Toyota Auris Híbrido HSD Advance, a prueba (I)

Durante estos días estamos publicando un especial sobre los coches híbridos que actualmente se encuentran a la venta. Uno de ellos es el Toyota Auris Híbrido HSD. Esta versión del Auris es la más potente dentro de su gama actual y la que acumula un buen trozo de sus ventas. Y estoy convencido de que uno de los motivos de su éxito es que no tiene aspecto de híbrido, como es el caso de Honda Insight y Toyota Prius, sino que es casi idéntico a los Auris no-híbridos, un aspecto de coche convencional.

El Toyota Auris Híbrido HSD nace de una necesidad por parte de los clientes de poder disponer de un vehículo con el rendimiento y los consumos de un híbrido en una carrocería de tamaño compacto, y no tan diferenciada y futurista como es la del Toyota Prius. Dicho esto, el sistema Hybrid Synergy Drive del Toyota Auris HSD es idéntico al de su hermano mayor. Tiene la misma potencia, consumos similares y prestaciones parecidas. No obstante, hay diferencias que evidencian que el Auris HSD no es un híbrido dedicado.


Por ejemplo, el tamaño del maletero. En sus inicios, no se pensó que se lanzaría una versión híbrida, y es por ello que está parcialmente ocupado por el pack de baterías. La unidad de prensa que hemos probado tenía unos 9.000 km cuando la recogimos en Alcobendas, y además venía equipada con el acabado Advance, tope de gama. Esta unidad también lleva equipamiento extra que realza su aspecto, con un equipamiento análogo al Prius, pero con un precio final sustancialmente inferior al de este.

Un compacto convencional con un toque futurista

No hay duda de que el Toyota Auris es un compacto convencional, no tiene un diseño apasionante o un aspecto llamativo, pero cumple con creces la función para la que ha sido diseñado. Los propietarios de un Auris HSD quieren la funcionalidad de un compacto, no desean llamar la atención, pero puede que sí quieran tener un vehículo ligeramente diferente a los demás Auris. La calandra es cromada en los híbridos y el logotipo de Toyota tiene un brillo azul eléctrico.

Otros detalles son las luces diurnas tipo LED junto a los antinieblas. El resto del perfil frontal comparte las grandes ópticas y un aspecto redondeado. Las llantas que monta nuestra unidad son de serie en el acabado Advance, y exclusivas de esta versión por su menor resistencia aerodinámica. Por supuesto, en las aletas delanteras hay dos emblemas que justifican que estamos ante una versión híbrida. Los más observadores pueden haber detectado también los cambios en la zaga.

El paragolpes trasero es algo más largo y bajo que en los Auris convencionales, en búsqueda de un mejor coeficiente aerodinámico. La mejora aerodinámica también tiene que ver con una suspensión rebajada con respecto al modelo no-híbrido. El resultado es un coeficiente aerodinámico: 0,283 frente a 0,292. El Prius sigue siendo imbatible con su 0,25 pero la cifra del Auris es excelente en un compacto. La pintura “Blanco Perlado” es un extra exclusivo de los híbridos Toyota.


Habitáculo amplio con soluciones originales

Es hora de subirnos al asiento del conductor del Toyota Auris Híbrido HSD. Abrimos la puerta sin tocar el mando a distancia gracias al sistema Smart Entry y nos acomodamos en el asiento. Es un asiento tapizado en cuero y Alcantara, de tamaño muy generoso, mullido firme y poco apoyo lateral. Es regulable en altura, pero no tiene apoyo lumbar regulable. El asiento del acompañante no es regulable en altura. La posición de conducción es alta en relación a otros vehículos compactos.

Es más, parece que vamos sentados en un monovolúmen, cosa que por otra parte contribuye a un mejor control del tráfico amén de una buena visibilidad. El habitáculo da una gran sensación de amplitud, y es real en las plazas delanteras, con muchísimo espacio disponible para al cabeza, hombros y codos. Eso sí, la forma de la consola limita ligeramente el espacio disponible para la rodilla derecha, más que en otros compactocs convencionales como podrían ser el Renault Mégane y el Volkswagen Golf.


