Lexus LFA, a fondo

Sergio Álvarez  |  @sergioalvarez88  | 

El Lexus LFA es el nuevo superdeportivo del fabricante japonés, la división premium del gigante Toyota. Representa una apuesta arriesgada en un segmento muy competitivo y es el primer superdeportivo de Lexus, que hasta ahora tenía en la berlina IS-F su apuesta más alta por las prestaciones. Sus medidas son 4.50 metros de largo, 1.89 metros de ancho y sólo 1.22 metros de altura. Se comenzará a vender en diciembre de 2010 y sólo se fabricarán 500 unidades, a un ritmo de 20 al mes, a un precio de 380.000€.

Su diseño sigue los códigos estilísticos de la casa, las directrices L-finnesse, pero con muchos detalles originales. Las líneas de la carrocería le dan una presencia agresiva, destacada por la longitud del capó, que alberga un propulsor V10 colocado en posición delantera-central. Los faros delanteros, con tecnología bi-xenón, contrastan con las cortantes entradas de aire frontales, en un juego simétrico muy efectista. Una paqueña abertura en el capó y la insignia de Lexus conforman una suerte de calandra.

La atención está en los detalles, los retrovisores dirigen el flujo de aire a las tomas de refigeración traseras, en sí mismas enmarcadas en la ventanilla trasera. Las angulosas ópticas traseras suponen el final de la línea de perfil, pero les roba protagonismo la triple salida de escape trasera. Aunque en algunas fotos no lo veamos hay un spoiler trasero, que se eleva hidráulicamente para incrementar el apoyo aerodinámico a partir de los 80 km/h. Una solución similar la emplean los Audi R8 o los Porsche 911 Carrera.

Un difusor de fibra de carbono atraviesa el coche longitudinalmente, ayudando a mantenerlo estable a altas velocidades. Su coeficiente aerodinámico total es de 0.31, una buena marca conseguida gracias a estudios en el túnel de viento y su perfil en forma de flecha. El color blanco de las imágenes le queda de vicio, el negro mate lo convierte en una máquina amenazadora. A continuación haremos hincapié en los aspectos técnicos del Lexus LFA, por méritos propios todo un purasangre.

Montado en posición central delantera se encuentra el motor denominado 1LR-GUE. Es un 10 cilindros en V de aspiración atmosférica. Emplea la inyección indirecta y tiene un ángulo entre bancadas de 72º, según los ingenieros de Lexus, el óptimo para un funcionamiento suave. Tiene tecnología de alzado variable de válvulas y una relación de compresión muy elevada, 12:1. Con una cilindrada de 4.805 cc entrega 560 CV de potencia a 8.700 rpm, la línea roja está a 9.000 rpm y el corte de inyección a las 9.400 rpm.

La cifra de par máximo es de 480 Nm a 6.800 rpm, aunque el 90% del par total está disponible ya desde las 3.700 rpm. Las válvulas y las bielas son de titanio, diversas piezas internas son de materiales ligeros para evitar inercias. Su aceleración es formidable: sin una marcha engranada puede pasar del ralentí a las 9.000 rpm en sólo 0.6 segundos. Es tan compacto como un V8 y tan ligero como un V6 y se ha desarrollado en colaboración con Yamaha apoyándose en la experiencia en competición.

Los engranajes de la caja de cambios ASG (configuración transaxle) mueven al tren trasero, que es también su ubicación. Tiene 6 marchas y es de tipo manual robotizado. Su accionamiento es secuencial, mediante unas levas ubicadas tras el volante. La leva derecha es muy suave, pero al tirar de la leva izquierda debemos hacer más esfuerzo, esto mejora la conexión hombre-máquina y evoca el funcionamiento de un cambio de marchas manual. Los cambios de marchas suceden en sólo 0.2 segundos.

