General Motors ya está fabricando coches eléctricos para clientes con materiales recuperados de sus propias baterías usadas. Los primeros Cadillac, Chevrolet y GMC equipados con estas celdas han salido de fábrica con un material activo del cátodo cuyo níquel, cobalto y manganeso es 100% reciclado.
De 80 baterías usadas a más de 12 toneladas de material para otras nuevas
- GM ha recuperado 80 baterías de alta tensión al final de su vida útil
- Con ellas produjo más de 12 toneladas de material activo para cátodos
- El níquel, el cobalto y el manganeso empleados son 100% reciclados
- Las nuevas celdas ya se montan en las Chevrolet Silverado EV y GMC Sierra EV y varios Cadillac
No son coches laboratorio ni experimentales: son coches de producción que acabarán en manos de compradores reales.
El punto de partida han sido 80 baterías de vehículos eléctricos de GM que habían llegado al final de su vida útil. La compañía Cirba Solutions se encargó de desmontarlas y procesarlas hasta obtener la llamada masa negra, una mezcla concentrada que contiene parte de los materiales valiosos de las celdas.
Esa masa negra no sirve para fabricar una batería. Hay que refinarla, separar sus componentes y volver a convertirlos en un material con la pureza necesaria para formar el cátodo. De este proceso salieron más de 12 toneladas de nuevo material activo, producido con níquel, cobalto y manganeso íntegramente reciclados. Según General Motors, el material superó los mismos requisitos de calidad, seguridad y prestaciones que uno obtenido de materias primas vírgenes.
No estamos ante una batería fabricada al 100% con materiales reciclados. Ese porcentaje del 100% se refiere al níquel, el cobalto y el manganeso contenidos en el material activo del cátodo. El litio no forma parte de esta ecuación y el resto de componentes de la celda y del paquete tampoco son íntegramente reciclados.
La gran diferencia de GM es que no son meros prototipos
Las celdas se han ensamblado en módulos y paquetes en la moderna «Factory ZERO», en Detroit-Hamtramck, y en la planta de Spring Hill. Los primeros coches equipados con ellas ya han salido de ambas fábricas y se dirigen a clientes.
La lista incluye los Cadillac Lyriq, Lyriq-V (abajo en la imagen), Vistiq, Escalade IQ y Escalade IQL, además de las Chevrolet Silverado EV Trail Boss y GMC Sierra EV AT4. Son, por tanto, algunos de los eléctricos más grandes y con las baterías de mayor capacidad de General Motors.
Ahí está el principal valor industrial de este proyecto. El reciclaje de baterías lleva años prometiendo recuperar materias primas críticas, pero GM asegura haber completado el ciclo: batería usada, recuperación de materiales, fabricación de una nueva celda y montaje en un vehículo de producción vendido a un cliente.
Porsche anunció recientemente un ensayo parecido junto a la empresa alemana Cylib. Su material de cátodo también utiliza níquel, cobalto y manganeso reciclados e incorpora además litio recuperado, pero por ahora las celdas se están probando en prototipos. GM lo está llevando a coches de producción, aunque todavía no sabemos a qué escala.
La próxima mina de baterías estará en los coches que hoy circulan
Níquel y cobalto son dos de los componentes que más condicionan el coste, la huella ambiental y la seguridad de suministro de determinadas químicas de batería. Recuperarlos reduce la necesidad de extraer y transportar materias primas nuevas y permite mantener una mayor parte de la cadena de valor dentro del propio mercado.
GM sostiene que los procesos actuales pueden recuperar hasta el 95% del níquel, el cobalto y el manganeso y hasta el 80% del litio, aunque el resultado depende de la química de la batería y del método empleado. Además de los límites de la tecnología, hay otro problema: todavía hay relativamente pocas baterías de coches eléctricos llegando al final de su vida útil. Ese flujo crecerá a medida que envejezca el parque eléctrico en los próximos años.
Europa ya se está preparando para ese escenario. La normativa comunitaria obligará progresivamente a introducir porcentajes mínimos de materiales reciclados en las baterías comercializadas en la Unión Europea, incluyendo cobalto, litio y níquel. Todavía no se está haciendo a gran escala, pero con el de GM ya son varios varios fabricantes con proyectos en esta dirección.









