El Phantom Metropolitan y la historia de la marca: hablamos con Marc Mielau, Gerente de Márketing de Rolls Royce

 |  @LM_Ortego  | 

“El aro del volante es así de fino desde siempre porque un Rolls se conduce con tres dedos”, dice Marc Mielau con una sonrisa entusiasta mientras imita en el aire el gesto de conducir usando tres dedos de cada mano. Todo en un Rolls – Royce se construye con una mezcla de innovación y respeto a la tradición que da a cada producto una gran densidad en términos de “cultura del automóvil”. Mielau, Gerente de Márketing de Rolls – Royce, es entre otras cosas diseñador así que cuando le preguntamos por el lenguaje del diseño y la imagen corporativa de la marca esboza una sonrisa y se explaya con cada respuesta

“El aro del volante es así de fino desde siempre porque un Rolls se conduce con tres dedos.”

La importancia de la arquitectura en el Phantom Metropolitan, la relación de la marca actual con su historia o los rasgos del diseño compartido con Bentley son sólo algunas de las cosas de las que Diariomotor charló con él hace unos días en el Salón de Paris. Y es que hablar de Rolls Royce es algo más que hablar de coches.

El mundo desde lo alto: el Phantom Metropolitan

“El Metropolitan es un coche inspirado en las capitales del mundo y dirigido a esas personas cuya actividad influye en la historia de las ciudades, esas personas que cambian la forma del mundo.”

Cuando Rolls – Royce presentó el Ghost en 2010 acompañó su lanzamiento con una galería de fotos hechas junto a modernos edificios españoles como el Pabellón Puente de Zaha Hadid en Zaragoza o las Bodegas Darien de Jesús Marino junto a Logroño. En la galería de prensa del Phantom Metropolitan se alternan fotografías del interior del coche con otras de edificios modernos dignas de un libro de salón. ¿Cual es la relación de Rolls y el Metropolitan con la arquitectura?En el caso del Phantom Metropolitan estos edificios son algo más que un escenario con el que resaltar las líneas del coche” responde Mielau con convicción “en la galería de fotos hemos escogido construcciones que recuerdan a las características especiales del coche, como la parrilla [imitada por una torres de oficinas], la bandeja del asiento trasero [que se sugiere con un moderno voladizo de entrada a un edificio], el reloj [recreado por una escalera de espiral] o la línea de la cintura [insinuada en un encuadre contrapicado de un rascacielos]. Pero los detalles no acaban ahí, podemos ver algunos más en el coche” indica señalando hacia la zona de exposición. Afuera espera el monumental Phantom, que se ve grande incluso comparado con los enormes Ghost y Wraith que lo flanquean.

Mientras salimos, insiste en el posicionamiento de la serie Metropolitan del Phantom: “El Metropolitan es un coche inspirado en las capitales del mundo y dirigido a esas personas cuya actividad influye en la historia de las ciudades, esas personas que cambian la forma del mundo”. Entiendo que ese “cambiar el mundo” se refiere a decisiones económicas y geopolíticas de envergadura mundial así que debe de ser muy exclusivo: del Metropolitan se fabricarán sólo 20 ejemplares, casi igual que las 17 del famoso Phantom IV destinado sólo a jefes de estado.

La parrilla, que es donde se ubica el motor, se convierte en el “centro de poder” del coche, igual que sus propietarios representan un centro de poder en las ciudades”, explica Mielau, “de ahí que la línea de cintura no surja de la aleta delantera sino de la esquina de la parrilla”. La discreta línea que surge desde el extremo superior del radiador recorre el lateral del coche hasta el piloto trasero. Está pintada a mano y a la altura del pilar C muestra el dibujo sintético de un manojo de rascacielos que evocan los de cualquier distrito financiero de una de esas “Capitales del mundo”. Un reloj analógico en el salpicadero permite conocer la hora en las 24 ciudades más importantes del planeta girando su esfera exterior, uno más de los detalles “retro” que abundan en el interior del Phantom. Un espejo de cortesía incrustado en el interior de cada pilar C es otro de esos detalles “a la antigua” que conectan a este con los coches homónimos de los años 20… sólo falta el jarrón con las flores.

Hacer carrocerías personalizadas quizá sería demasiado costoso hoy en día, en que todo es distinto de aquel tiempo de los carroceros.

