Audi tiene cuerda para rato y sigue siendo el rey de Le Mans

 |  @davidvillarreal  | 

La última fiesta de Le Mans fue la más divertida de los últimos años. La nueva normativa prometía, menos caldo a consumir y más complejidad técnica para los participantes. Tres contendientes con posibilidades al título, una escuadra Toyota, crecida tras sus victorias en el campeonato de resistencia; y un nuevo aspirante, Porsche, que ha llegado para ganar. Y como toda buena fiesta que se precie de serlo, acabo en desmadre, con muchos vasos rotos, incluidos los del campeón. Pero la fe en su estrategia, y su forma de actuar ante los imprevistos, fueron más que suficientes para dar un nuevo título – y ya van 13 – a los de Ingostadt.

El profano podría pensar que la dominación absoluta durante más de quince años por un mismo fabricante debería abocar a las 24 Horas de Le Mans al desencanto del seguidor, al aburrimiento. Y lejos de ser así, asistimos a una carrera de esas que crean afición. Audi se encontró con una prueba muy complicada, con un coche destrozado en la clasificación y horas extra para los mecánicos de madrugada, con averías tempranas y, sobre todo, con dos huesos muy duros de roer.

Toyota se creyó campeón, pero las averías y los accidentes dictarían sentencia

Toyota fue capaz de dominar la mayor parte de la carrera, mantener la presión de los Audi. Pero con un único coche con aspiraciones a la victoria, un problema eléctrico acabó con sus aspiraciones.

Toyota salió a ganar. Mantuvo distancia con sus rivales, impuso ritmo y logró colocar al coche número #7 en la vanguardia, mientras sus rivales y su coche número #8 lo pasaban realmente mal, sacrificando buena parte de sus opciones entre las averías y las inclemencias del tiempo, con esos repentinos aguaceros que a menudo llegan sin avisar en la región de La Sarthe. Y justo en plena madrugada, cuando el nipón se sentía más cómodo con unos pocos durmiendo y otros en vela, un fallo eléctrico acababa con la carrera del único Toyota que podía aspirar a la victoria.

Llegaba el momento de los Audi, que a pesar de los problemas que acusaron durante toda la carrera se habían mantenido al acecho, conscientes de que aún había tiempo para dictar sentencia. Audi supo mantener en cabeza dos coches y sobreponerse a la pérdida prematura, en la vuelta 25, del coche número #3.

El mismo coche número #1, reconstruido tras el accidente de Luic Duval del miércoles, se ponía a la cabeza y afrontaba con determinación el paseillo que les llevaría a subir al ansiado podio del marcador Rolex. Hasta que un nuevo problema mecánico, con el turbo que también trajo de cabeza al número #2, les alejaba de tan ansiada victoria y ofrecía una ineludible oportunidad a un tercer aspirante, Porsche.

Porsche presentó su candidatura y pudo vencer

Duelo fraternal en La Sarthe: todo apuntaba a que esta edición de Le Mans se decidiría entre el Audi #2 y el Porsche #20 en una carrera al sprint.

Porsche llegó a creérselo. Los de Stuttgart demostraron lo que todos sabíamos, que no habían llegado como rookies, que no querían que el Porsche 919 Hybrid pasase por el trámite de una carrera de iniciación y que darían guerra para vender cara su piel. Sin tanto ritmo como Audi y Toyota, pero con regularidad y mayor atrevimiento en las estrategias de boxes que quizás pudieron poner a prueba la fiabilidad alemana, Porsche se veía líder en la hora 21.

Ante nosotros se abría un bonito duelo, con un Audi #2 a tiro de piedra de un Porsche #20 que tendría que jugársela con estrategias diferentes para que su hermana de grupo, de Volkswagen, no tirase al traste sus aspiraciones de llegar y besar el santo. Un inoportuno pinchazo – bien visto, ningún pinchazo en Le Mans es oportuno – facilitaba que Audi tomase la delantera y una avería más grave con Webber a los mandos acababa con sus posibilidades de ganar, y también de subir al podio.

En el peor escenario posible Audi también gana

Audi, que siempre tuvo algún coche con posibilidades de ganar y al acecho en las primeras plazas, ganó a pesar de que sus máquinas no se librasen de los accidentes y las averías.

A partir de ahí el Audi número #2 tendría vía libre para alzarse con una victoria que en el ecuador de la carrera, cuando este mismo coche sufría problemas, algunos hubieran dado por imposible. Fässler, Lottener y Trélluyer trinfaban. Pese a los problemas, el Audi #1 de Marc Gené, Di Grassi y Kristensen ocupaban el segundo escalón. Y como premio de consolación, que seguro sabrá mal en Japón, el Toyota #8 que las pasó canutas mientras Bonanomi lloraba desconsolado la retirada del Audi #3, subía al tercer escalón del podio.

Los Porsche tendrían que conformarse con la cuarta y la quinta posición.

La experiencia fue clave para que Audi repitiera victoria, en una carrera muy complicada en la que nadie se libró de esos problemas que dictaron sentencia en Le Mans. Estuvimos ante una carrera bonita y disputada, un buen anticipo de la que llegará el año que viene. Y es que tras cantar el pobre de mí no podemos hacer otra cosa que contar los días hasta las 24 Horas de Le Mans de 2015.

Todos a Le Mans en 2016: en la pelea de Audi, Toyota y Porsche entra Nissan

Hace unos días Nissan presentó, oculto bajo una capa, al Nissan GT-R LM NISMO que luchará en Le Mans y en el WEC la próxima temporada.

El aviso a navegantes es que Nissan, que se atrevió a dar unos giros con un coche experimental logrando el hito histórico, nada desdeñable, de dar una vuelta completa a Le Mans en modo eléctrico, estará con un LMP1 en 2016. Lo hará probablemente con una mecánica híbrida y un motor térmico basado en la arquitectura GT-R, del próximo o del actual. Llegará para dar guerra, eso seguro.

Pero delante se encontrará con Audi, capaz de enfrentarse a las adversidades como ya ha demostrado este año; con Toyota, dispuesta a luchar como un jabato para lograr su deseada victoria; y con Porsche, que ya ha acariciado las mieles del éxito y hará todo lo posible por ganar.

Y por eso, nuestros lectores, nos gusta tanto Le Mans.

Lee a continuación: De qué hablo cuando hablo de Le Mans

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  • zeater

    Porsche 4 y 5? no se han pasado parados las dos últimas horas y solo han salido en la última vuelta?

  • Henry the best

    Vaya carrera en serio, a menos de 2 horas para el final y el único porsche que podía haber ganado con webber al volante se quedó ahí dentro por culpa de problemas mecánicos y para colmo el toyota numero 7 de Nakajima petó esta madrugada por culpa de un fallo eléctrico que es lo que mas me jodió de verdad pero por lo visto nadie se ha librado de problemas en los coches, los audis 1 y 2 tuvieron problemas con los turbos y con los inyectores, el toyota número 8 que al final ha quedado 3o se estampó ayer contra el Audi número 3 dejándolo k.o. y los porsches tambien han sufrido problemas mecánicos así que vaya carrerita…… sobre los Audis me tienen mas que harto con tanto triunfo !!!