Tiene cuatro modos de funcionamiento: Auto, Sport, Normal y Wet. También permite una conducción relajada, con cómodos cambios de un segundo a bajos regímenes de giro. Con semejantes credenciales no es de extrañar que las prestaciones sean sencillamente impresionantes. Acelera de 0 a 100 km/h en sólo 3.7 segundos y logra una velocidad punta de 325 km/h. En ello también tiene que ver un peso en vacío de sólamente 1.480 kg, conseguido mediante una construcción ligera.

En el proceso de producción de la carrocería se han empleado materiales plásticos, reforzados con fibra de carbono. Además de una ligereza excepcional se consigue una elevada rigidez para el habitáculo, que lo protege en caso de accidente; aluminio es el material empleado en la zona del propulsor y las partes deformables. El sistema de escape está fabricado en titanio, unas válvulas se abren a partir de las 3.000 rpm y consiguen ese aullido que nos pone los pelos de punta, evocano a los Fórmula 1.

El reparto de pesos es 48:52, combinando la agilidad de un motor central con el guiado preciso de un motor delantero. Tanto batería, radiadores y depósito de combustible se encuentran junto al tren trasero, ayudando a inclinar la balanza hacia este. El énfasis en una dinámica fuera de serie también se aplica al equipo de frenos de alto rendimiento, compuesto por discos carbono-cerámicos (CCM). En el eje delantero miden 390 mm de diámetro y están abrazados por pinzas de seis pistones.

En el eje trasero su diámetro es de 340 mm y emplean pinzas de 4 pistones. El freno de mano son dos pequeñas pinzas en un lateral de los frenos traseros. La suspensión es independiente, de paralelogramo deformable en el eje delantero y multibrazo en la zaga, se ha calibrado gracias a la experiencia de Lexus en las 24 Horas de Nürburgring. El coche se asienta sobre unas llantas BBS de 20 pulgadas y neumáticos Bridgestone de medidas 265/35 ZR20 delante y 305/30 ZR20 en el eje motriz.

Todo esto está muy bien, pero sólo se puede experimentar desde el asiento del conductor o el copiloto. Para ello debemos entrar al habitáculo y reclinarnos en una postura de conducción baja. Los asientos deportivos forrados en cuero y Alcantara (casi buckets) recogen nuestro cuerpo a la perfección. La consola central se extiende sobre un túnel de transmisión muy voluminoso, en lo más profundo de ella se encuentra el navegador, que a buen seguro no tendrá problemas de legibilidad.

El volante está achatado en su parte inferior y combina fibra de carbono con cuero. En general es un diseño muy futurista, que se evidencia también en la instrumentación. Es completamente digital y se proyecta en una pantalla LCD. En los cuatro modos de funcionamiento a elegir (Auto, Normal, Sport y Wet) cambia su aspecto y en todos ellos se ilumina en rojo al alcanzar las 9.000 rpm, instándonos a cambiar de marcha. Se puede iluminar en verde o naranja en los puntos prefijados por el conductor.

Aunque estemos ante un superdeportivo, no se renuncia al lujo: tenemos un climatizador bizona, equipo de sonido premium firmado por Mark Levinson y disco duro para música y la cartografía del navegador. Vehicle Dynamics Integrated System (VDIM) es el nombre del paquete de seguridad activa del Lexus LFA, compuesto por un ABS+EBD y controles de tracción y estabilidad que se adaptan automáticamente a las condiciones de la vía y nuestro estilo de conducción, aportando confianza a la conducción.

Entre los rivales del superdeportivo se encuentran desde el Ferrari 599 GTB al Lamborghini Gallardo LP560-4, todos ellos con precios elevados pero no pertenecientes a ediciones limitadas. En dicho sentido, el Alfa Romeo 8C Competizione es similr en su concepción, un superdeportivo procedente de una marca no acostumbrada a ellos. A continuación cerramos el artículo con una galería de imágenes en alta resolución (que ampliaremos a la noche) y un vídeo promocional.

Lexus LFA

Vía: Lexus
Vídeo: ZerCustoms
En Diariomotor: Lexus LFA, desvelado en un vídeo antes de Tokyo

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