Hay cinco imágenes distintas de esta “ciudad de rascacielos” en cada coche, todas creadas a mano en taracea de madera [un dibujo formado por pequeñas piezas de madera de diferentes tonos y tamaños], con inserciones de metal auténtico.” destaca Mielau mientras se detiene en la imagen aérea de una ciudad con rascacielos que se extiende delante del asiento del copiloto y que parece sacada del Museo de Artes Decorativas. “En cada una de las bandejas de detrás hay otras dos imágenes diferentes de la ciudad: una cuando está plegada y otra cuando se abre. Esta última es una vista aérea, la visión panorámica que tiene de la ciudad la clase de cliente que va a poseer este coche”. No sé si estos clientes serán tan poderosos, pero si tuviese que explicar este Phantom con mi (viejo) lenguaje de historiador del arte diría que todo el coche es un monumento áulico, una exaltación del poder del propietario. En el respaldo de los asientos se encuentra bordada la imagen de un rascacielos, y señalamos a Mielau lo mucho que recuerda al Empire State o al Chrysler Building, a los gigantes de los años 20 y 30. “Ese es un periodo de fuerte inspiración para nosotros” responde “de hecho hace dos años presentamos aquí nuestra colección “Art Decó”…

No cabe duda de que buena parte de la imagen señorial de Rolls en su historia se debe al diseño de carrocerías decididamente “retro” que caracterizó a los modelos desde 1946 a 1965: Silver Wraith, Silver Dawn, Phantom IV-V y Silver Cloud. BMW ya rescató el Mini así que la recreación de modelos del pasado está en su repertorio… ¿Habrá un futuro modelo homenajeando a aquellas formas típicas de los años 30?: “No cabría un diseño abiertamente “retro” en nuestra marca en la actualidad. Nuestro diseño exterior actual es moderno y nuestros coches son respetuosos con la historia siendo modernos.” Se incorpora levemente en el sillón adoptando una postura más enérgica y añade “Pero además apostamos por la innovación: por ejemplo la transmisión guiada por satélite del Wraith es algo que Henry Royce habría inventado, porque se trata de utilizar la mejor tecnología disponible para hacer algo novedoso y que mejora la experiencia del conductor“.

Sin embargo la personalización de las carrocerías es uno de los puntos fuertes de la oferta de Rolls a sus clientes, y también de su historia, con los diferentes carroceros que, hasta los años 60, hacían a los coches de Crewe “trajes a medida”. ¿Es posible que veamos nuevos Rolls hechos “a gusto del cliente” como en la época de los carroceros?, preguntamos a Ruth Hucklenbroich, responsable de comunicaciones para Europa Occidental. “Nuestro programa de personalización Bespoke ofrece una gran cantidad de opciones y eso hace que prácticamente no existan dos Rolls iguales. Sin embargo hacer carrocerías personalizadas quizá sería demasiado costoso hoy en día, en que todo es distinto de aquel tiempo de los carroceros. Aun así no se puede descartar por completo de forma puntual si un cliente lo pidiese

La enrevesada historia de un icono de la automoción

Bentley ha apostado por una interpretación más deportiva de ese pasado […] Rolls – Royce es más bien un icono de la automoción.

En 1998 el grupo Vickers, que había comprado la división de coches Rolls – Royce al estado británico en 1973, vendió a Volkswagen la marca Bentley, la factoría de Crewe, los derechos del “Espíritu del éxtasis” y la patente del radiador del Rolls. Sin embargo el nombre y el logo de la doble R, que pertenecían aún a la división de aviación, fueron vendidos ese mismo año a BMW. En un pintoresco acuerdo entre ambos, Rolls – Royce y Bentley pasaron de ser marcas gemelas a rivales pero con 67 años de historia tecnología y diseño en común. “¿Cómo se gestiona, hablando de diseño y de imagen, ese patrimonio común a la hora de crear nuevos productos?“. “Bentley ha apostado por una interpretación más deportiva de ese pasado, sus productos transmiten más su legado en competición y de hecho una de sus referencias principales son los “Bentley Boys” [pilotos de finales de los años 20 que ganaron 4 veces consecutivas las 24 horas de Le Mans]”, me responde. “Rolls – Royce es más bien un icono de la automoción”, me decía un momento antes Hucklenbroich, destacando el poder de representación de sus coches.

