Skoda Scout 2.0 TDI DSG, a prueba (III)

Concluimos ya la prueba del Skoda Scout. Este familiar con aptitudes ligeras de SUV nos ha dejado un buen sabor de boca. En la primera parte os hemos hablado sobre su diseño, que aún siendo muy similar al Octavia Combi, adopta rasgos de personalidad propia en la forma de protecciones adicionales para la carrocería o llantas exclusivas. También hemos alabado un interior realmente espacioso, construido con materiales de buena calidad, así como un maletero de 560 litros, enorme para el tamaño del coche.

En la segunda parte hemos repasado la dinámica del motor turbodiésel 2.0 TDI que monta el Skoda Scout, asociado a una caja de cambios DSG de doble embrague y seis relaciones que nos ha dejado buen sabor de boca. Es un coche muy rutero, que se defiende bien en pistas forestales, aunque no le podemos pedir las aptitudes de un SUV. Por otra parte, me ha sorprendido su buen comportamiento en curva, muy apoyado en el sistema de tracción total. Pasamos ahora a describir su equipamiento y rivales principales.

Equipamiento

Al contrario que otros rivales, el Skoda Scout no tiene acabados diferenciados dentro de su gama. Hay un sólo acabado, que se corresponde a un alto nivel de equipamiento. Comenzando por la seguridad, cuenta con ESP y control de tracción de serie, además de airbags frontales, laterales delanteros y de cortina. El ABS, el EBD y reposacabezas activos son de serie también. El Scout no se ha sometido a las pruebas EuroNCAP, pero el Skoda Octavia de la actual generación sí lo ha hecho, con resultados comparables.

La berlina checa obtuvo cuatro estrellas EuroNCAP en 2004, cuando se sometió a estas pruebas. La quinta estrella no la obtuvo por ciertas estructuras del salpicadero, que podrían dañar a las piernas del conductor. En cualquier caso, el resto de pruebas fueron más que satisfactorias y lo consideramos un coche seguro. En otro orden de cosas, es un coche que cuenta de serie con climatizador automático bizona, luces diurnas LED, control de crucero o un completo ordenador de a bordo.

El volante se regula en altura y profundidad, está forrado en un agradable cuero y permite el manejo del sistema de infoentretenimiento. El ajuste lumbar es de serie para ambos asientos. El compartimento central entre ambos asientos está refrigerado, al igual que la guantera. Hay cajones bajo los asientos delanteros, también incluidos sin coste adicional. Tiene sensores de luz y lluvia. El equipo de sonido de serie es un radio CD MP3 con seis altavoces y entradas auxiliares para reproductores externos.

Nuestra unidad venía dotada de bastante equipamiento extra. Por ejemplo, los faros bixenón adaptativos (815€) o un pack de retrovisores que por 270€ permite un plegado eléctrico y la instalación de un sistema de alumbrado que ilumina nuestros pies de noche. También monta un sensor trasero de aparcamiento (370€), un techo solar eléctrico (930€) o unas barras plateadas para el techo (160€). Por último, equipa un sistema de infotainment Bolero con pantalla táctil.

Precio y rivales

El Skoda Scout 2.0 TDI DSG cuesta 29.870€ y es la versión más cara de la gama. Con todos sus extras, nuestra unidad se ha puesto en 33.130€. Uno de sus rivales principales es el Saab 9-3X, un model ya veterano en su base, aunque su lanzamiento ha acontecido hace apenas dos años. Por 37.000€ está a la venta el 9-3X Griffin Edition, con motor 1.9 TTiD de doble turbo y 180 CV de potencia. Sus prestaciones son superiores al 2.0 TDI, su consumo medio de ficha es de sólo 5,1 l/100 km.

El problema es que su maletero sólo cubica 417 litros y tiene un habitáculo más pequeño. Es un vehículo premium, por lo que disfruta de mayores calidades. Supera los 40.000€ a igualdad de equipamiento. Otro rival más cercano es el Subaru Outback, que ya hemos probado en Diariomotor. Con su motor bóxer diésel de 150 CV y el sistema Symmetrical AWD tiene mejores habilidades camperas. Es un vehículo más grande, aunque a nivel de practicidad es parejo el Skoda, tiene un maletero algo más pequeño.

Consume una media de 6,4 l/100 km y no se puede asociar a una caja de cambios automática, al contrario que el Saab 9-3X. Con el acabado Limited pagaremos 36.940€, pero ganamos sobre el Scout una tapicería de cuero. Por último, otros dos familiares que no incluimos al completo en el análisis son el Audi A4 Allroad – por ser abiertamente premium y no disponer de caja de cambios S-Tronic – y el Peugeot 508 RXH, de potencia muy superior y un esquema de funcionamiento no comparable.

Además, dichos dos rivales son casi 15.000€ más caros a igualdad de equipamiento que el Skoda Scout, por lo que la comparación no tiene demasiado sentido.

Conclusiones

El Skoda Scout es el familiar con habilidades camperas más barato del mercado, y lo cierto es que tiene pocos rivales, aunque algunos compradores preferirían un crossover como el Nissan Qashqai. Si no se va a sacar mucho por pistas, sería interesante echar un ojo al Skoda Octavia Combi 4×4, en esencia el mismo coche, pero menos adaptado a un uso fuera del asfalto. Si vas a recorrer pocos kilómetros anuales tu motor es el 1.8 TSI de 160 CV, un potente gasolina turbo.

A destacar

  • Amplitud interior
  • Maletero
  • Confort en marcha

A mejorar

  • Limitado a pistas en buen estado
  • Rueda de respuesto tipo galleta
  • Gama de motorizaciones escasa

En Diariomotor: Skoda Scout 2.0 TDI DSG, a prueba (II) | Skoda Scout 2.0 TDI DSG, a prueba (I) | Skoda Octavia Scout 2009

Lee a continuación: Skoda Scout 2.0 TDI DSG, a prueba (II)

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