¿Pueden los prototipos disuadirte de comprar un coche que podría quedar anticuado demasido pronto?

 |  @davidvillarreal  | 

Una de las razones por las que todas las marcas acuden con prototipos a los salones internacionales más importantes del año es su interés por adelantarnos modelos que están por llegar, la evolución estética de un producto o toda una gama, en general. El tiempo que pasa desde que un prototipo sale a la luz hasta que vemos algo parecido, que no igual, en los concesionarios muchas veces se alarga durante varios años.

No es ni mucho menos lo habitual, pero que se alarguen los tiempos también puede ser la causa por la cual algunos clientes bien podrían retrasar o descartar su decisión de compra de un coche. Hablamos de ese cliente que quiere estar a la última y que teme que en unos meses su coche se quede anticuado. Sinceramente, no estoy convencido de que estemos hablando del típico cliente, de los cientos de miles que cada año adquieren un coche en España. Tal vez sea una cuestión restringida a ese cliente que está informado en todo momento de la actualidad del sector (o no), el que sigue casi a diario las novedades y las noticias que llegan de salones internacionales como el reciente Salón de Ginebra. Pero en cualquier caso huelga decir lo importante que resulta ser inteligentes a la hora de estimar los tiempos si estamos pensando comprar un coche.

Cada marca tiene su propia filosofía de abogar por cambios estéticos muy llamativos o menores y la experiencia nos dice que ambas filosofías tienen éxito y suficiente rédito comercial para que no cambien su parecer.

Tan importante como eso, entender el timing en la vida útil de lo que consideramos una generación. Por regla general un modelo suele tener una vida útil de unos siete u ocho años, según la marca, durante los cuales suele haber una o dos actualizaciones de gran calado, incluyendo renovación estética, cambios en acabados, mejoras en motores y equipamiento.

Por otro lado, cada marca tiene su propia política de evoluciones estéticas. La razón por la que los alemanes se muestran más cautos y comedidos, incluso conservadores a la hora de renovar la estética de sus productos estrella, por ejemplo frente a las marcas francesas, no es ni mucho menos que los diseñadores sean perezosos. A estas marcas les gusta hablar de respeto al producto, que no es otra cosa que abogar por la filosofía de ofrecer una identidad de marca fuerte y que cada nueva generación que llegue a los concesionarios ofrezca más novedades que las que a priori podríamos percibir de puertas para fuera. Estaréis de acuerdo conmigo en que no hay duda de que la fórmula les ha funcionado.

En algunos casos ese retraso en el lanzamiento de un modelo se debe a causas justificadas, aunque también incómodas para el fabricante.

Todo esto llega a raíz de un comentario que me llamó especialmente la atención (ver comentarios en esta entrada) y en el que un lector se lamentaba por esa política de anticipar demasiado pronto rasgos de diseño muy prometedores, que en el mejor de los casos tardarán unos años en traducirse en un modelo definitivo.

En otros casos, el retraso es aún más claro e incomprensible por un humilde comprador que no entienda lo que sucede entre bambalinas. Desde hace más de dos años sabemos como será el nuevo Ford Mondeo, y desde hace casi tanto tiempo se comercializa en Estados Unidos como Fusion, pero aún no ha llegado a los concesionarios europeos y aún habrá que esperar unos meses más para su lanzamiento. En este caso aún tendremos que congratularnos, porque los retrasos también se han debido a una restructuración de la capacidad productiva de Ford en Europa que se traducirá en muchos empleos en España, en la Comunidad Valenciana. La fábrica de Almussafes ha recibido importantes inversiones para adaptar sus líneas de ensamblado y aumentará su plantilla en más de mil trabajadores, por no hablar de la industria auxiliar y de la cantidad de proveedores que se han afincado en su entorno.

Aún así, la importancia del timing del producto es relativa. Sabemos que a muchos clientes no les importa tanto estar a la última como hacerse con el coche que les gusta en el momento en que lo necesitan, que no está dispuesto a esperar meses o años a que llegue un modelo concreto por estar a la última. Pero incluso en ese caso el conocimiento de los tiempos es vital, como mínimo, para conseguir una buena oferta, o un chollo.

Desde que hace unos meses nos embarcamos en nuestro último proyecto, ¿Qué coche me compro?, nos planteamos muy seriamente que parámetros eran los más importantes para guiar a los clientes en su adquisición de un coche. Y adivinad qué. Creímos conveniente que las primeras líneas de cada ficha advirtiesen si el modelo acababa de llegar a los concesionarios, llevaba muchos años en el mercado o estaba pendiente de su renovación. Es más, también hacemos un seguimiento pormenorizado de todas las ofertas, no solo de aquellas de lanzamiento, sino también de saldos de liquidación. Y para muestra un botón, nuestra última entrada en el blog se refiere a un Scirocco pre-restyle desde 16.600€ y Chevrolet se ha convertido en una de nuestras marcas recurrentes a la hora de hablar de auténticos chollos por su liquidación y abandono del mercado europeo.

Y a ustedes, nuestros lectores, ¿realmente consideran tan importante el timing de un producto para que sea decisivo en la compra (o no compra) de un coche?

En ¿Qué coche me compro? vimos un ejemplo muy claro de que la liquidación de un producto o una marca también puede ser una oportunidad para el cliente, véanse los descuentos del Chevrolet Malibú o nuestro reportaje sobre los pros y contras de adquirir un Chevrolet en Europa tras confirmarse su cierre.