Ese carácter icónico implica también una relación especial con los coleccionistas que atesoran buena parte del legado histórico de la marca. “Los clubes de entusiastas y propietarios son los principales gestores de ese legado en forma de colecciones. Nosotros no tenemos por ahora un museo de la marca, y hemos comenzado a formar nuestra propia colección hace poco. Hay algunos coches en Goodwood y algunos otros en Munich” destaca Hucklenbroich. “Nos gusta mantener un contacto estrecho con ellos y conocer su opinión de los nuevos (y futuros) productos“, añade Mielau. La exclusividad de algunos de estos coches resaltan la importancia de los coleccionistas: el Phantom IV que formó parte de la exposición que BMW organizó en Munich no es propiedad de la marca sino del banquero Ion Tiriac. “No tenemos un Phantom IV en nuestra colección, por ahora“, destaca Hucklenbroich.

“Si un usuario quiere hacer drift en su jardín con su coche y compartir el vídeo nos gusta que también disfrute de esa manera del coche.”

Llevamos más de una hora charlando entre los coches de Rolls y el interior del stand de la marca, y nos sentimos atrapados por el ambiente de lujo y refinamiento que rodea a la marca, así que no puedo despedirme sin plantear una última pregunta que hace tiempo me intriga. ¿Cómo se vive desde Rolls que sus coches se hayan convertido también en fenómenos virales de la cultura popular a través de estrellas del Hip Hop o algunas expresiones de la cultura urbana, aparentemente tan alejada de este mundo de serenidad y buen gusto?Desde luego nos gusta que los clientes hagan celebración de sus Rolls de la manera que deseen. Si un usuario quiere hacer drift en su jardín con su coche y compartir el vídeo nos gusta que también disfrute de esa manera del coche” explica Mielau refiriéndose al vídeo que compartimos en Diariomotor hace unas semanaspero como marca esta clase de expresiones no forman parte de nuestra estrategia de comunicación”, apostilla. Y me parece que en su expresión hay ese toque de tan propio de la historia de la marca que, a pesar de su accidentada historia, sigue teniendo un carácter genuino.

Fotos: Diariomotor | Rolls – Royce
En Diariomotor: Así deslumbró Rolls-Royce en el Salón de París | El cuarto fantasma. El Rolls – Royce Phantom IV “Real” de la colección Torre Loizaga

Lee a continuación: ¿Por qué la lluvia nunca será un problema si conduces un Rolls-Royce?

Solicita tu oferta
  • TBN

    Mucho respeto a esta marca, minoritaria pero da buenos momentos a los aficionados en lo que se refiere a tradición y artesanía. No son el tipo de coche que compraría (ahora) ni siendo muy rico, pero me gustan.

  • Sergio Rincón

    Si Volkswagen es dueña de los derechos del “Espíritu del éxtasis” y la patente del radiador del Rolls ¿quiere decir que BMW paga a VAG cada vez que fabrica un Rolls Royce?
    Excelente reportaje, no esperaba menos, que en RR aunque respetan ‘ciertos’ usos o clientes, no aprueban del todo que hagan tonterías por allí con ellos (me refiero a pintarlos de colores estrambóticos y/o ponerles ruedas poco agraciadas, como lo haría cualquier interprete de hip-hop)

    • Luis Ortego

      Hola Sergio, quizá por no extenderme demasiado esa parte de los derechos ha quedado algo confusa. Volkswagen adquirió esos derechos que mencionas pero le faltaban los del nombre de la marca y el logo de la doble R, que poseía BMW. Tras una batalla legal que ganó BMW, VW tuvo que acordar la venta de esos derechos y a partir de 2002 la marca de Munich es la dueña exclusiva de Rolls Royce. Por otra parte es normal que Rolls no apruebe esas actitudes como propias pero después de todo… ¿Puede uno permitirse “abroncar” a un cliente cuando hace series limitadas de 35 unidades? ;-)

      Saludos y gracias de nuevo por comentar

      Luis Ortego

      • Sergio Rincón

        Muchas gracias por tu respuesta.
        Hubiera sido de lo más irónico que BMW usufructuando la marca Rolls-Royce ‘tuviera’ que pagar a Volkswagen, pero queda claro que todo lo relacionado con la marca pertenece a BMW.
        Comprendo que en Rolls-Royce quieran y deban ‘controlar’ de alguna manera (aunque no lo digan literalmente) lo que sus clientes hacen con sus autos, porque de todos modos Rolls-Royce (junto a otras marcas) es un referente en la industria automotriz y no se pueden permitir que la gente vea a sus autos en condiciones digamos, ‘sub-estándar’.
        Por supuesto que si manda el dinero, en la marca agacharán la cabeza con resignación pues dependen de ello y dejarán a sus clientes hacer las aberraciones (niñerías quisiera decir) que les plazca pues ya es propiedad de ellos.