Te va a recordar al Volkswagen XL1 que gastaba 1 litro y, en cierto modo, es el mismo tipo de experimento traído a 2026. Se llama Volkswagen Mission Efficiency y es, a día de hoy, el coche eléctrico más eficiente del planeta: ha logrado un consumo de 6,89 kWh/100 km en un viaje documentado de 1.278 kilómetros. Y aunque tiene aspecto de prototipo, utiliza el motor y parte de la arquitectura del ID. Polo que se fabrica en Martorell.
Volkswagen Mission Efficiency: el coche más aerodinámico del mundo
El Mission Efficiency es un coupé eléctrico de dos puertas, 4,78 metros de largo y cuatro plazas. Monta una batería de 54,9 kWh netos y su propósito es comprobar hasta dónde puede reducirse el consumo con una mecánica de producción en serie. Porque, aunque su aspecto sea de coche prototipo y algunas tecnologías también lo sean, su propulsor eléctrico es calcado al del ID. Polo que puedes comprar.
El cambio radical está en la aerodinámica. Tiene un coeficiente aerodinámico de 0,158, cifra récord entre los vehículos homologados para circular por carretera. Para ponerlo en perspectiva, el XL1 tenía un Cx 0,186. El Mercedes-Benz Vision EQXX tiene un Cx 0,17 y el Tesla Model 3, uno de los coches de producción con mejor aerodinámica del mundo, sube hasta 0,219.
| VW Mission Efficiency | |
|---|---|
| Longitud | 4.775 mm |
| Anchura | 1.744 mm (sin retrovisores) |
| Altura | 1.392 mm |
| Distancia entre ejes | 2.700 mm |
| Cx × área frontal | 0,158 × 2,08 m² |
| Capacidad neta de la batería | 54,9 kWh |
| Potencia | 99 kW (135 CV) |
| Potencia máxima de carga en CC | 105 kW |
| Consumo WLTP | 8,4 kWh/100 km |
| Velocidad máxima | 160 km/h |
| Aceleración 0-100 km/h | 9,0 s |
La eficiencia aerodinámica se puede ver a simple vista. La carrocería se estrecha progresivamente hasta rematar en una zaga con forma de gota y las ruedas traseras están completamente cubiertas. También lleva bajos carenados, entradas de aire delanteras que se abren únicamente cuando hace falta refrigeración, llantas de baja resistencia, un gran difusor trasero, deflectores por todas partes, ventanillas sin marcos, y una superficie frontal pequeña de 2,08 metros cuadrados.
Según Volkswagen, a partir de 80 km/h, el prototipo consume más de un 30% menos que el ID. Polo. Cuanto más pesa la resistencia del aire en el gasto de energía, más ventaja obtiene esta carrocería. Volkswagen llega a afirmar que el Mission Efficiency a 140 km/h consume aproximadamente lo mismo que el Polo eléctrico a 100 km/h, aunque no ha comunicado el dato de consumo exacto.
Tiene el motor AP290 del ID. Polo, una batería mayor y carrocería con paneles solares
Y dirás: ¿por qué lo comparan con el ID. Polo? La respuesta es sencilla: el motor delantero de 135 CV (99 kW) es el mismo que utiliza el ID. Polo de producción. No se ha desarrollado un nuevo motor eléctrico para la ocasión; Volkswagen pretende demostrar, por un lado, lo eficiente de su nuevo motor AP290, y la importancia de la aerodinámica por otro.
También comparte con el ID. Polo la dirección y la suspensión delantera; no así la trasera, que se ha rediseñado para estrechar 170 milímetros la vía trasera y permitir así el diseño en forma de gota. Algo similar ocurre con el equipo de frenos: delante lleva los mismos que el ID. Polo, pero detrás utiliza un nuevo freno electromecánico, sin líquido ni tuberías, para reducir las pérdidas por fricción.
La batería de 54,9 kWh del prototipo sí supera las capacidades netas de 37 y 52 kWh anunciadas para el ID. Polo de calle. Y la carrocería es más sofisticada: combina aluminio con piezas de material compuesto de fibra de carbono y aramida, una solución bastante alejada de lo que suele llevar un utilitario.
En el techo y el portón incorpora paneles solares de 370 W para alimentar sistemas auxiliares. Volkswagen calcula que pueden aportar hasta 30 kilómetros diarios de autonomía en condiciones óptimas, siempre dependiendo del sol, la estación y el lugar.
Aunque no lo parezca por su silueta, ofrece un maletero bastante grande de 481 litros. Las plazas delanteras son utilizables con normalidad, pero las traseras están pensadas para ocupantes de hasta aproximadamente 1,60 metros.
Un consumo de 6,89 kWh/100 km es una auténtica risa
Para demostrar su eficiencia, Volkswagen hizo un viaje de 1.278,36 km desde el Centro de Investigación y Desarrollo de Volkswagen en Wolfsburgo (Alemania) hasta Viena (Austria), pasando por Poznań (Polonia) y Olomouc (República Checa).
El Mission Efficiency registró un consumo real de tan solo 7,51 kWh/100 km, incluidas las pérdidas de carga (6,89 kWh/100 km sin dichas pérdidas). Es extraordinariamente bajo, aunque este tipo de experimentos no suele describir una conducción totalmente normal por autopista.
El trayecto se completó a una velocidad media de 67,72 km/h, alcanzando una velocidad máxima de 138 km/h. La batería de 54,9 kWh solo se cargó una vez durante el viaje. Al llegar a Viena, la autonomía restante era de 164,0 km.
¿Llegará el Mission Efficiency al mercado?
Pues de momento Volkswagen no ha anunciado planes para venderlo, y por ende, no ha hablado de precios. Su interés no está en poner este coche en los concesionarios, sino en utilizarlo como laboratorio y explorar los límites de la eficiencia -y cómo trasladarlos a un coche que la gente sí pueda comprar-.
Inevitablemente nos volvemos a acordar del XL1, del cual se llegaron a vender 200 unidades a clientes particulares. En España costaba 110.000 euros y fue un golpe sobre la mesa: «mirad lo que somos capaces de hacer y homologar». Quizá el Mission Efficiency nunca se fabrique en serie, ni siquiera de manera limitada, pero yo, desde luego, no lo descartaría.
Galería Volkswagen Mission Efficiency