Lee a continuación: La difícil relación entre concesionarios y marcas, y el cliente como testigo sin voz ni voto

  • maaden

    Personalmente si es un factor que tenga en cuenta, sobretodo gracias a internet que te permite seguir el nacimiento de un coche desde su concept hasta su producto final, y eso antes era mas difícil. El contrapunto es que si hacemos demasiado caso a estos concepts, nunca compraríamos coches, siempre habría un prototipo en algún salón, prometiendo algo mejor. La manera de huir de esto, bajo mi punto de vista, es racionalizar la compra, valorar el producto en si mismo y en su contexto temporal, de lo contrario nos podríamos ver abocados a una eterna insatisfacción.

  • Víctor

    Es un tema que me parece interesante de tratar. Creo que se trata de punto bastante más complicado de lo que pueda parecer. Los diseños de los automóviles en épocas pretéritas tenían ritmos de evolución mas o menos equilibrados respecto al ciclo de vida del coche. Ahora, quizás es diseño sea algo relativo en relación a los avances tecnológicos que el vehículo incorpora. Los consumos mejoran cada día y las aportaciones de tecnologíam dejan a coches comprados hace seis meses atrás, desfasados. Un ejemplo son los artículos publicados en este medio sobre los retrovisores por cámara o la inminencia de coches que conducen sólos. La publicación de estos avances es lo que dejan a un coche anticuado prematuramente. Un telefono o tablet cuestan cantidades asumibles en cortos periodos de tiempo, pero tiene poco sentido comprar algo tan caro como un coche, cuando a los 5 años será algo obsoleto, no ya por el diseño, que daría igual, sino por los avances en seguridad y tecnología que le van a faltar. En este sentido, está pendiente una revolución del automóvil. en poco tiempo hemos pasado del halógenos, al xenon, a los leds y ahora a la iluminación laser. ¿Quién puede seguir el ritmo?

  • alexyn

    Hay clientes para todos los gustos. Desde el que busca la oferta más ventajosa y le da igual el diseño o tecnología, o el que se espera al último modelo aunque deba pagar un poco más. En general sí que se mira, pero creo que más fijándose en cuándo ha salido el modelo y calculando 2 ó 3 años que es cuando suelen cambiar. Los modelos que no suelen renovarse en este tiempo reducen mucho su venta. También se miran ahora mucho los “gadgets” relacionados con las nuevas tecnologías. Lo del prototipo es algo que en general se sabe que tardará algunos años.

  • Alberto Piqueras Ramos

    Estimado David:

    Contestando tu pregunta de la nota, te digo que Sí puede determinar la exclusión de dicho futuro vehículo pues si no gusta el concept, con exageradas fotografías de lo que eventualmente podría ser, hace crear una consciencia a favor poco y en contra mucho.
    Más aún si el auto presentado como concept, luego demora mucho en entrar en producción, por lo cual creo que debería las marcas tener mucho cuidado y mostrar el concept, al final muy cerca de la producción y que prácticamente fuera una réplica de lo que después compraremos; de lo contrario es todo una mentira y se parecen a autos de utilería, nada más.

    Saludos.

  • DB

    Yo creo que es algo que influye tanto al comprador informado (en mayor medida) como al desinformado. Pero más que retrasar la compra, lo que puede pasar es que te pases a la competencia.
    Las marcas, en general, van evolucionando su lenguaje de diseño paulatinamente, introduciendo cambios en su gama a medida que hacen restylings de los modelos acercándose a las propuestas que van presentando en los salones del automóvil. Llega un momento en que un modelo recibe un cambio más radical y se pega un salto generacional en la gama. En el ejemplo que ponéis del Ford, ya en los últimos restyling de Mondeo, Fiesta y Kuga, se adivinaban los nuevos rasgos. Y el primero en recibir la nueva imagen ha sido el Fiesta con un cambio que sólo afectaba a la parrilla, luego en el Focus, con un salto algo mayor (aunque los faros siguen siendo parecidos a los anteriores) y, por último, en el Mondeo, donde el frontal es completamente nuevo, con esa imagen más “mústang” y se modifican estampados de chapa, pasos de rueda, etc. Supongo que después le tocará a los monovolúmenes donde puede que cambien hasta las proporciones y, por último, al Kuga.

    A lo que voy es que todos esos cambios provocan que el modelo que tanto nos gustaba pero que lleva tiempo sin cambios en el mercado, lo veamos anticuado y nos seduzca menos en el momento de la compra. Y para ello no hace falta conocer toda la actualidad del motor, sino simplemente mirar al “recién renovado modelo de la competencia”, con sus nuevos faros de leds y su nuevo sistema de infotainment para cambiar de opinión. Por eso, entre otras cosas, las marcas ofrecen juegosos descuentos en sus modelos más desfasadillos. Y bueno, uno puede aguantar la espera hasta que salga al mercado un nuevo modelo una vez ha visto la imagen final del producto, pero desde que ves un concept… Allá cada cual, pero tienes muchas posibilidades de esperar un año o año y pico y luego llevarte un chasco.

  • Nadin

    A mí me parece que cuando un concept o el diseño de un futuro modelo se exponen al público demasiado tiempo… nos hartamos de leer reportajes mientras se prepara la llegada al mercado, y cuando finalmente llegan a estar disponibles para la compra ya nos parece que el diseño quedó desfasado. Quedó demasiado visto antes de estrenarse. En mi caso, tengo esa impresión del Volt, o del BMW i8.

    Yo sí retrasaría la compra de un modelo al ver un prototipo que me encandila. Por ejemplo, ese frontal de Volvo me provoca fuertes sensaciones. Mientras que los actuales frontales de Volvo son penosos, este cambio de diseño que se avecina me parece tan acertado como cuando cambiaron totalmente el lenguaje de diseño con el primer S80 de formas “redondeadas”. Así que ahora mismo, si me gustaran los Volvo (ya tuve uno) esperaría a que estén en el mercado los nuevos diseños derivados de ese prototipo: no creo que se atrevan a no aprovecharlo. Las ópticas delanteras son perfectas.