, terminando en este caso en el museo de la marca en Sochaux, donde se encuentra, todavía manteniendo las llantas de cinco rádios con gargante, el motor Indénor XD88 de 1948cc y 57 CV o el particular interior en colores marrones y naranjas, tan propios de esa década de los setenta.
Un autocine único y con vista a Le Mans:
Curiosamente, ahora Peugeot está preparándose para sacarlo del museo junto a otros modelos como el PEUGEOT 204 Berline o una limusina PEUGEOT 604 Ti. Será con motivo de la semana de las 24 Horas de Le Mans y servirá ni más ni menos como uno de los vehículos que estarán presentes en el Cinéma Paradiso, Drive-In Paradiso by PEUGEOT, un autocine que estará en las cercanías del trazado de La Sarthe y desde el que se podrán ver el pase de películas como ‘Taxi’, ‘Rush’, ‘Ford v. Derrari’, ‘Gran Turismo’ o la primera entrega de ‘The Fast & Furious’, precisamente en el mismo año en el que el filme de Rob Cohen alcanza su 25º aniversario.
Fotos | carsthatnevermadeitetc






