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Prueba de contacto del nuevo Subaru Legacy 2.5

Juanma Nuevo | @JuanmaNuevo | 27 Oct 2009
Prueba de contacto del Subaru Legacy 2.5
Prueba de contacto del Subaru Legacy 2.5

En estos días se pone a la venta en España la quinta generación del Subaru Legacy y aquí os traemos las primeras impresiones de conducción de la versión gasolina 2.5 de 167 CV que todavía no está a la venta en nuestro país y que va asociado únicamente al cambio automático Lineartronic de 6 velocidades.

Subaru es una marca que a pesar de llevar varias décadas en nuestro mercado nunca ha destacado por tener un gran volumen de ventas ni siquiera con la incorporación del primer diesel de la marca, uno de los presuntos motivos de su poca aceptación. Eso no quiere decir que fabriquen coches de mala calidad o fiabilidad, todo lo contrario. Vamos a analizar su última creación.

Exterior

Desde la anterior generación del Legacy el diseño quería acercarlo al gusto europeo pero la realidad es que se distingue por su estilo japonés. Es fácilmente reconocible por la forma de los faros delanteros y traseros y las líneas que van por todo el lateral. Salvando las distancias la trasera recuerda a algunos Hyundai de los noventa pero no desentona demasiado con el resto del coche.

Ha crecido varios centímetros en todas sus dimensiones sobretodo en altura, lo que redunda en un mayor espacio interior como veremos más adelante. La versión probada es la básica, equivalente a la llamada Premium en España e incorpora con esta motorización llantas de aleación de 17” y remata un diseño exterior que sigue una línea deportiva como se aprecia en el faldón delantero y las taloneras. Más adelante llegará una versión Sport con elementos específicos que acentuarán ésta característica.

Interior

Como ya adelantábamos, la habitabilidad ha aumentado considerablemente sobretodo en las plazas posteriores y principalmente en la cota de altura. Ahora sí está en la media del segmento y dos adultos pueden ir muy cómodos en estas plazas aunque un defecto para mí importante en una berlina es la carencia de salidas de aire para las plazas traseras.

Una vez en el asiento del conductor, apreciamos el renovado salpicadero con muchas líneas rectas y con materiales de buena calidad. Ya el anterior Legacy era bueno en este aspecto por lo que no ha habido un avance importante, más bien permanece a un alto nivel. Un guiño a la deportividad, es la presencia masiva de inserciones que imitan al aluminio por toda la consola, las puertas, la guantera y el volante.

Precisamente el volante me gustó mucho por tamaño y tacto e incluye los mandos del control del crucero y del equipo de sonido. A su izquierda encontramos el mando que acciona el freno de mano eléctrico, el botón para el asistente de arranque en pendiente y el que sirve para desconectar el ESP. También encontramos junto a ellos al igual que en otras marcas japonesas el mando para regular los retrovisores eléctricos. Personalmente prefiero la típica ubicación en la puerta porque me parece más cómodo.

El maletero ha ganado algo más de 50 litros respecto a la versión anterior y se sitúa en 486 litros, una cifra sólo correcta, lejos de los mejores del segmento. La gran boca de carga facilita su llenado pero los asientos no son abatibles, un problema si tenemos que trasportar un objeto largo.

La prueba

El recorrido que seguí fue exactamente el mismo que probando el Volkswagen Polo, un poco de ciudad y varios kilómetros de Autobahn. El motor probado es un 4 cilindros Bóxer de 2.5 litros que rinde 167 CV y va asociado a un nuevo cambio automático llamado Lineartronic. Esta caja es de variador continuo y tiene seis velocidades.

Éste Subaru Legacy destaca tanto en uso urbano como en carretera por su facilidad de conducción. El cambio automático engrana las marchas con mucha suavidad y las levas tras el volante permiten subir o bajar velocidad de manera cómoda. En carretera la ganancia de velocidad también es progresiva, incluso podemos decir que le falta algo de empuje. Si tenemos en cuenta que lleva tracción a las cuatro ruedas y pesa cerca de tonelada y media, es lógico que los 167 CV atmosféricos se queden cortos si esperamos una respuesta contundente aunque para un uso “normal” es potencia suficiente.

La estabilidad en las pocas curvas que cogí fue excelente. Aquí es dónde se aprecian las ventajas de la tracción total SAWD (Symmetrical All-Wheel Drive) y el bajo centro de gravedad que proporciona el motor boxer. Me hubiera gustado probarlo con el pavimento mojado y hubiera notado aún más la diferencia respecto a las berlinas “comunes”. El consumo medio oficial es de 8,0 litros/100km. Si en la práctica se acerca a ésta cifra es un buen dato teniendo en cuenta el elevado peso, la tracción total y la transmisión automática.

Equipamiento

Como comentaba al principio, ésta motorización aún no se vende en España y la denominación de equipamientos es distinta. En Alemania, la versión probada “Trend” equivale en nuesto país a la “Premium” con algún extra de más este motor más potente. Como es habitual en las marcas niponas los equipamientos son cerrados y hay pocas opciones disponibles.

Exterior

  • Faros de Xenon
  • Llantas de aleación de 17” con neumáticos 215/50 R 17 91V

Interior

  • Volante multifunción de cuero
  • Inserciones simil aluminio
  • Climatizador bizona
  • Control de velocidad
  • Equipo de Audio MP3 con cargador frontal de 6 CDs
  • Freno de mano eléctrico

Seguridad

  • Airbags frontales, laterales y de cortina
  • VDC+TCS: control de estabilidad y de tracción
  • Reposacabezas activos
  • 5 estrellas en los últimos test de Euroncap
  • Symmetrical All-Wheel Drive: El motor bóxer longitudinal, la transmisión y el diferencial trasero, están dispuestos en línea, formando un conjunto literalmente simétrico que crea un equilibrio de masas neutro. Este hecho junto con la tracción total que reparte par a cada rueda individualmente aporta un comportamiento del vehículo preciso y seguro.

Conclusiones y precio

Voy a centrarme en las impresiones generales del coche dejando un poco de lado el motor, que aún no está a la venta y ya hemos dicho que no destaca en nada. El Subaru Legacy es un coche de alta calidad y muy seguro gracias a su sofisticada tracción total, por ello lo recomiendo a aquellos que viven en zonas dónde llueve con frecuencia.

Los precios de Subaru en Alemania son muy parecidos a los de aquí. Allí ésta versión cuesta 33.100€, un precio elevado si tenemos en cuenta que un Skoda Superb 1.8 TSI Ambition 4×4 sale por 28.700€ con un motor de mucho mejor rendimiento. La versión diesel del Legacy es más competitiva en este caso. Lleva un 2.0 Boxer diesel de 150 CV, está bien equipado y cuesta 30.080€. Su principal rival por equipamiento y precio es el Volkswagen Passat Advance Plus 2.0 TDI 140 CV CR DPF 4Motion que está disponible por 30.750€.

Tanto el Skoda como el Volkswagen son más amplios, tienen más maletero, sus motores son de mejor rendimiento y su calidad es buena como en el Subaru. No obstante hay que puntualizar que su tracción es diferente. Es de tipo Haldex, es decir, en condiciones normales envía algo de par al eje trasero y en caso de necesitarlo manda la misma potencia a cada eje. La ventaja la encontramos en un menor peso y mejor consumo pero la eficacia es mayor con la sofisticada tracción del Subaru.

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