Porsche ha completado su salida de Bugatti Rimac y Rimac Group a cambio de aproximadamente 1.000 millones de euros. La venta ya estaba anunciada, pero hasta ahora no se conocía la cifra. Ahora no solo sabemos la cuantía, sino también a qué se destinará, y dice mucho sobre la situación del fabricante alemán: 250 millones irán directamente a sus pensiones.
Porsche abandona completamente la empresa
Porsche no era propietaria de toda Bugatti, sino del 45% de Bugatti Rimac, la empresa creada en 2021 para colocar bajo una misma estructura al histórico fabricante francés y al especialista croata en hiperdeportivos eléctricos.
El 55% restante pertenecía a Rimac Group. Porsche, a su vez, también poseía directamente otro 20,6% de este grupo tecnológico.
Ahora ha vendido ambas participaciones a un consorcio liderado por el fondo estadounidense HOF Capital y respaldado por inversores como BlueFive Capital, con sede en Abu Dabi. Tras recibir las autorizaciones correspondientes, la transacción ya está completada.
El resultado es la salida total de Porsche. Y, por extensión, el final de la relación accionarial del Grupo Volkswagen con una Bugatti que compró en 1998 y transformó en una de las marcas más extraordinarias -y difíciles de rentabilizar- de la industria. El Veyron fue un capricho de Ferdinand Piëch en una época boyante en la que el Grupo Volkswagen se podía permitir el lujo de perder unos 4 millones de euros por cada Veyron vendido.
La cifra de 1.000 millones había permanecido en secreto hasta ahora
Cuando Porsche anunció la venta el pasado mes de abril, las partes evitaron revelar sus condiciones económicas. Solamente se sabía que el fabricante alemán quería liberar capital y hacer caja para concentrarse en sus propios automóviles y volver a la senda de los beneficios.

Bugatti Veyron La Maison Pur Sang, un Veyron nuevo en 2026.
Ahora sabemos que Porsche ingresará aproximadamente 1.000 millones de euros, según la información comunicada por la compañía alemana. Esta inyección de dinero permitirá mejorar su previsión de margen de flujo de caja del negocio automovilístico. Porsche esperaba cerrar 2026 entre el 3% y el 5%, pero ahora calcula que alcanzará entre el 5,5% y el 7,5%.
Pero no todo el dinero irá destinado a desarrollo de nuevos modelos o inversión en baterías. Porsche destinará 250 millones, exactamente una cuarta parte de lo obtenido, a financiar obligaciones de pensiones para con sus empleados.
Porsche necesita el dinero más que la tecnología de Rimac
La venta no supone que Bugatti o Rimac renuncien a la electrificación. El mejor ejemplo es el Bugatti Tourbillon, un híbrido de 1.800 CV con motor V16 y tres motores eléctricos que parte de 3,8 millones de euros. El problema está en las cuentas de Porsche.
Su beneficio operativo cayó un 93% en 2025 y su margen se desplomó del 14,1% al 1,1%, golpeado por los aranceles estadounidenses, la debilidad de China y una transición eléctrica más lenta y mucho más costosa de lo previsto.
La alianza con Rimac tenía sentido cuando Porsche necesitaba acceder rápidamente a su experiencia en baterías, motores e inversores para deportivos eléctricos. Cinco años después, ya dispone de modelos como el Taycan y el Macan eléctrico, pero ha vuelvo a poner el foco (y el dinero) en híbridos e incluso nuevos modelos de combustión.
Rimac ha dejado de ser imprescindible y Porsche necesita concentrar el dinero en recuperar su negocio principal. Más que una renuncia a la tecnología, que es puntera, la venta es una decisión financiera: convertir dos participaciones minoritarias en 1.000 millones de euros de liquidez.
Bugatti vuelve a quedar en manos de Mate Rimac
Mate Rimac conservará el control operativo de Bugatti Rimac y asumirá la presidencia de Bugatti Automobiles. Los nuevos fondos de inversión aportarán capital y respaldo financiero, pero la dirección industrial y tecnológica seguirá girando alrededor del empresario croata.
En esta nueva situación, el accionariado de la marca Bugatti queda compuesto por Rimac Group y distintos inversores internacionales, sin influencia directa de Porsche y Volkswagen, lo cual debería conceder a Mate Rimac mayor libertad para dirigir las dos marcas (Bugatti y Rimac).