Regulamos el volante en altura y profundidad y comenzamos a observar lo que nos rodea. Una diferencia interesante es que la instrumentación tiene el sistema Optitron – las dos esferas LCD en medio de los dos relojes – retroiluminado en azul. La lectura de la instrumentación es clara y tiene un aspecto bastante más original y bonito que muchos competidores. Puede que os sorprenda la ausencia de cuentavueltas, ya que ha sido sustituido por un potenciómetro.

Este reloj muestra la potencia disponible y el modo de funcionamiento del sistema híbrido. Es muy intuitivo en movimiento, y lo explicaremos de manera detallada en la segunda parte de la prueba. En cuanto a la calidad de los materiales, en general es satisfactoria. Lo que más me ha gustado es el agradable recubrimiento de la parte superior del salpicadero y los buenos ajustes de su parte inferior, plástico duro. No obstante, no me convencen los crujidos del plástico plateado de la consola central.


Tampoco el ajuste del plástico del hueco portaobjetos bajo la consola o los tiradores, que dan la sensación de ser baratos. En general tiene una calidad en la media del segmento, quizá incluso un poco por encima, pero no alcanza a las referencias. Me han llamado la atención algunos detalles ocultos que incrementan la practicidad del Auris, como los portabebidas extraíbles para conductor y acompañante delantero, que se activan al pulsarlos y emergen de manera llamativa.

También, el hueco disponible para algunos objetos bajo la consola central o la doble guantera, cuya parte superior alberga las tomas auxiliares para el equipo de audio. Es más grande que la guantera principal, pero ninguna de las dos está iluminada o tapizada. Repasamos ahora la consola central, en cuya parte superior se ubica el equipo de sonido, y bajo el mismo un climatizador. Los botones y la sensación al tacto son excelentes, el manejo sencillo y su funcionalidad muy elevada.


Bajo los mismo y a la altura de la mano del conductor está la palanca de cambios, directamente “levantada” del Prius. Es de resina, está terminada en un color azul muy tecnológico y es pequeña. Junto a la misma está el botón que activa la posición de Parking en la caja de cambios e-CVT y los botones con los que se selecciona el modo de conducción deseado. Entre los dos asientos hay un pequeño hueco – en el que cabe un móvil de canto – y en el interior del reposabrazos un enorme hueco para carteras, CDs, etc.

Plazas traseras muy amplias

Suelo citar al Volkswagen Golf como referencia en cuanto al espacio trasero disponible para los pasajeros. El Toyota Auris es tan grande como el Golf, con la ventaja añadida para el ocupante central de no existir el típico túnel que roba espacio para sus pies. Los tres cinturones de seguridad son de tres puntos y los reposacabezas son de serie. El espacio a lo ancho para los hombros es bueno. Las puertas tienen un gran tirador y espacio – al igual que las delanteras – para botellas de tamaño mediano.

Maletero más pequeño de lo habitual

Por la situación del pack de baterías, el maletero del Toyota Auris Híbrido disminuye en 71 litros con respecto a un Auris convencional, quedándose en sólamente 279 litros. No es una mala cifra para un utilitario, pero es pequeña para un compacto. El piso de carga está a nivel con la boca de carga, que tiene una altura cómoda para la carga. Bajo el piso hay un cajón con unos 40 litros adicionales y aún más abajo la rueda de repuesto de tipo galleta con sus herramientas. El espacio disponible está muy bien aprovechado.


Próximamente más…

En Diariomotor: Toyota Auris Híbrido a fondo; opción frente al Prius desde 20.950 euros | Toyota Auris HSD, el primer compacto híbrido estaba en Ginebra

Lee a continuación: ¿Qué coche híbrido me puedo comprar este año? (I)

Solicita tu oferta desde 15.550 €